MÉXICO AEROESPACIAL 
Redacción. – Para la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026, que se llevó a cabo en la Ciudad de Nueva York, la presidenta de México tuvo que viajar a esa ciudad en el transporte ejecutivo Gulfstream Aerospace G450 perteneciente a la Fuerza Aérea Mexicana que lleva la matricula 3915, al haberse cancelado el vuelo comercial de una línea aérea norteamericana. Aunque parecía que la presidenta, había dejado atrás, la idea de transportarse en aviones de líneas aéreas comerciales empezó otra ver a verse a la presidenta en vuelos comerciales como el que realizó a la ciudad de Barcelona en España. El G450 de la Fuerza Aérea Mexicana es un avión ejecutivo de lujo, que es tripulado por dos pilotos, puede transportar cómodamente a 13 pasajeros es impulsado por dos motores turbofán Rolls-Royce Tay 611-8C con 13,850 libras de empuje que le permiten una velocidad de Mach 0.88 (935 km/h) a una altura de crucero de 45,000 pies (13,715 m) Cuenta con una autonomía de 4,350 millas náuticas (8,055 km). El G450 es un avión de alto rendimiento, muy rápido y de gran alcance. Por ejemplo, es capaz de realizar vuelos directos de Ginebra a Nueva York y en mucho menos tiempo que otros aviones El Gulfstream G450 no sólo es el mejor avión de negocios de cabina grande y largo alcance de su clase, sino que también es un descendiente directo del histórico avión de la serie GIV®, el avión de negocios más vendido del mundo. El G450 es una actualización completa de lo que ya era un destacado avión de negocios. Puede alcanzar una velocidad operativa máxima de 587 nudos y transportar un equipo de ocho personas hasta 4.350 millas náuticas a su velocidad de crucero normal de 533 nudos. Con su alcance intercontinental, conecta fácilmente Dallas con París. La cabina del Gulfstream G450 cuenta con la misma tecnología avanzada que se encuentra en todos los demás aviones Gulfstream de cabina grande. La cabina PlaneView® se considera la cabina de vuelo más avanzada en la aviación comercial, y el conjunto de aviónica presenta información crítica sobre el estado del vuelo en pantallas de cristal líquido de 14 pulgadas dispuestas en formato horizontal. Enhanced Vision System™ de Gulfstream, una característica estándar, mejora significativamente el conocimiento de la situación al presentar a los pilotos una imagen clara de las marcas de la pista, las calles de rodaje y el paisaje circundante durante la noche o en condiciones climáticas deterioradas. Gulfstream también ofrece la pantalla de vuelo primaria de visión sintética como opción para aumentar el nivel de seguridad. Los operadores pueden elegir entre seis configuraciones interiores para personalizar la cabina del Gulfstream G450. Los diseños de cabina individuales acomodarán cómodamente hasta 16 pasajeros. Cualquiera que sea la configuración, los pasajeros apreciarán la abundante luz del sol que entra a través de las características ventanas ovaladas de Gulfstream, el aire 100 por ciento fresco y la insonorización avanzada que envuelve el ambiente de vida en nuevos niveles de silencio.
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Redacción. – La Fuerza Aérea Mexicana reemplazo sus helicópteros Bell 206 del Escuadrón Aéreo 111 por el más moderno Bell 407GX con un pedido de 15 unidades en el 2015, que se matricularon como 1300 al 1314. Estos helicópteros son utilizados para las operaciones aéreas militares tácticas, así como para el apoyo a las actividades en caso de desastres además del adiestramiento, el reconocimiento aéreo y la fumigación por aspersión. El Bell 407 es un derivado más moderno del Bell 206L-4 Long Ranger, diseñado para uso en misiones de aplicación de la ley, búsqueda y rescate, vigilancia, comando y control, extinción de incendios y patrullaje aéreo El helicóptero también se puede utilizar para el intercambio de inteligencia e información, información pública y advertencias, y actividades de socorro en casos de desastre. Puede configurarse para misiones civiles, de servicios públicos, de evacuación médica y de transporte VIP. El motor permite que la aeronave vuele a una velocidad máxima de crucero de 246 km con un alcance de hasta 611 km, tiene un techo de servicio de 5,698 m. Puede ejecutar misiones de vigilancia hasta por cuatro horas. La Comandancia de la Fuerza Aérea Mexicana en su momento dispuso que para operar con mayor eficiencia los helicópteros Bell 407GX, estos operen en dos escuadrones ubicados en Jalisco y Oaxaca. Desde la llegada de los helicópteros Bell 407GX a la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) fueron asignados al Escuadrón Aéreo 111 con base en la base aérea militar en Zapopan, Jalisco. Allí se cuenta con lo último en tecnología, como la plataforma de vuelo Garmin G1000H totalmente integrada, que proporciona información de vuelo crítica para una mayor conciencia de la situación y una mayor seguridad, sistema de advertencia de conocimiento del terreno, además de una cámara de rotor de cola que permite al piloto una visión clara de la cola durante los despegues y aterrizajes. El Bell 407 GX es una evolución del Bell 206, con nueva tecnología para realizar diferentes tareas, aunque su función primaria en la FAM es la erradicación de enervantes. Alcanza una velocidad máxima de 140 nudos (260 km/h), un techo de 18,690 pies (5,698 m) y una autonomía de 324 millas náuticas (598 km) En su operación en la FAM los helicópteros Bell 407GX han tenido constante asedio por parte de los grupos delictivos, tanto que han sido dañados por impactos de armas de fuego en 2018, po lo que se procedió a su artillado para defensa. La Fuerza Aérea Mexicana (FAM) desarrolló un prototipo de entrenador de artilleros aéreos en helicópteros Bell 407 GX. El proyecto se desarrolló de abril de 2020 a junio de 2021 en las instalaciones del Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico de la Fuerza Aérea (Cidtfa), en convenio de colaboración con el Instituto Tecnológico José Mario Molina Pasquel y Henríquez (ITMM) campus Zapopan, la Universidad Aeronáutica en Querétaro (UNAQ) y el Instituto Estatal de Capacitación (IECA) Guanajuato, Gto., el objetivo general del proyecto fue desarrollar una herramienta que permita mantener a los artilleros aéreos permanentemente adiestrados en este material de vuelo. Durante la Feria Aeroespacial México (FAMEX) 2025 se presentó el prototipo de este simulador.
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Por José A. Quevedo La instrucción de los futuros pilotos de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) se encuentra en una encrucijada crítica. Por más de cuatro décadas, el Pilatus PC-7 Turbo Trainer ha sido la espina dorsal de la formación en la Escuela Militar de Aviación (EMA). Sin embargo, el desgaste operacional y el salto tecnológico de las plataformas aéreas modernas hacen que la sustitución de esta icónica aeronave ya no sea una opción a futuro, sino una necesidad estratégica y necesaria, desafortunadamente la falta de equipamiento en los últimos siete años ha puesto presión innecesaria en los presupuestos militares que tienen que cubrir a un ritmo mayor nuevos aviones de trasporte como los C-130J “Super Hercules” y nuevos helicópteros. Desde su incorporación a finales de los años 70 y principios de los 80, el PC-7 demostró ser un turbohélice robusto, confiable y noble para la enseñanza de acrobacia, vuelo nocturno, por instrumentos y formación táctica. Formó a generaciones de oficiales que protegen el espacio aéreo mexicano. Con la llegada del T-6C Texan II a las filas de la FAM, comenzó el retiro gradual del que fue el avión táctico más numeroso de esa fuerza, el Pilatus PC-7, todos los aviones restantes, alrededor de treinta, se concentraron en la Escuela Militar de Aviación, en Zapopan Jalisco, actualmente se emplea en el adiestramiento del personal en instrucción del 4/o. año de la carrera de Piloto Aviador Militar. No obstante, mantener una flota con más de 40 años de servicio implica costos logísticos cada vez más caros, escasez de repuestos y un esfuerzo sobrehumano por parte del personal de mantenimiento militar. Volar plataformas análogas en pleno siglo XXI impone limitaciones operativas y riesgos de seguridad que se vuelven cada vez más difíciles de mitigar, por ejemplo, el PC-7 no cuenta con asientos eyectables como si los tiene el T-6C Texan II o el Super Tucano. El motivo principal para el reemplazo inmediato trasciende la fatiga del fuselaje: se trata del desfase de la doctrina de vuelo ya que mientras los cazas, aviones de transporte y helicópteros modernos operan con pantallas multifunción, HUD (Heads-Up Display) y avionica digital de última generación con sistemas de Cabina (Glass Cockpit), los cadetes de la EMA continúan realizando la transición inicial en cabinas eminentemente analógicas, además pasar de un entrenamiento elemental análogo a plataformas operativas digitales genera una brecha de aprendizaje compleja y costosa. Es necesario recalcar que las plataformas de entrenamiento avanzado actuales no solo enseñan a volar; también simulan radares, empleo de armamento guiado y guerra electrónica sin necesidad de gastar munición real. Aunque el mercado internacional ofrece alternativas consolidadas que encajarían de manera natural en la doctrina de la FAM, el uso del T-6C en los escuadrones tácticos hace que esta aeronave se convierta en la mejor opción con menor curva de aprendizaje, estandarizar la flota con el T-6C optimizaría costos de mantenimiento y capacitación del personal de mantenimiento ya que se cuenta con experiencia operativa y táctica en su operación, se cuenta también con instructores de vuelo y personal técnico capacitado, así como con simuladores de vuelo. El reemplazo del Pilatus PC-7 no debe entenderse como un gasto superfluo o un lujo institucional, sino como una inversión directa en la seguridad del espacio aéreo nacional y la vida de los pilotos militares. Garantizar que la Escuela Militar de Aviación cuente con vectores modernos, seguros e interconectados es fundamental para mantener una Fuerza Aérea Mexicana moderna, disuasiva y capacitada para responder a las exigencias operativas de las próximas décadas.
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Redacción. – Entrenar a un piloto de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) es una tarea costosa. El entrenamiento de un aspirante a piloto cuesta entre 1,1 y 2 millones de dólares, dependiendo de la plataforma, lo que convierte la captación y formación de pilotos en uno de los procesos de reclutamiento de personal más caros. El costo se ve impulsado por las aeronaves, el combustible, los instructores y el tiempo invertido. El enseñar a alguien sin experiencia a pilotar una aeronave sofisticada para llevar a cabo misiones complejas es una tarea sumamente costosa. Uno de los mejores análisis para estimar los costos de entrenamiento de pilotos sigue siendo un informe de Rand, publicado en 2019, que utiliza cifras de 2018. La Corporación Rand es un centro de investigación y análisis de políticas globales sin fines de lucro estadounidense, y concluyó que el costo de entrenar a un piloto de caza de los Estados Unidos oscila entre 5,6 millones de dólares para un piloto de F-16 Fighting Falcon y 10,9 millones de dólares para un piloto de F-22 Raptor. Comparativamente, la formación de pilotos para volar aviones de transporte como el C-17 Globemaster III y el C-130J Super Hercules resultaba más económica. La formación de pilotos del C-17 costaba alrededor de 1,1 millones de dólares, mientras que la de pilotos del C-130J Super Hercules rondaba los 2,5 millones de dólares. El adiestramiento de un piloto de C-130J Super Hércules requiere formación militar básica, entrenamiento de vuelo inicial en aviones multimotor y una rigurosa fase de transición específica en simuladores y aeronaves reales. Cuando Lockheed Martin comenzó a desarrollar la siguiente generación de C-130, el modelo L-382J Super Hércules recibió nuevas plantas motrices y hélices, una cabina digital totalmente de cristal con cuatro unidades de visualización multifunción en color (CMDU) y pantallas individuales para los pilotos. La cabina rediseñada eliminó la necesidad de un ingeniero de vuelo y un navegante, lo que permitió que el avión fuera pilotado por una tripulación compuesta por dos pilotos y un jefe de carga. El adiestramiento es exhaustivo ya que el C-130J está certificado para 20 tipos de misiones diferentes y ha demostrado su interoperabilidad en múltiples flotas a nivel mundial por lo que proporciona capacidades al país usuario. La flota mundial de más de 555 aviones C-130J ha superado los 3 millones de horas de vuelo, lo que proporciona información real y contrastada obtenida de misiones realizadas en todo tipo de entornos y escenarios. Estas horas proporcionan a la comunidad de operadores del Super Hercules datos validados que se traducen en una reducción de los costes del ciclo de vida y una mayor disponibilidad de la aeronave Cada piloto dispone de una pantalla de visualización frontal (HUD) de Flight Dynamics. Los ordenadores de misión duales, suministrados por BAE Systems IEWS, operan y supervisan los sistemas de la aeronave y proporcionan actualizaciones de estado a la tripulación. La cabina está equipada con la pantalla de radar a color de baja potencia de Northrop Grumman. El mapa muestra datos de imagen almacenados digitalmente. El C-130J está equipado con un sistema de posicionamiento global/navegación inercial (GPS/INS) dual integrado de Honeywell, un sistema mejorado de alerta de tráfico y prevención de colisiones (E-TCAS), un sistema de prevención de colisiones en tierra, un sistema de mantenimiento de posición SKE2000 y un sistema de aterrizaje instrumental (ILS). Aunque en un principio se incorporaran solo dos aviones, se espera contar con una flota de al menos cuatro aeronaves para los siguientes años, por lo que el pie veterano será muy importante para apoyar en el adiestramiento de los nuevos pilotos. Es sabido que todos los escuadrones de Fuerza Aérea Mexicana se trabaja permanentemente en el adiestramiento de los pilotos y personal que tripula las aeronaves, en el caso del C-130 Hércules y C-27J Spartan pertenecientes al Escuadrón 302 de la Fuerza Aérea Mexicana, es necesario contar con capacidad de respuesta para responder ante una emergencia de ayuda humanitaria o Plan DN-III de auxilio a la población, trasladando personal y carga, así como insumos médicos o víveres. El adiestramiento comienza en tierra en donde se estudia toda la ingeniería de la aeronave y los requisitos para poder operarla, después pasan a la fase de vuelo en donde se practican las maniobras que previamente se revisaron en tierra. Al termino del adiestramiento se evalúa que el personal cumpla con las capacidades operativas y condiciones de seguridad para operar las aeronaves de la mejor forma posible, esto es que el manejo de los diversos sistemas de la aeronave, la toma de decisiones y operación de la aeronave se realicen de forma segura. En este momento el Escuadrón 302 cuenta con cuatro aviones C-27J Spartan y 17 pilotos aviadores capacitados en este tipo de aeronaves; además de tres aviones C-130 Hércules y 13 pilotos adiestrados para este tipo de aeronaves, mismas que serán remplazadas por los nuevos C-130J-30 “Súper Hércules” El Escuadrón ha realizado misiones de ayuda humanitaria a Haití, Cuba, Estados Unidos y Guatemala. Pero su función primordial es el Plan DN-III de auxilio a la población en territorio nacional.
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Redacción. – Se está criticando duramente a los F-35C del Cuerpo de Marines de EE. UU. por el aspecto oxidado sobre en la cubierta del portaaviones, por un video publicado en redes. Tras ser enviados al mar, los aviones muestran un desgaste bastante significativo Los revestimientos absorbentes de radar se fabrican tradicionalmente con materiales notoriamente sensibles a las condiciones ambientales. Si bien se sabe que se integraron avances significativos en la facilidad de mantenimiento de los materiales absorbentes de radar (RAM) en el diseño del F-35, las imágenes recientes del despliegue en la zona de operación del Comando Central (CENTCOM) del F-35C plantean posibles dudas sobre la facilidad de mantenimiento de los revestimientos del avión en el exigente entorno marítimo. Es necesario aclarar que este supuesto “óxido” no afecta la estructura ni las operaciones del avión. No se trata de corrosión estructural. El fuselaje está hecho de aluminio, titanio y compuestos de carbono, ninguno de los cuales se oxida. Las rayas marrones son oxidación superficial de partículas de ferrita de hierro en el material absorbente de radar (RAM) más exterior, causada por el aire salino, la humedad, el chorro del motor y las condiciones del portaaviones. Las evaluaciones oficiales de la Oficina Conjunta del Programa F-35 y Lockheed Martin confirman que el descoloramiento se limita a la superficie del recubrimiento y no compromete la integridad ni el rendimiento. La aeronave permanece completamente operativa. A diferencia de sus homólogos de la Fuerza Aérea, los aviones presentan manchas y vetas de color marrón rojizo en la mayor parte de su superficie superior, incluyendo el fuselaje central, las alas y la cola. De hecho, las aeronaves casi parecen estar oxidadas, algo que no es del todo inusual en la Armada, pero como suele ocurrir con el F-35, la realidad probablemente sea mucho más compleja. Las primeras imágenes del mal aspecto de algunos F-35C tras largos despliegues en alta mar empezaron a difundirse en 2021, a pesar de los esfuerzos de la Marina de EE. UU. por no mostrar abiertamente estos aviones. También conviene tener en cuenta que la resistencia del revestimiento del avión fue uno de los problemas que surgieron durante los preparativos para el primer despliegue operativo en portaaviones de la variante F-35C. Si bien el mantenimiento del delicado revestimiento de un avión furtivo es sencillo cuando se opera desde una base terrestre bien equipada, resulta más complejo cuando se deben realizar tareas de mantenimiento críticas en alta mar, donde es menos probable que se disponga de repuestos, expertos en mantenimiento y herramientas especializadas en cantidades significativas. Además, el espacio en un portaaviones es limitado y los talleres de mantenimiento de baja detectabilidad tradicionalmente han sido instalaciones especializadas bastante complejas. Las imágenes de esos F-35 se hicieron virales, especialmente en la abundante comunidad mundial de haters del F-35, hablando de «aviones oxidados» …erróneamente. Si bien el aspecto parecía grave, estas marcas no indicaban un daño estructural ni una pérdida completa del recubrimiento ni de su rendimiento furtivo. La decoloración se limitaba superficialmente al recubrimiento y no afectaba la estructura de la aeronave. Recordemos que la famosa pintura RAM, solo participa en una parte de la capacidad de absorción de ondas, y su deterioro participa en una reducción equivalente. Por su parte la Oficina del Programa Conjunto (JPO) del F-35 Lightning II desarrolló e introdujo un nuevo recubrimiento diseñado para reducir significativamente o eliminar la decoloración, mejorar la durabilidad y prolongar su vida útil. Durante unos años, este nuevo recubrimiento se ha ido aplicando a los F-35 en servicio como parte del mantenimiento rutinario, de forma similar a como se restauran los recubrimientos en los aviones comerciales y militares. Proporciona una mayor protección contra el desgaste operativo y forma parte de una serie más amplia de mejoras que iran aplicando conforme a los calendarios de mantenimiento.
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