• El rey ha vuelto; la resurrección del F-14D  Tomcat

    El rey ha vuelto; la resurrección del F-14D Tomcat0

    Por Mariano García En algún momento de los ochenta, mi madre cansada de lidiar con un chiquillo hiperactivo regresó a la casa y me llamó a la sala; en sus manos tenía un cassette Beta que en el título simplemente decía: Top Gun, me dijo: toma, aplácate y ponte a ver esta película, mientras le daba play, y se marchaba. Solo y sin remedio, comencé a escuchar en la TV la música y las campanadas. El tono en descenso subrayaba el escueto texto que describía algo que yo no tenía manera de entender; las campanadas y el tono del sintetizador continuaban, otorgando un sentido grave y de tensión. Entonces, surgió la primera imagen: una persona tocando apenas el ala de un F-14, rodeado de vapor. Sólo siluetas y misterio. De pronto, la tensión explotó con el estruendo de los motores y la canción «Danger Zone». Mi mundo, como el de millones de niños, cambiaría para siempre a partir de ese momento. El F-14, se convertiría en una obsesión; y aún con los años, esa secuencia sigue siendo el lugar al que regreso buscando inspiración. El F-14 pasaría de ser el personaje principal de Top Gun, a convertirse un ícono de la cultura popular, porque claro, nadie sabía qué era un A-7, pero eso sí, todos sabían qué y cómo se veía un Tomcat, y es que el avión estaba en todo: caricaturas y anime, juguetes, posters, modelos a escala (de los que armé no menos de cinco), series de TV, etc. Había una locura por la película y el avión que no sólo se vivía en la vida civil; los estragos fueron tales, que aún hoy muchos escuadrones en el mundo tienen prohibido usar las frases de la película. Sí, atreverte a decir “siento la necesidad de velocidad” en algunos escuadrones puede costarte pagar una enorme cuenta de cervezas. Y en la verdadera escuela de Top Gun, si un aviador se atreve a tanto, se le multa con 5 dólares. El Acta Maverick En una muestra de excelente sentido común (sólo se tardaron veinte años) el Congreso de los Estados Unidos aprobó, el acta Maverick en la que se autoriza la restauración de tres F-14D (164341, 164602 y 159437) que estaban en almacenamiento en el cementerio de aviones AMARG en Arizona para transportarlos al U.S. Space & Rocket Center en Huntsville, Alabama. La decisión ha sido tomada de la manera más positiva por los analistas y entusiastas de la aviación pues el acta autoriza a una comisión como encargada de entablar acuerdos con organizaciones sin fines de lucro y que sean expertas en estos trabajos para desmilitarizar y restaurar los aviones para exhibiciones públicas, espectáculos aéreos y eventos conmemorativos. Por supuesto el momento es crucial, pues controlar piezas y refacciones para una sola aeronave es más sencillo que el de toda una flota. ¿Y qué lo hacía tan bueno en dogfight? Concebido durante la guerra fría como interceptor y defensor de la flota, el F-14 fue diseñado con un radar sin igual, capaz de rastrear y atacar múltiples blancos simultáneamente. Dichos objetivos eran, principalmente, bombarderos soviéticos con la misión específica de hundir los portaaviones estadounidenses. Su raison d’être se validó durante la guerra entre Irán e Irak, aunque, irónicamente, el escenario fue terrestre. Algunos argumentan que el F-14 era un ladrillo volador, muy pesado para ser el caza que se decía que era. Sin embargo, había mucho más bajo la piel del Tomcat de lo que se suele contar. A principios de la década de 1970, cuando el mundo conoció el Intel 4004 como el primer microprocesador comercial, en el hermético mundo del secreto militar ya se había desarrollado el MP944. Este fue diseñado para ser el núcleo de la computadora central de datos aéreos del F-14 y, técnicamente, era superior al de Intel en cada aspecto; un dato que el mundo no conocería hasta su desclasificación en 1998. Este procesador permitió al F-14 realizar con precisión los complejos cálculos que su operación demandaba: desde los datos de vuelo, radar y armamento, hasta el monitoreo y control de las superficies de vuelo. Como es lógico, esto permitía a los pilotos concentrarse en el combate mientras la computadora gestionaba la configuración óptima del avión según el mach y altitud. Otros aviones de geometría variable, incluso más modernos como el Tornado, que voló cuatro años después que el F-14, sólo llegarían a automatizar el ángulo de las alas en paradas predefinidas de 25°, 45° y 67°, nunca de modo fluido como el F-14, los pilotos del F111 tenían que operar el ala manualmente y del otro lado de la cortina de hierro el Su-24, que voló tres años antes que el Tomcat, tenía 3 paradas manuales de 35°, 45° y 69°. El Tomcat era simplemente único. En el aspecto aerodinámico también hay detalles que recalcar. El Tomcat comparte un diseño de cuerpo sustentador, donde el amplio espacio plano entre las góndolas de los motores genera una porción significativa de la fuerza de sustentación total. Esto, combinado con sus alas de geometría variable controladas automáticamente, le permitía optimizar el equilibrio entre sustentación y resistencia aerodinámica, sin importar la velocidad o el ángulo de ataque. Un aspecto poco conocido es la presencia de Glove Vanes, pequeñas aletas retráctiles en la raíz alar que se extendían a velocidades supersónicas para desplazar el centro de presión hacia adelante, compensando la tendencia del morro a bajar y mejorando la autoridad de cabeceo. Estas fueron eliminadas en la versión D ya que se consideró que el peso y mantenimiento de sus sistemas hidráulicos no compensaban los beneficios a altas velocidades, en parte porque el enfoque del combate aéreo había cambiado y las velocidades sostenidas por encima de Mach 1.5 rara vez se utilizaban operativamente. Pese a su tamaño y peso, el F-14 podía pelear efectivamente en combate cerrado porque el diseño de cuerpo sustentador generaba entre el 40% y 60% de la sustentación del avión, así que las alas no tenían toda la carga a la hora

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  • Israel destruye los últimos aviones F-14 operativos en el mundo

    Israel destruye los últimos aviones F-14 operativos en el mundo0

    Redaccion.- Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) difundieron imágenes térmicas que muestran la destrucción de dos cazas F‑14 Tomcat estacionados afuera de hangares reforzados del Aeropuerto Internacional Mehrabad, en Teherán, como parte de la operación “Rising Lion” encaminada a destruir las capacidades nucleares y de combate de Irán. Según las autoridades israelíes, ambos aviones estaban siendo preparados para interceptar aeronaves de Israel, una amenaza que ahora ha sido neutralizada con ataques de precisión. Las imágenes publicadas por las Fuerzas de Defensa de Israel muestran cómo municiones aire‑tierra impactaron con precisión en los F‑14 mientras estaban afuera de sus refugios. Un portavoz militar subrayó que se aprovechó un entorno de superioridad aérea total, lo que permitió operar sin interferencias de las defensas iraníes. El F‑14, un cazabombardero con capacidad de operar un radar AN/AWG‑9 y misiles de largo alcance AIM‑54 Phoenix, fue modernizado por Irán con sistemas locales y misiles actualizados. Sin embargo, estos aparatos ya estaban en gran parte retirados de servicio operativo y eran empleados principalmente en alertas de reacción rápida o QRA por sus siglas en inglés (Quick Reaction Alert). Los analistas coinciden en que su destrucción —si bien simbólica— certifica el control total de Israel sobre el espacio aéreo iraní. El F-14 Tomcat era un caza supersónico biplaza con alas de geometría variable pesado, de largo alcance y doble motor, diseñado por la empresa Grumman para la Marina de los Estados Unidos (US Navy) cuyo objetivo fundamental era la defensa de la flota naval y entre sus objetivos secundarios, podían contarse la escolta de bombarderos y después el ataque contra objetivos en tierra. Fue desarrollado dentro del programa Naval Fighter Experimental (VFX), tras la retirada del proyecto del F-111B y se convirtió en el primero de una serie de aviones de combate diseñados incorporando la experiencia del combate aéreo contra los MiG rusos durante la guerra de Vietnam. El primer vuelo fue en diciembre de 1970 y en junio de 1972 se realizaron los primeros apontajes en el portaaviones USS Forrestal (CVA-59). Los escuadrones VF-1 y VF-2 fueron los primeros en sustituir sus F-4 Phantom II por los F-14 en septiembre de 1974, siendo desplegados por primera vez embarcados a bordo del USS Enterprise (CVN-65). Para el 8 de febrero de 2006, los F-14 del escuadrón VF-213 Black Lions fueron los últimos en volar en misión de combate. El 22 de septiembre de 2006, fue retirado oficialmente reemplazado por el F/A-18E/F Super Hornet. El Tomcat se hizo popular por ser básicamente la estrella de la película Top Gun, de 1986. Más de tres décadas después, en 2022, se estrenaba, Top Gun Maverick, una continuación, en la que el F-14 aún tiene su pequeña, aunque importante aparición, ya como una reliquia de la aviación. Estas escenas hicieron pensar que había algún F-14 volando, pero lo que se ve en la película está realizado con animación digital y ninguna secuencia de combate con el F-14 Tomcat es real, fundamentalmente porque la Marina de los Estados Unidos no tiene ninguno en condiciones de vuelo.   Sin embargo, lo más curioso es que el único país que seguía volando todavía el F-14 era nada más y nada menos, que Irán. Desde 2006, solo se encuentra en servicio en la Fuerza Aérea iraní, después de haber sido exportado a este país en 1976, cuando gobernaba el Sha Reza Pahleví, aliado entonces de Washington. Pese a que la revolución que colocó en el Gobierno al ayatolá Jomeini convirtió a ambos países en enemigos, los aviones siguieron en servicio hasta hoy, aunque ante la falta de piezas en el mercado, se han ido retirando poco a poco. Si quieres conocer sobre los aviones F-14 de Irán puedes visitar muestro blog en el siguiente enlace: https://mexaeroespacial.blogspot.com/2014/07/el-f-14-en-la-fuerza-aerea-de-la.html

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