MÉXICO AEROESPACIAL 
Por: José Antonio Quevedo C. Hace 44 años, diez aviones F-5E y dos F-5F fueron incorporados en la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) con ellos se activó el Escuadrón Aéreo 401, que tiene la responsabilidad de la defensa aérea de la zona central de México y su ciudad capital. En febrero de 1981 se conocía por la oficina de prensa de la Presidencia de México, que se habían adquirido para la FAM una docena de reactores F-5E/F, el 25 de febrero de ese año, el entonces secretario de la Defensa, el Gral. Félix Galván López confirmó que se estaba negociando la compra de una docena de aviones F-5E/F nuevos de fabrica con la compañía Northrop Aircraft Co. Ese día el secretario de la Defensa Nacional, señaló a la prensa que dicha operación costó al país mil 450 millones de pesos y que cada avión costo 145 millones de pesos y explicó que “…ante el crecimiento económico, industrial y petrolero que está presentando México, es indispensable que las fuerzas armadas lo hagan para que se cuente con la seguridad y se disfrute de esos recursos.” Agrego además que la adquisición significa un reforzamiento de las fuerzas armadas y la posibilidad de defender nuestro espacio aéreo que casi lo teníamos descubierto. Respecto a la adquisición del Kfir señaló, que debido a las dificultades que representaban la distancia y el alto costo de esos aviones, la operación se tuvo que anular. El contrato suscrito entre la Secretaría de la Defensa Nacional y Northrop Aircraft Co. (Proyecto FMS IF-70), ascendió a más de 100 millones de dólares, incluyendo el suministro de diez nuevos aviones F-5E y dos F-5F, refacciones, capacitación, armamento y equipamiento para mantenimiento. Con base en ese contrato, la FAM podría ejercer la opción de compra de doce aviones adicionales, opción que nunca fue ejercida por los problemas económicos surgidos en 1982 y 1985 por los sismos de ese año. El costo de las aeronaves fue de cincuenta y ocho millones doscientos veinte mil dólares ($58’220,000.00) y el resto se destinó al entrenamiento, refacciones y equipamiento. La FAM es operador de la versión del F-5E denominada de “calidad mejorada” ó F-5E IHQ Versión de Calidad Mejorada o VCM). Esta versión se caracteriza por contar con un cono de nariz mucho más plano y redondeado, así como una mayor extensión alar ó LEX (Leading Edge Extension) que se incorporaron en el diseño del F-5G ó F-20. Los usuarios de esta versión son los últimos en la línea de producción como México, Bahrain, Corea del Sur, Malasia y las últimas versiones incorporadas por Singapur y Suiza. Algunos F-5E de la marina norteamericana fueron equipados en los años noventa con ese cono de nariz. Los F-5E IHQ tienen mucho mejores prestaciones en vuelo y maniobrabilidad que sus predecesores y en su momento fueron de los cazas más capaces del mundo. Para iniciar la integración de un nuevo escuadrón de combate, equipado con interceptores supersónicos, la Comandancia de la Fuerza Aérea Mexicana seleccionó al personal que se haría cargo del mantenimiento y la logística de estas aeronaves, enviando en una primera instancia a más de 90 elementos de mantenimiento y apoyo a la Base Aérea Williams en Fénix, Arizona, lugar donde se ubicaba el Escuadrón de Entrenamiento Táctico de Pelea 425 (425th TFTS). Un programa formal debidamente estructurado, fue utilizado para capacitar al personal de mantenimiento que apoyaría las operaciones de los aviones F-5E/F en México. Para el personal de vuelo, se eligió a pilotos que contaran preferentemente, con experiencia en el avión T-33, recordemos que la FAM operaba este reactor de entrenamiento que permitía a sus pilotos contar con un nivel de adiestramiento para operar aeronaves de mayor desempeño, algunos pilotos de otros escuadrones, fueron destacados al 7° Grupo Aéreo Jet de Pelea para efectuar curso del idioma inglés, así como entrenamiento regular de refresco de las tripulaciones en los T-33, en preparación a la capacitación para el F-5E/F, algunos de los escuadrones que aportaron pilotos fueron el EMET, el E.A. 203 y el E.A. 208, enviando en una primera instancia a ocho pilotos a la Base Aérea de Williams en Phoenix, Arizona, ahí se encontraba el Escuadrón de Entrenamiento Táctico de Pelea 425 (425th TFTS), recibiendo adiestramiento como pilotos de combate y otros como instructores durante ocho meses, entre ellos podemos mencionar al Coronel Ernesto Arcos Oropeza, al Teniente Coronel Julio Ponte Romero, al Mayor Chapa Casas, a los Capitanes Valenzuela Mata, Vega Rivera, Bustillo Chiñas y José León Ortiz. En su artículo Pioneros del Escuadrón Aéreo 401, publicado en el número 146 de la Revista América Vuela, octubre–noviembre 2012, Mariano García, especialista en aviación militar relata lo siguiente: “En agosto de 1982, después de haber terminado el curso en Phoenix, Arizona, nos trasladamos, el entonces teniente coronel Arcos Oropeza y yo (Julio Ponte Romero) a Palmdale, California, donde recibimos el curso para hacer los vuelos de prueba de mantenimiento. Antes de empezar a volar los aviones llegamos a los salones de clase en Heathrow, un aeropuerto en la misma ciudad, donde recibimos adiestramiento en tierra y el curso de vuelo, después nos trasladaron nuevamente a Palmdale, donde tomamos los cursos de Vuelo de Revisión de Mantenimiento, en los que un piloto capacitado hace pruebas a un avión recién salido de la línea de producción. El manual tiene aproximadamente 44 páginas, donde se exponen todos los sistemas del avión y se anotan los parámetros de arranque, revoluciones, temperaturas, tiempo en que bajan las aletas hipersustentadoras o el tren de aterrizaje. En EU pasamos 16 meses, tiempo en el que hicimos el curso de inglés, el de piloto de F-5, el de combate, el de instructor, el de instructor de combate y finalmente el de revisión de mantenimiento. Este último curso es de mucha responsabilidad pues las pruebas de recepción no permiten errores u olvidos de algún paso. Los aviones nuevos tienen que estar certificados al 100% pues un error podría ser de fatales consecuencias para los pilotos. Cuando hicimos el primer traslado, (el 10
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Redacción. – La Fuerza Aérea Mexicana reemplazo sus helicópteros Bell 206 del Escuadrón Aéreo 111 por el más moderno Bell 407GX con un pedido de 15 unidades en el 2015, que se matricularon como 1300 al 1314. Estos helicópteros son utilizados para las operaciones aéreas militares tácticas, así como para el apoyo a las actividades en caso de desastres además del adiestramiento, el reconocimiento aéreo y la fumigación por aspersión. El Bell 407 es un derivado más moderno del Bell 206L-4 Long Ranger, diseñado para uso en misiones de aplicación de la ley, búsqueda y rescate, vigilancia, comando y control, extinción de incendios y patrullaje aéreo El helicóptero también se puede utilizar para el intercambio de inteligencia e información, información pública y advertencias, y actividades de socorro en casos de desastre. Puede configurarse para misiones civiles, de servicios públicos, de evacuación médica y de transporte VIP. El motor permite que la aeronave vuele a una velocidad máxima de crucero de 246 km con un alcance de hasta 611 km, tiene un techo de servicio de 5,698 m. Puede ejecutar misiones de vigilancia hasta por cuatro horas. La Comandancia de la Fuerza Aérea Mexicana en su momento dispuso que para operar con mayor eficiencia los helicópteros Bell 407GX, estos operen en dos escuadrones ubicados en Jalisco y Oaxaca. Desde la llegada de los helicópteros Bell 407GX a la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) fueron asignados al Escuadrón Aéreo 111 con base en la base aérea militar en Zapopan, Jalisco. Allí se cuenta con lo último en tecnología, como la plataforma de vuelo Garmin G1000H totalmente integrada, que proporciona información de vuelo crítica para una mayor conciencia de la situación y una mayor seguridad, sistema de advertencia de conocimiento del terreno, además de una cámara de rotor de cola que permite al piloto una visión clara de la cola durante los despegues y aterrizajes. El Bell 407 GX es una evolución del Bell 206, con nueva tecnología para realizar diferentes tareas, aunque su función primaria en la FAM es la erradicación de enervantes. Alcanza una velocidad máxima de 140 nudos (260 km/h), un techo de 18,690 pies (5,698 m) y una autonomía de 324 millas náuticas (598 km) En su operación en la FAM los helicópteros Bell 407GX han tenido constante asedio por parte de los grupos delictivos, tanto que han sido dañados por impactos de armas de fuego en 2018, po lo que se procedió a su artillado para defensa. La Fuerza Aérea Mexicana (FAM) desarrolló un prototipo de entrenador de artilleros aéreos en helicópteros Bell 407 GX. El proyecto se desarrolló de abril de 2020 a junio de 2021 en las instalaciones del Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico de la Fuerza Aérea (Cidtfa), en convenio de colaboración con el Instituto Tecnológico José Mario Molina Pasquel y Henríquez (ITMM) campus Zapopan, la Universidad Aeronáutica en Querétaro (UNAQ) y el Instituto Estatal de Capacitación (IECA) Guanajuato, Gto., el objetivo general del proyecto fue desarrollar una herramienta que permita mantener a los artilleros aéreos permanentemente adiestrados en este material de vuelo. Durante la Feria Aeroespacial México (FAMEX) 2025 se presentó el prototipo de este simulador.
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Redacción. – Entrenar a un piloto de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) es una tarea costosa. El entrenamiento de un aspirante a piloto cuesta entre 1,1 y 2 millones de dólares, dependiendo de la plataforma, lo que convierte la captación y formación de pilotos en uno de los procesos de reclutamiento de personal más caros. El costo se ve impulsado por las aeronaves, el combustible, los instructores y el tiempo invertido. El enseñar a alguien sin experiencia a pilotar una aeronave sofisticada para llevar a cabo misiones complejas es una tarea sumamente costosa. Uno de los mejores análisis para estimar los costos de entrenamiento de pilotos sigue siendo un informe de Rand, publicado en 2019, que utiliza cifras de 2018. La Corporación Rand es un centro de investigación y análisis de políticas globales sin fines de lucro estadounidense, y concluyó que el costo de entrenar a un piloto de caza de los Estados Unidos oscila entre 5,6 millones de dólares para un piloto de F-16 Fighting Falcon y 10,9 millones de dólares para un piloto de F-22 Raptor. Comparativamente, la formación de pilotos para volar aviones de transporte como el C-17 Globemaster III y el C-130J Super Hercules resultaba más económica. La formación de pilotos del C-17 costaba alrededor de 1,1 millones de dólares, mientras que la de pilotos del C-130J Super Hercules rondaba los 2,5 millones de dólares. El adiestramiento de un piloto de C-130J Super Hércules requiere formación militar básica, entrenamiento de vuelo inicial en aviones multimotor y una rigurosa fase de transición específica en simuladores y aeronaves reales. Cuando Lockheed Martin comenzó a desarrollar la siguiente generación de C-130, el modelo L-382J Super Hércules recibió nuevas plantas motrices y hélices, una cabina digital totalmente de cristal con cuatro unidades de visualización multifunción en color (CMDU) y pantallas individuales para los pilotos. La cabina rediseñada eliminó la necesidad de un ingeniero de vuelo y un navegante, lo que permitió que el avión fuera pilotado por una tripulación compuesta por dos pilotos y un jefe de carga. El adiestramiento es exhaustivo ya que el C-130J está certificado para 20 tipos de misiones diferentes y ha demostrado su interoperabilidad en múltiples flotas a nivel mundial por lo que proporciona capacidades al país usuario. La flota mundial de más de 555 aviones C-130J ha superado los 3 millones de horas de vuelo, lo que proporciona información real y contrastada obtenida de misiones realizadas en todo tipo de entornos y escenarios. Estas horas proporcionan a la comunidad de operadores del Super Hercules datos validados que se traducen en una reducción de los costes del ciclo de vida y una mayor disponibilidad de la aeronave Cada piloto dispone de una pantalla de visualización frontal (HUD) de Flight Dynamics. Los ordenadores de misión duales, suministrados por BAE Systems IEWS, operan y supervisan los sistemas de la aeronave y proporcionan actualizaciones de estado a la tripulación. La cabina está equipada con la pantalla de radar a color de baja potencia de Northrop Grumman. El mapa muestra datos de imagen almacenados digitalmente. El C-130J está equipado con un sistema de posicionamiento global/navegación inercial (GPS/INS) dual integrado de Honeywell, un sistema mejorado de alerta de tráfico y prevención de colisiones (E-TCAS), un sistema de prevención de colisiones en tierra, un sistema de mantenimiento de posición SKE2000 y un sistema de aterrizaje instrumental (ILS). Aunque en un principio se incorporaran solo dos aviones, se espera contar con una flota de al menos cuatro aeronaves para los siguientes años, por lo que el pie veterano será muy importante para apoyar en el adiestramiento de los nuevos pilotos. Es sabido que todos los escuadrones de Fuerza Aérea Mexicana se trabaja permanentemente en el adiestramiento de los pilotos y personal que tripula las aeronaves, en el caso del C-130 Hércules y C-27J Spartan pertenecientes al Escuadrón 302 de la Fuerza Aérea Mexicana, es necesario contar con capacidad de respuesta para responder ante una emergencia de ayuda humanitaria o Plan DN-III de auxilio a la población, trasladando personal y carga, así como insumos médicos o víveres. El adiestramiento comienza en tierra en donde se estudia toda la ingeniería de la aeronave y los requisitos para poder operarla, después pasan a la fase de vuelo en donde se practican las maniobras que previamente se revisaron en tierra. Al termino del adiestramiento se evalúa que el personal cumpla con las capacidades operativas y condiciones de seguridad para operar las aeronaves de la mejor forma posible, esto es que el manejo de los diversos sistemas de la aeronave, la toma de decisiones y operación de la aeronave se realicen de forma segura. En este momento el Escuadrón 302 cuenta con cuatro aviones C-27J Spartan y 17 pilotos aviadores capacitados en este tipo de aeronaves; además de tres aviones C-130 Hércules y 13 pilotos adiestrados para este tipo de aeronaves, mismas que serán remplazadas por los nuevos C-130J-30 “Súper Hércules” El Escuadrón ha realizado misiones de ayuda humanitaria a Haití, Cuba, Estados Unidos y Guatemala. Pero su función primordial es el Plan DN-III de auxilio a la población en territorio nacional.
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Por: Alexis Aguilar Valle FARNBOROUGH. — En el marco del desarrollo estratégico de las fuerzas aéreas modernas y la necesidad de cazas polivalentes, altamente eficientes en costo y capaces de cubrir desde el entrenamiento avanzado hasta misiones de ataque ligero es más crítica que nunca, lo que hace que las plataformas LIFT (Leading-In Fighter Training) se vuelvan bastante atractivas a las necesidades de diversas fuerzas aéreas. En conversación exclusiva para México Aeroespacial, Hon Jae Maeng, Team Leader de Desarrollo de Negocios Internacionales y Piloto Instructor de Korea Aerospace Industries (KAI), detalló las capacidades clave del FA-50 Fighting Eagle y la visión de la firma surcoreana hacia el mercado mexicano. Maeng enfatizó que en Korea Aerospace Industries comprenden a detalle las necesidades operativas de defensa y vigilancia de México, destacando su entusiasmo por visitar pronto el país para presentar el proyecto del FA-50 en un acercamiento del FA-50 a México. Uno de los puntos centrales abordados por Maeng radica en la experiencia previa de la Fuerza Aérea de la República de Corea (ROKAF), la cual reemplazó una flota de aproximadamente 100 aeronaves Northrop F-5E debido a que sus capacidades terrestres y tácticas resultaban insuficientes ante las exigencias actuales. La llegada del FA-50 resolvió este déficit de manera inmediata, además de ser una plataforma con más de 200 unidades manufacturadas. Para la Fuerza Aérea Mexicana este factor representa un punto de análisis estratégico decisivo. El FA-50 cuenta con una versátil capacidad de carga de armamento bajo estándares occidentales integrados en la flota F-5E/F mexicana, evitando la necesidad de renovar los inventarios de munición existentes y optimizando los costos de integración. A nivel de pilotaje y dinámica de vuelo, Maeng señaló que el FA-50 ofrece un radio de giro, agilidad y sistema Fly-By-Wire prácticamente idénticos, comparables al F-16, pero con un costo operativo considerablemente menor y una proyección de soporte asequible. Asimismo, la transición desde aeronaves de instrucción turbohélice (como el KT-1 o el T-6C) hacia la cabina del FA-50 se realiza de forma directa y sin complicaciones para los pilotos. En el apartado tecnológico, el FA-50 y su versión Block 20 se perfilan como plataformas en constante evolución porque cuentan con: Capacidades Actuales y Requeridas: Incorporación de Radar AESA (solicitado activamente por la Fuerza Aérea de Polonia y Malasia), cascos con pantalla integrada (HMD/HEMD) y reabastecimiento en vuelo. Integración Conceptual de Drones: Maeng aclaró que la mirada de KAI a la integración de drones y conceptos de enjambre (Swarm / MUM-T) se encuentra actualmente en fase conceptual sin embargo están convencidos que es una capacidad lograble en la plataforma FA-50 en el futuro. Adaptabilidad al Cliente: Al ser una plataforma en desarrollo continuo, las tendencias del mercado, los requerimientos específicos del cliente y los avances de la industria pueden moldear el proyecto para incorporar diversas actualizaciones y capacidades a medida en el futuro.
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Por José A. Quevedo El Mi-26 es un helicóptero de la era soviética, con capacidad de elevar hasta veinticuatro toneladas y transportarlas más de 800 kilómetros. Las dimensiones de este helicóptero son colosales, tiene una longitud de 40 metros, el diámetro de su rotor principal es de 32 metros y tiene una altura de 8.14 metros. El Mi-26 voló por primera vez en 1977 y su producción comenzó en 1981, en la fábrica de helicópteros Mil en Moscú. Es el más grande y potente producido en serie del mundo, y se trata de la aeronave de un solo rotor más grande que alguna vez se haya fabricado. Hasta el año 2015 se han construido un total de 316 helicópteros. Es el primer helicóptero que contó con un rotor principal de ocho palas dispuestas y en ángulo de 45 grados. Cuenta con un total de 17 variantes, el V-29 que es el prototipo original; el Mi-26 que es la versión original, utilizada para el transporte de carga militar; el MI-26A es una versión actualizada y mejorada; el MI-26M es otra versión modificada y optimizada, que mejora el rendimiento; la Mi-26MS es la versión de evacuación médica. En México, la Secretaría de Marina adquirió los primeros ocho MI-17 en 1994, para 1996, tanto la Armada como la Fuerza Aérea incorporaron más aparatos rusos, la Armada con ocho y la Fuerza Aérea con 12 Mi-8T de la versión civil de carga, que posteriormente triplicó su inventario con 24 MI-17 nuevos entre 1997 y 1999. La Policía Federal también se sumó a la lista de operadores. Entonces no fue raro que los mandos militares se fijaran en el helicóptero por su gran capacidad de carga. Siendo así que la secretaria de la Defensa Nacional (Defensa) incorporó dos gigantescos Mi-26T capaces de transportar hasta 130 personas, pero sólo operaron un par de años debido a un accidente y el costo extraordinario de operar un solo modelo de este tipo. Destinado originalmente para combatir incendios forestales y transportar carga y víveres en casos de desastre, el MI-26 era apenas el segundo de su tipo en América Latina. El propio presidente Ernesto Zedillo comentó en aquella ocasión que con ese helicóptero se podría transportar maquinaria a puntos intermedios de carreteras o caminos bloqueados o rotos por fenómenos meteorológicos. Por su parte el entonces secretario de la Defensa nacional el General Cervantes Aguirre explicó que la nave costó cuatro y medio millones de dólares, cantidad inferior al de un helicóptero Bell 212 con capacidad para 12 pasajeros. De acuerdo con pilotos de la Fuerza Aérea, la aeronave enfrentaba el problema de que, por su volumen y tamaño de sus hélices, la maniobra de aterrizaje y despegue era sumamente complicada, además de que durante el año 2000 el aparato fue utilizado básicamente en simulacros de incendio o de apoyo a la población civil. La Fuerza Aérea Mexicana perdió el 4 de diciembre de 2001, el helicóptero más grande y de mayor capacidad de carga de su flota, cuando éste intentó trasladar una nave averiada de Ciudad Juárez, Chihuahua, a la Base Aérea Militar número 13 con sede en Chihuahua. La dependencia reportó que un helicóptero MI-8, también de fabricación rusa, sufrió un desperfecto el pasado 29 de noviembre, durante un operativo en contra del narcotráfico en un vuelo de reconocimiento al sureste de Ciudad Juárez. El aparato aterrizó de emergencia cerca del poblado de Esperanza. Debido a los problemas que presentaba la revisión y reparación de la aeronave, el alto mando ordenó que el helicóptero MI-26 transportara ayer la aeronave hasta la Base Aérea 13, pero al filo de las 11:50, cuando la mole de 40 metros de largo y capacidad para transportar 82 pasajeros realizaba las labores de rescate, la nave se desplomó y se incendió, resultando lesionados un sargento y tres oficiales de la Fuerza Aérea Mexicana.
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Por José A. Quevedo En noviembre de 2025, distintos medios de prensa en Argentina reportaban un agravamiento de la crisis en FAdeA (FAdeA – Fábrica Argentina de Aviones “Brig. San Martín) con las semanas pasando y las deudas acumulándose, proveedores organizados reclamaron una reacción inmediata del gobierno de ese país, en especial ante la inminente pérdida de una oportunidad única de negocio con México. En ese sentido, la Cámara de Industriales Metalúrgicos y de Componentes de Córdoba (CIMCC) expresó su preocupación por la incertidumbre que afrontan las industrias metalúrgicas proveedoras de la fábrica, acompañando un reclamo de la Cámara Aeronáutica y Espacial (CArAE). Ambas cámaras señalaban que se ponía en riesgo una oportunidad con la solicitud de la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (FEMIA) que requería una respuesta oficial para no perderse. Estas revelaciones periodísticas comenzaron a llamar la atención en México ya que una colaboración de este tipo permitiría a esta aeronave acceder al mercado latinoamericano, equipando a la Fuerza Aérea Mexicana. Para la fábrica esto le permitirá obtener ingresos en divisas y podría ayudar a revitalizar la empresa en un momento de crisis y falta de proyectos estratégicos. Los medios alertaban que “Esta oportunidad de negocio se podría esfumar por falta de respuesta oficial argentina” cosa que al final sucedió. Distintos medios reportaron que FAdeA mantenía una deuda con la Fuerza Aérea de ese país, así como compromisos incumplidos con su cadena de proveedores local y extranjera del orden de los 18 millones de dólares. PAMPA MX En su Informe de Gestión 2025 la empresa reportaba en su Estrategia Comercial y Plan de Negocios 2025–2030, la penetración de nuevos mercados estratégicos como los siguientes: México: coproducción del Pampa III y soporte para flotas Hércules. Perú: producción de 12 aeronaves IA-63 Pampa III. Después en el apartado de Coproducción señalaba: Una de las innovaciones más relevantes del Plan de Negocios es la incorporación del concepto de co-producción internacional, ya integrada formalmente a la estrategia comercial. Los proyectos bajo análisis previa intervención y autorización del Ministerio de Defensa y CONCESYMB, son los siguientes: IA-63 Pampa III | Coproducción en México Modelo binacional FAdeA–SEDENA–FEMIA. 24-36 unidades proyectadas (USD 400600MM). FAdeA: producción green aircraft + ingeniería. México: FAL, aviónica, motor, soporte regional. FAL por sus siglas en ingles es la Línea de Producción Final El informe señala finalmente que; en el marco del proceso de internacionalización y ampliación de alianzas estratégicas para el desarrollo industrial aeronáutico, durante 2025 FAdeA avanzó en la firma de un Memorándum de Entendimiento (MOU) con la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (FEMIA), una de las organizaciones más relevantes del sector en América Latina y referente en la articulación público-privada de México. También se informaba que se había firmado un acuerdo marco de colaboración y asistencia técnica conjunta para avanzar en la complementación de capacidades y coordinación de esfuerzos para dar impulso a la actividad aeronáutica a nivel regional con Trans-Ce Cargo (TCC), siendo el principal foco el sostenimiento de la flota de aeronaves C130 que opera la Fuerza Aérea Mexicana. El pedido de México inicia con un estudio industrial para explorar la viabilidad de fabricar 24 aeronaves, en un desarrollo compartido, que generaría importantes ingresos externos a FAdeA, para una nueva aeronave denominada al parecer como Pampa MX y que al parecer también se exportaría al Perú. Algunas fuentes indicaron que el estudio industrial mexicano implicaría una profunda modernización de la aeronave con componentes mexicanos teniendo como base el motor TFE731 de Honeywell que en una primera instancia se fabricaría en las instalaciones de Chihuahua, México, además de aviónica de última generación suministrada por los clusters aeroespaciales mexicanos, se planeaba también dotar al avión hecho en México de mayor capacidad en armamento, alcance y radar. Es importante recordar que el motor TFE731 ha seguido evolucionando y hoy es más potente; el TFE731-60, por ejemplo, ofrece un empuje de 5,000 libras al despegue y una mejora del 12 % en la eficiencia de combustible. El contar con un soporte posventa para el TFE731 en México, implicaría contar con el mantenimiento, reparación y reacondicionamiento del motor, maximizando la utilización y disponibilidad del motor, reduciendo los costes de mantenimiento. Al parecer la idea era que los primeros seis aviones serian ensamblados en FAdeA con la participación de técnicos mexicanos, para continuar con la fabricación de los aviones restantes en territorio mexicano. En la actualidad el avión IA-63 PAMPA III es capaz de realizar misiones tácticas de ataque ligero y/o entrenamiento básico-avanzado, tanto de día como de noche, entre sus principales características podemos encontrar su facilidad de mantenimiento, confiabilidad y costo operativo similar a soluciones turbohélice. Su cabina tándem, presurizada y con asientos eyectables 0/0 de tipo Full Glass Cockpit compatible NVG. Además, cuenta con un Sistemas Integrado de Soporte Logístico (ILS/CLS) e Integrado de Entrenamiento en Tierra (ITS) que conjuga formación basada en computadora (CBT), entrenador de aviónica (ADT), entrenador de procedimientos (PTD) y entrenador/simulador de vuelo (FTD), que permite un ciclo de Vida de más de 40 años. Finalmente, el avión esta provisto de un moderno sistema de aviónica integrada (HUD, HOTAS, MC, EGIR & SMS) y un sistema de entrenamiento virtual (Embedded Virtual Avionics con simulación de Radar, RWR, MWR y Escenarios Virtuales), con enlace de datos DATA LINK –MPS y la opción de incorporar el sistema Helmet-Mounted Display (HMD), el Pampa III define una solución sumamente competitiva y de bajo costo para misiones tácticas ligeras y/o de entrenamiento virtuales o reales. Al parecer estas filtraciones afectaron el acuerdo, que, al paso de los meses, termino por diluirse al no contarse con una respuesta proveniente el sur del continente. Al final queda claro que la industria aeroespacial mexicana, esta buscando impulsar un gran proyecto de construcción de un avión militar con una Línea de Producción Final (FAL) en México que permita equipar a la Fuerza Aérea Mexicana con un avión de entrenamiento y ataque en un número de 24 a 36 aeronaves, con la mira puesta también en la exportación a Latinoamérica, por
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