• ¡Larga vida al J85¡ el motor que dará impulso al F-5E hasta el 2040

    ¡Larga vida al J85¡ el motor que dará impulso al F-5E hasta el 20400

    Redacción. – Ningún motor de propulsión a reacción se compara con el pequeño turborreactor J85 de General Electric (GE). Diseñado originalmente en 1954, se espera que el J85 impulse aeronaves militares al menos hasta 2040. No es un error tipográfico: GE había entregado más de 12 000 motores J85 y sus variantes comerciales al finalizar su producción en 1988. Sin embargo, la Fuerza Aérea de EE. UU. y la NASA prevén mantener en servicio operativo los aviones de entrenamiento T-38 equipados con el J85 hasta 2040 e incluso más allá. ¡Esto significa que el J85 estará en servicio operativo durante 85 años! GE Aviation continúa produciendo suministros para el J85 de forma constante. En 2020, la compañía recibió un contrato de 394 millones de dólares de la Agencia de Logística de Defensa (DLA) para suministrar motores J85 a la Fuerza Aérea y la Armada de los Estados Unidos. “Estamos muy entusiasmados de apoyar a la Fuerza Aérea y la Armada de los EE. UU. con un motor confiable que ha sido utilizado por generaciones de pilotos, orgullosamente construido por generaciones de empleados de GE”, dijo Al DiLibero, vicepresidente y gerente general de motores medianos de combate y entrenamiento de GE Aviation. Nada mal para un motor a reacción que mide apenas 18 pulgadas de ancho y 45 pulgadas de largo. Durante muchos años, el J85 tuvo la mayor relación empuje-peso (8:1) de cualquier motor a reacción en la aviación. Llamémoslo simplemente “El Pequeño Tipo Duro”. La historia del Pequeño Tipo Duro comienza a principios de la década de 1950 cuando Jack Parker y Ed Woll, líderes de la operación de GE Aviation en Lynn, Massachusetts, creían que un pequeño turborreactor de la clase de 2500 libras de empuje podría asegurar varias aplicaciones de aeronaves militares con el tiempo. Tenían razón. Sin embargo, después de proponer un pequeño motor turborreactor a la USAF en 1954, la primera aplicación no fue la que esperaban. La USAF financió el desarrollo del J85 para el señuelo de misiles GAM-72 Green Quail instalado en el bombardero Boeing B-52. La estrategia consistía en lanzar el señuelo justo antes de que el B-52 entrara en el espacio aéreo enemigo para confundir la red de radares de defensa e impedir que diferenciara entre el bombardero, de mayor tamaño, y el pequeño señuelo. El señuelo propulsado por el J85 se presentó al público a finales de 1958 tras varios lanzamientos exitosos. Tras el éxito del GAM-72, el equipo liderado por Parker en Lynn buscó aplicaciones aeronáuticas para el eficiente motor J85, que se probó en 1957 con postcombustión para vuelo supersónico. Northrop seleccionó el J85 para sus dos aviones militares supersónicos en desarrollo: el bimotor N-156F Freedom Fighter, posteriormente designado F-5, y el bimotor T-38 Talon de la USAF, el primer avión de entrenamiento militar supersónico. Con una relación empuje-peso de 8:1 —la más alta de cualquier motor a reacción en producción en ese momento— Northrop aclamó públicamente al J85 por hacer posible ambos aviones. El motor fue diseñado para producir 2950 libras de empuje sin postcombustión. Sin embargo, para los aviones Northrop, el «Pequeño Tipo Duro» se convirtió en el primer turborreactor pequeño en operar con postcombustión, lo que le permitió producir hasta 5000 libras de empuje. Diseñado como una alternativa de bajo costo para las naciones aliadas de Estados Unidos en la Guerra Fría, el F-5 fue inicialmente autofinanciado por Northrop. El avión era más ligero y pequeño que los cazas estadounidenses, diseñado para misiones de corto alcance a altas velocidades y capaz de alcanzar rápidas tasas de ascenso. En febrero de 1959, el gobierno estadounidense proporcionó 7 millones de dólares a Northrop para el F-5, lo que marcó la primera vez que Estados Unidos apoyó financieramente el desarrollo de un avión militar supersónico diseñado específicamente para sus aliados. En 1959, el T-38 fue probado en vuelo en la Base Aérea Edwards, California, lo que permitió a los instructores enseñar a los pilotos los fundamentos del vuelo supersónico, incluyendo el despegue y el aterrizaje, misiones nocturnas especiales y acrobacias aéreas. En julio de ese mismo año, el F-5 comenzó sus pruebas de vuelo. Pronto se convertiría en un gran éxito mundial. Aprovechando el gran volumen de producción de los populares T-38 y F-5, el equipo de Lynn desarrolló una variante comercial del J85 para una nueva generación de jets ejecutivos. El CJ610, un turborreactor sin postcombustión era un derivado del J85 que complementaba al CF700 de 4000 libras de empuje, el cual tenía un ventilador montado en la parte trasera como el turbofán CJ805-23, más grande, del Convair 900. En 1963, Bill Lear cautivó al público con el lanzamiento del «Modelo 23», un pequeño avión ejecutivo propulsado por el turborreactor CJ610. Entre los primeros aviones de lujo producidos en masa y dirigidos a ejecutivos, el Lear Jet simbolizaba la opulencia y la audaz innovación de la élite estadounidense. Promocionado en la publicidad como el «jet ejecutivo de 800 km/h», podía transportar siete pasajeros y 136 kg de equipaje, y estableció numerosos récords de velocidad para jets ejecutivos. En 1966, un exhausto Bill Lear y su tripulación culminaron un viaje de tres días y 37.300 km, el primer vuelo alrededor del mundo oficialmente autorizado para un jet ejecutivo. El CF700, el turbofán hermano del CJ610, también se lanzó en el Dassault Falcon 20, el jet ejecutivo de lujo europeo, en 1963. Un año después, el CF700 se convirtió en el primer turbofán en propulsar jets ejecutivos. Curiosamente, el «Little Tough Guy» de GE impulsó la mayoría de los jets ejecutivos de la época. Al finalizar su producción en 1988, el J85 había sido rediseñado y mejorado cuatro veces, y el pequeño caza F-5 se había convertido en el avión de defensa aérea estándar para más de 25 naciones. En 2001, la USAF adjudicó un contrato de 601 millones de dólares para kits de hardware destinados a modernizar 1202 motores J85 que impulsaban el veterano avión de entrenamiento T-38 Talon. El kit de modernización, que incluía un conjunto

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  • El motor; pieza clave del nuevo interceptor mexicano

    El motor; pieza clave del nuevo interceptor mexicano0

    Por José A. Quevedo De las distintas opciones que tendría la Fuerza Aérea mexicana para incorporar un nuevo jet interceptor a sus filas es importante destacar que una de las piezas claves para poder mantener y operar este nuevo interceptor será el motor o planta motriz. Es conocido que el principal problema que han enfrentado los interceptores F-5E/F de la Fuerza Aérea Mexicana para poder operar a toda su capacidad es el mantenimiento a los motores ya que nunca se consideró tener una base industrial que permitiera reparar y mantener los motores General Electric J85 de estos aviones ya que estos se tienen que enviar al extranjero para su reparación y mantenimiento mayor, lo que disminuye las operaciones de la flota. Así que si México desea incorporar un nuevo interceptor, deberá considerar primero cual será la planta motriz que equipe a su interceptor ya que este le dará la oportunidad de avanzar hacia otras aeronaves de mayores capacidades o expandir su flota y dado que el motor es lo que da vida al avión, pues esta es una decisión relevante en términos de costo de mantenimiento y dado el número de unidades que se planean incorporar el mantenimiento y reparación de los motores se vuelve esencial ya que de esta decisión se derivarán los pasos que debería dar México para mantener interceptores de combate por al menos otros 50 años. En México existen muchas empresas que podrían realizar el mantenimiento a sus motores  militares, por ejemplo la compañía ITP Aéreo ubicada en Querétaro, esta empresa ha invertido 200 millones de pesos en sus instalaciones de Querétaro duplicando su producción en los últimos años, anteriormente llamada Industria de Turborreactores realiza el diseño, investigación desarrollo, fabricación y montaje de pruebas de motores aeronáuticos dentro del segmento de soporte de servicio presta servicio para una amplia gama de motores de aviación regional además de helicópteros, motores industriales y aplicaciones de defensa. En el caso de México, dos opciones parecen ser viables una es el motor F404 de General Electric y el caso del F-16 Block 70/72 el Block 70 usa el motor General Electric F110 y el Block 72 usa el motor Pratt & Whitney F100. Ambos comparten la misma tecnología avanzada y una vida útil de 12,000 horas de vuelo Gracias a los recientes contratos obtenidos, entre los que se incluyen el avión de entrenamiento T-7A Red Hawk y el TAI Hürjet, así como el avión de combate ligero Tejas (LCA) de la India y el avión de entrenamiento T-50 de Corea del Sur, la producción del motor F404 está en auge. El principal factor que ha impulsado el resurgimiento del motor F404 es su sistema de control digital de motor de plena autoridad (FADEC), derivado del programa de motores F414 de la compañía. El sistema FADEC interactúa digitalmente con las órdenes del piloto para optimizar el rendimiento del motor durante todo el vuelo. En lugar de «pilotar el motor», como solían bromear algunos pilotos de caza sobre la tecnología de motores analógicos, ahora pilotan el avión. El sistema FADEC ayuda a que el moderno motor F404 siga siendo relevante en plataformas de entrenamiento y cazas ligeros cada vez más sofisticadas y digitales. La opción del motor F404 le otorgaría a México el poder tener opciones a futuro ya que este es el motor que equipa a los aviones FA50 de la empresa coreana KAI, siendo este la opción factible dado que es un avión supersónico y sus costos de operación y prestación iones son similares a las del F-5E/F. El motor F404 G102 es suministrado a la Fuerza Aérea de la República de Corea por Samsung Twich bajo un programa de producción de licencia con General Electric. Por su parte el F404 RM12 se ha desarrollado en conjunto con Volvo Aereo Corporation para impulsar el avión de combate y ataque Gripen de primera generación. El motor F404 de GE Aerospace, fue seleccionado para propulsar el nuevo avión de entrenamiento avanzado T-7A Red Hawk de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, con la versión F404 GE 103. Es así que el uso del motor F404 permitiría a México poder operar tanto el FA-50 como entrenador avanzado y al mismo tiempo al Gripen En caso de que se requiera un interceptor  de mayores capacidades el contar con una base de mantenimiento y reparación de este motor permitiría en el futuro y a un costo mínimo contar con la capacidad industrial de mantener y reparar el motor F414 que es un nuevo desarrollo basado en el F404,  el F414 es básicamente un F404 con tecnologías avanzadas e impulsa por ejemplo al Super Hornet, al Gripen NG y al KF-21Boramae lo que abre un abanico de oportunidades para México. En el otro extremo estaría el F-110 también de General Electric, 17 naciones han seleccionado aviones con motores F110 para sus flotas. El motor F110 ha sido el principal responsable de casi todos los pedidos de F-15 y F-16 realizados en los últimos ocho años y ha sido seleccionado para propulsar algunos de los aviones de combate más avanzados del mundo. Mientras el F110 celebra 40 años de producción y mejora continua, este icónico motor no solo mantiene su posición, sino que está experimentando un importante resurgimiento. El decidirse por uno u otro implicaría preparar las capacidades de los clusters mexicanos para contar desde ya con una línea logística que permita mantener en vuelos los nuevos cazas mexicanos.

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  • Defensa dará prioridad a los aviones de transporte y helicópteros, antes que los nuevos interceptores

    Defensa dará prioridad a los aviones de transporte y helicópteros, antes que los nuevos interceptores0

    Redacción. – El general Ricardo Trevilla Trejo secretario de la Defensa Nacional explicó que las prioridades de la actual administración forman parte de un plan integral de desarrollo para el Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional El secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, confirmó que el gobierno federal contempla nuevas adquisiciones para fortalecer las capacidades operativas de la Fuerza Aérea Mexicana, con una estrategia que priorizará aeronaves de transporte y helicópteros durante la actual administración. En conferencia de prensa, el general explicó que estas adquisiciones forman parte de un plan integral de desarrollo diseñado para el Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional, cuyo propósito es mantener en condiciones óptimas tanto al personal como al equipamiento utilizado por las Fuerzas Armadas. Según detalló, la estrategia contempla acciones de corto, mediano y largo plazo, con una proyección que se extiende hasta el año 2050. “Existe un plan de desarrollo de la fuerza para el Ejército, la Fuerza Aérea y para la Guardia Nacional”, señaló Trevilla Trejo al ser cuestionado sobre la modernización de la aviación militar mexicana. El secretario explicó que las adquisiciones previstas para el corto plazo, es decir, durante la actual administración federal, estarán enfocadas principalmente en aeronaves destinadas a tareas de apoyo logístico y transporte. “Ya tenemos contempladas todas las adquisiciones que se deben hacer y, hablando de las aeronaves, va encaminado con prioridad a aeronaves de carga, de transporte de personal y de helicópteros”, indicó. Trevilla destacó que estas plataformas son consideradas fundamentales para las operaciones diarias de las Fuerzas Armadas y para las labores de apoyo a la población civil. En particular, subrayó la relevancia de los helicópteros debido a la diversidad de misiones que pueden desempeñar. “Los ocupamos mucho en la aplicación del Plan DN-III y también en las operaciones”, afirmó. Uno de los temas abordados durante la conferencia fue el futuro de los aviones de combate Northrop F-5E/F, aeronaves que integran la flota de combate mexicana desde hace cuatro décadas. Al respecto, Trevilla explicó que la renovación de esos equipos forma parte del programa de modernización, aunque no se encuentra entre las prioridades inmediatas. El general señaló que la eventual sustitución de los F-5E/F está contemplada dentro de los objetivos de mediano y largo plazo del plan de desarrollo. “Los aviones caza, esos están destinados para cumplir la primera misión, es hablar de la sustitución de los aviones F-5 y eso sería a mediano y largo plazo”, explicó. Con ello, el funcionario indicó que los proyectos relacionados con aeronaves de combate se desarrollarán de manera gradual dentro de una estrategia que se extenderá más allá de la presente administración. Durante su intervención, Trevilla también explicó que el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas no depende exclusivamente de nuevas compras, recordó que la Secretaría de la Defensa Nacional cuenta con una fábrica de vestuario y equipo, además de una industria militar encargada de producir diversos materiales utilizados por el Ejército y la Guardia Nacional. Sin embargo, precisó que existen capacidades y equipos que requieren procesos de adquisición específicos para garantizar que las instituciones cuenten con los recursos necesarios para cumplir sus funciones. “Tenemos una fábrica de vestuario y equipo, tenemos una industria militar, que de ahí es de donde nos abastecemos, pero también existe el procedimiento de las adquisiciones”. El secretario sostuvo que todas estas acciones forman parte de una planeación integral orientada a mantener la operatividad de las Fuerzas Armadas y responder a las necesidades que enfrentarán en los próximos años. Con este programa, el gobierno federal busca fortalecer las capacidades logísticas, de transporte y de respuesta ante emergencias de la Fuerza Aérea Mexicana, mientras avanza en una estrategia de modernización que contempla inversiones escalonadas y la eventual renovación de parte de su flota actual.

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  • México no considera incorporar nuevos cazas de combate, pero planea repotenciar sus F-5E/F

    México no considera incorporar nuevos cazas de combate, pero planea repotenciar sus F-5E/F0

    Por José A. Quevedo En una entrevista con el periódico el Universal, el general Román Carmona Landa, comandante de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) señalo entre otras cosas que los aviones supersónicos Northrop F-5E/F Tigre II con los que cuenta el Escuadrón Aéreo 401, tienen un rendimiento suficiente para las necesidades que tiene el país, señalándolo así: ¿Cuántos cazas F-5 tiene? A lo que el comandante responde; Tenemos un total de nueve F-5, de los cuales tres se encuentran operativos y estamos en ese proceso de repotenciarlos… Todavía su capacidad técnica de rendimiento es notable y suficiente para las necesidades que tiene México. Es así como este es el primer señalamiento que un mando militar realiza sobre la flota supersónica mexicana en un largo tiempo, lo cual arroja un camino respecto al futuro de los nueve aviones de combate de México: la repotenciación. Si nos apegamos a la definición de «repotenciación» el termino se refiere al proceso de mejorar el rendimiento o la capacidad de un sistema existente, ya sea un vehículo, una máquina, una instalación o un proyecto, mediante la actualización, renovación o sustitución de sus componentes. Básicamente la repotenciación implica una mejora en el funcionamiento, ya sea en términos de potencia, eficiencia, capacidad o vida útil. Puede involucrar la sustitución de componentes antiguos por otros más modernos y eficientes, o la optimización de los sistemas existentes para un mejor rendimiento. En mayo pasado un caza supersónico Northrop F-5E Tiger II perteneciente al Escuadrón Aéreo 401 de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) sufrió un accidente en el Aeropuerto Internacional General Roberto Fierro de Chihuahua, provocando el cierre temporal de la pista principal. La aeronave se encontraba realizando actividades de adiestramiento en el polígono de tiro de Santa Gertrudis. En agosto de 2025 los venerables aviones F-5E/F del Escuadrón Aéreo 401 de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) cumplirán 43 años de servicio activo, un hito que, lejos de ser motivo de celebración, resalta una situación crítica que afecta a esa fuerza armada mexicana y que es la urgente necesidad de modernizar su flota de reactores de combate. Esta problemática, que se arrastra desde hace años, se ha visto afectada por problemas económicos, falta de una política de defensa y un plan de reducción del gasto público que ha impedido la concreción del anhelo mexicano de contar con una flota aérea de combate moderna y eficiente. Estas aeronaves fueron las últimas adquisiciones en materia de aviación de combate de México y a pesar de que en su momento fueron las más modernas de su tipo, ya que fueron considerados como uno de los mejores cazas de combate del mundo. Sin embargo, con el avance tecnológico en la aviación, estas aeronaves han quedado rezagadas a pesar de que su capacidad de detección, maniobrabilidad y velocidad, siguen siendo sobresalientes, con el paso de los años, su obsolescencia tecnológica se ha vuelto cada vez más evidente. El repotenciar los aviones F-5E es una opción viable para la Fuerza Aérea Mexicana ya que, de acuerdo con los últimos datos a nivel mundial, el volumen de horas de vuelo de la flota de aviones F-5 de todas las variantes ha aumentado, no disminuido. Un factor clave que está permitiendo la extensión de la vida útil de la flota global de F-5 es la abundancia de soluciones de soporte disponibles en el mercado comercial.   En ese sentido México pueden elegir entre varias compañías de MRO de motores para mantener los motores J85. Múltiples compañías privadas ofrecen soporte de mantenimiento general en el F-5, y muchos contratistas de defensa ofrecen aviónica y otras actualizaciones para resolver problemas de obsolescencia. Algunas de estas empresas son capaces de proporcionar soluciones de ingeniería para el desarrollo de programas de inspección, análisis estructurales y reparaciones a medida para sistemas como el tren de aterrizaje, aviónica, navegación, eléctrica, mecánica, hidráulica, combustible entre otros, lo que permite a las aeronaves continuar con nuevas capacidades al servicio activo. Al renovar la estructura y los sistemas de sus cazas, proporciona el contacto de sus pilotos con las nuevas tecnologías a la vez que puede mantener una capacidad operativa relevante para combatir las amenazas del escenario regional. Sería importante conseguir en México un control logístico completo sobre el suministro de varios componentes y al mismo tiempo actualizar la doctrina en la operación de estos cazas que garantice al país el uso de esta flota en su amplio espectro de operaciones aire-aire y aire-tierra.

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