MÉXICO AEROESPACIAL 
Redacción. – Cuando Lockheed Martin comenzó a desarrollar la siguiente generación de C-130 en enero de 1992, el modelo L-382J Super Hércules recibió nuevas plantas motrices y hélices, una cabina digital totalmente de cristal con cuatro unidades de visualización multifunción en color (CMDU) y pantallas individuales para los pilotos. La cabina rediseñada eliminó la necesidad de un ingeniero de vuelo y un navegante, lo que permitió que el avión fuera pilotado por una tripulación compuesta por dos pilotos y un jefe de carga. El ensamblaje del primer avión comenzó en la fábrica de Marietta, Georgia, el 30 de septiembre de 1994. El Ministerio de Defensa del Reino Unido (MOD) se convirtió en el cliente de lanzamiento de la nueva variante en diciembre de 1994. Su pedido de 25 aviones se dividió entre 15 C-130J-30 alargados y diez C-130J de longitud estándar que se conocieron en el servicio de la RAF como C4 y C5. La USAF se convirtió en el segundo cliente del Super Hércules cuando hizo un pedido de dos C-130J estándar el 13 de octubre de 1995. El primer ejemplar voló el 4 de junio de 1996. Cinco aviones, tres Hércules C4 de la RAF y los dos C-130J de la USAF, apoyaron el programa de pruebas de vuelo. De ahí en adelante muchos países han incorporado a sus fuerzas aéreas el Super Hércules. El C-130J y el C-130J-30 alargado son externamente similares a los anteriores C-130H y C-130H-30, pero presentan importantes avances tecnológicos con respecto a los modelos heredados. Impulsado por cuatro motores turbopropulsores Rolls-Royce AE 2100D3 de 4,637 caballos de fuerza, el «J» está equipado con Controles Digitales de Motor de Autoridad Completa (FADEC) de Collins Aerospace y hélices compuestas de seis palas GE Aviation Systems/Dowty R391. La combinación de motor y hélice proporciona a la aeronave hasta un 40% de mejora en la autonomía, aumenta la velocidad máxima y acorta la distancia de despegue en un 30% aproximadamente en comparación con el C-130H. Además, una reducción del 15% en el consumo de combustible alivia la necesidad de tanques de combustible externos de 1.360 galones. Aunque la capacidad de instalar tanques bajo el ala sigue siendo una opción, pocos operadores los han añadido. El Super Hércules cuenta con el radar meteorológico y de cartografía terrestre en color AN/APN-241 de Northrop Grumman y puede equiparse con un amplio conjunto de equipos de supervivencia de la aeronave (ASE), que incluye el sistema de alerta de misiles AN/AAR-47 (MWS), el receptor de alerta de radar AN/ALR-56M (RWR) y el sistema dispensador de contramedidas AN/ALE-47 (CDS), las contramedidas infrarrojas AN/ALQ- 157 (IRCM) y las contramedidas infrarrojas para aeronaves de gran tamaño AN/AAQ-24 (LAIRCM). El hangar de carga del C-130J, de 4.551 pies cúbicos, puede soportar cargas de hasta 37.216 libras, que comprenden alternativamente seis paletas 463L, o 16 paquetes del sistema de entrega de contenedores (CDS), o 74 literas y dos asistentes, o 92 tropas de combate o 64 paracaidistas, o 54 pasajeros en asientos tipo avión paletizados. El volumen de 6.022 pies cúbicos del C-130J-30 le permite mover un 30% más de carga que el C-130J. Las cargas alternativas incluyen ocho paletas, 97 literas y cuatro asistentes, o 24 bultos CDS, o 128 tropas de combate, 92 paracaidistas o 79 pasajeros en asientos tipo aerolínea paletizados. Lockheed Martin sigue actualizando la flota con sistemas mejorados y software actualizado. Mientras que los primeros aviones se entregaron con el software del programa de vuelo operacional Block 5.2, la última actualización del Block 8.1 (BU8.1) añadió una serie de capacidades nuevas y avanzadas, incluyendo un GPS mejorado, una identificación actualizada de amigo o enemigo (IFF), capacidades de comunicación y enlace de datos y un nuevo sistema de gestión de vuelo. El BU8.1 proporciona actualizaciones de navegación y comunicaciones que hacen que el C-130J cumpla con los requisitos de la Organización de Aviación Civil Internacional y garantice el acceso continuo al espacio aéreo civil. Estas capacidades pueden adaptarse a la flota mundial de Super Hércules. La adquisición de C-130J por parte del ejército estadounidense se realiza actualmente en el marco de un tercer programa plurianual que se extiende de 2019 a 2023 y que proporciona a las fuerzas estadounidenses 50 aviones adicionales. En marzo de 2021, el Ministerio de Defensa del Reino Unido publicó un Documento del Mando de Defensa que siguió a una Revisión Integrada de Seguridad, Defensa, Desarrollo y Política Exterior. En el marco de este último plan quinquenal de defensa, la jubilación de la flota de Hércules se adelantó 12 años, en el 2023, y las tareas de transporte aéreo del Reino Unido correrán a cargo de los C-17A Globemaster III de la RAF, los A400M Atlas C1 y los Voyager. Cuando se retiraron, al menos ocho modelos C5 se vendieron a las Fuerzas Aéreas Reales de Bahréin y Bangladesh y a la Marina de los Estados Unidos.
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Por José A Quevedo Un avión militar Lockheed Martin C-130J “Super Hércules” de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos fue captado aterrizando en el Aeropuerto Internacional de Toluca (AIT) durante la mañana del sábado 17 de enero de 2026. El avión militar trasladaría a 60 efectivos de la Unidad de Operaciones Especiales de la Armada de México, a fin de participar en el “evento Aumentar la Capacidad Operacional de la Unidad de Operaciones Especiales”, que se realizará del 18 de enero al 13 de marzo próximo en Camp Shelby (Mississippi, Estados Unidos). Es de destacar que la Unidad de Operaciones Especiales (UNOPES) de la Marina de México tiene una base de entrenamiento en Valle de Bravo, Estado de México, donde sus equipos de élite se preparan para misiones de alto impacto en tierra, mar y aire, especializándose en combate urbano, rescate y antiterrorismo, con un adiestramiento riguroso que incluye supervivencia, técnicas de tiro y operaciones nocturnas para formar comandos y fuerzas especiales altamente capacitadas, por eso no es raro que las tropas mexicanas salieran desde el aeropuerto de Toluca, el mas cercano a las instalaciones. Hasta ahí todo era normal era simplemente un vuelo rutinario de apoyo para el traslado de las fuerzas militares mexicanas, para asistir a un ejercicio de adiestramiento, pero a partir del domingo comenzó a circular en las redes sociales una imagen del C-130J en el aeropuerto de Toluca, en la que se podían ver un par de misiles de dudosa procedencia, el efecto fue inmediato, en cuestión de horas la imagen se viralizo en las redes sociales. La foto era extraña por lo que el portal especializado México Aeroespacial y Defensa destaco que la imagen no era real, publicándolo de esta manera: “El día de ayer se reportó la llegada de un C-130J de la USAF, la primera foto corresponde al avión estacionado en el Aeropuerto de Toluca. La segunda foto es IA, los detalles que la identifican como IA están en los círculos rojos, pero el detalle más interesante es que los supuestos misiles están flotando no están sobre ningún vehículo o plataforma que los transporte. Para finalizar Estados Unidos no posee este tipo de misiles, mismos que son más parecidos a los que produce Irán o alguno de sus aliados” Después del chasco de la foto trucada, la imagen original comenzó a circular, el Gabinete de Seguridad del gobierno de México explicó que la presencia del avión militar estadunidense se debió a un vuelo autorizado por autoridades mexicanas, relacionado con actividades de capacitación. Con los cuestionamientos en redes sociales, el arribo de esta nave militar de Estados Unidos se convirtió en asunto de la mayor relevancia en un contexto donde el presidente Trump, tras realizar una operación militar en Venezuela y capturar al dictador Nicolás Maduro el 3 de enero último, amago con atacar a los carteles en México alegando combatir el flujo de drogas hacia Estados Unidos. Siendo así que la imagen del avión estacionado en el aeropuerto de Toluca causó controversia en la opinión pública nacional, pero también detonó contradicciones entre funcionarios federales y legisladores respecto de la autorización a la aeronave extranjera para ingresar a territorio mexicano. Los cuestionamientos siguieron solicitando información a la presidenta de México. Para el lunes 19 de enero, la presidenta aclaró que la presencia de ese transporte militar de los Estados Unidos fue para llevar a funcionarios de la Secretaría de Seguridad y no requería de la autorización del Senado señalándolo así: “No tendría que haberse consultado (al Senado el ingreso del avión militar estadunidense en México), ya que no venían tropas de Estados Unidos ni mucho menos. Es una autorización que se dio desde octubre del año pasado, y tenía que ver con un asunto de capacitación. “Ya han entrado en otras ocasiones, la diferencia es que ahora entraron al avión de Toluca. Que justamente pregunté cuál fue esta razón; tuvieron sus motivos. “Pero no es algo, digamos, excepcional que se haga, sino que se había acordado, desde octubre. Y son tareas logísticas que realizan ellos”. Agregó que el aterrizaje del Hércules C-130 en Toluca “fue autorizado por la Secretaría de la Defensa”. De acuerdo con registros del Senado, el 17 de diciembre de 2025 la presidenta Claudia Sheinbaum solicitó el ingreso de una aeronave militar de la Fuerza Aérea de Estados Unidos “C-130 Hércules”, que despegaría el 18 de enero de 2026 del Aeropuerto Internacional de Toluca, Estado de México, para aterrizar en Camp Shelby, Mississippi; esa aeronave regresaría a México el 13 de marzo de 2026. La información oficial da cuenta que el avión militar de EU trasladaría a 60 efectivos de la Unidad de Operaciones Especiales de la Armada de México, a fin de participar en el “evento Aumentar la Capacidad Operacional de la Unidad de Operaciones Especiales”, que se realiza del 18 de enero al 13 de marzo próximo. Ese mismo 17 de diciembre, la titular del Ejecutivo también solicitó la autorización del Senado para que permita el ingreso a territorio nacional de personal de Navy SEALS y del Séptimo Grupo de Fuerzas Especiales de la Marina de Estados Unidos, para que participen en el evento denominado “Mejorar la Capacidad de las Fuerzas de Operaciones Especiales” a realizarse en el Cuartel General de la Unidad de Operaciones Especiales en Donato Guerra, Estado de México, así como en el Centro de Capacitación Especializado de Infantería de Marina (CENCAEIM) en Champotón, Campeche, y en el Mando Naval de Ciudad del Carmen, Campeche, mismo que se desarrollaría en cuatro fases del 19 de enero al 15 de abril de 2026. La solicitud detalla que ingresarían a territorio nacional 19 elementos de la Fuerza de Operaciones Especiales Navy SEAL’s y 10 elementos del Séptimo de Grupo de Fuerzas Especiales de la Marina estadunidense, con armamento a bordo de una aeronave militar “Hércules C-130” de la Fuerza Aérea de EU aterrizando el 12 de enero de 2026 en el Aeropuerto Internacional de Toluca, Estado de México. Pero después de la captura de Nicolás
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Redacción. – La presidenta de México decidió que elementos de las fuerzas armadas y funcionarios del gobierno de México que reciban capacitación en la Unión Americana, ya no serán trasladados en aeronaves estadunidenses. La mandataria dio a conocer que, de ahora en adelante, aviones del gobierno de México llevarán al personal que recibirá adiestramiento en Estados Unidos, después de que el pasado fin de semana una aeronave militar de ese país aterrizó en el Aeropuerto de Toluca para recoger y trasladar a personal de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. “Hemos tomado la decisión, o he tomado la decisión, vamos a decir así, de que cuando sea la capacitación, es muy importante, pues que las capacitaciones se aprueban en el Consejo Nacional de Seguridad, no es nada más una institución la que decide individualmente. “Pero que es mejor que vaya a un avión mexicano a Estados Unidos a dejar a quienes van a llevar la capacitación a que venga un avión de los Estados Unidos a recogerlos. Entonces es mucho mejor eso y es una decisión que se ha tomado, pero bueno, en este caso ya había venido en otras ocasiones, no es la primera vez, pero había aterrizado en un aeropuerto militar”, detalló. En la conferencia de prensa en Palacio Nacional, la presidenta subrayó que el aterrizaje del avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en la capital mexiquense no violó ninguna ley mexicana, ya que fue autorizado. “Y repito, esta es una situación bilateral, así como van y no es nueva, así como van, ahora, pues se ha hecho más visible, personas de México, del Ejército, Marina o Secretaría de Seguridad a entrenarse allá, también ellos vienen a entrenarse aquí y fue parte de lo que se acordó bajo ciertas condiciones, qué se van a capacitar, cómo se van a capacitar y cuántas personas”, explicó. En ese sentido sería importante que desde la presidencia se tomara nota de la falta de equipamiento de los escuadrones de transporte de las Fuerzas Armadas Mexicanas para que se pudieran subsanar la falta de aviones, con nuevos equipos que permitan el traslado de personal y equipamiento a distintos emplazamientos. Por ejemplo, desde hace varios años, el Escuadrón Aéreo 302 de la Fuerza Aérea Mexicana ha presentado una reducida capacidad de transporte aéreo pesado, esto es debido principalmente a la antigüedad de las aeronaves C-130, las cuales requieren un mayor mantenimiento, originando que estén detenidas y no realicen operaciones aéreas, mermando la calidad de las operaciones aéreas requeridas, a lo que se suma la falta de aeronaves que realicen el servicio de transporte aéreo. La Fuerza Aérea Mexicana tiene previsto dar de baja en el año 2027 dos aeronaves C-130 y para el 2028 prevé dar baja la última aeronave, dejando solo las aeronaves C-27J operativas, lo que ocasionaría una reducción de las operaciones aéreas que se tendrían que realizar.
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Por José Antonio Quevedo El Escuadrón Aéreo 302 de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) es una unidad clave de transporte pesado, operando aeronaves como el Lockheed C-130 Hércules y el C-27J Spartan, esenciales para misiones estratégicas, apoyo humanitario, y despliegue de tropas en diversas condiciones, incluyendo asistencia en desastres naturales. Se especializa en la movilidad de personal y equipo, utilizando aviones robustos con alta capacidad de carga para apoyar operaciones militares y civiles, a partir del 2028 esta unidad comenzara a operar un C-130J de nueva construcción y mayores capacidades. La Fuerza Aérea Mexicana realiza diferentes operaciones aéreas tácticas, destacando el trasporte aéreo ya que esta actividad se lleva a cabo de manera activa en tiempos de paz y considerada en tiempos de guerra, transportando una diversidad de carga y pasajeros, tanto en territorio nacional como internacional, así como vuelos en apoyo al plan DN-III-E, transporte logístico, lanzamiento de paracaidistas, ayuda humanitaria siendo susceptible de emplearse en otro tipo de operaciones, con el fin de atender necesidades que surjan como consecuencia de una urgencia. Actualmente el Escuadrón Aéreo 302 cuenta con tres aeronaves C-130. Para poder cumplir con las misiones de transporte de personal y material, el Escuadrón Aéreo 302 tomo la decisión de utilizar cuatro aeronaves C-27J a su cargo, las cuales tienen capacidades de carga menor en relación con el C-130, como consecuencia de esto se incrementó la cantidad de horas de vuelo que han realizado los últimos años, por lo que se ha tenido que realizar mantenimiento preventivo anticipadamente, ocasionado que solo una de este tipo se encuentre operativa. Hace varios años, el Escuadrón Aéreo 302 ha presentado una reducida capacidad de transporte aéreo pesado, esto es debido principalmente a la antigüedad de las aeronaves C-130, las cuales requieren un mantenimiento más continúo, originando que estén varadas y no realicen operaciones aéreas, mermando la calidad de las operaciones aéreas requeridas, además de la falta de aeronaves que realicen el servicio de transporte aéreo. La Fuerza Aérea Mexicana tiene previsto dar de baja en el año 2027 dos aeronaves C-130 y para el 2028 prevé dar baja la última aeronave, dejando solo las aeronaves C-27J operativas, lo que ocasionaría una reducción de las operaciones aéreas que se tendrían que realizar. La antigüedad de las aeronaves C-130 “MK-3” matriculas 3616 y 3617 (con 54 años de antigüedad) sumado al alto número de operaciones aéreas que han realizado a lo largo de su vida operática, repercute en su operatividad y disponibilidad, debido a los requerimientos de mantenimiento y refaccionamiento recurrentes de difícil y alto costo de adquisición, lo cual las obliga a incrementar su permanencia en tierra por inspecciones mayores que conforme al factor tiempo les demanda, reflejándose un detrimento de su disponibilidad para las operaciones aéreas. Después de años sin recibir ningún avión nuevo, la Fuerza Aérea Mexicana anunció la llegada prevista de un nuevo C-130J-30 de Lockheed Martin en noviembre de 2028, para el Escuadrón Aéreo 302. La Fuerza Aérea Mexicana ha operado durante mucho tiempo el venerable Hércules, con la llegada del primer C-130A, con número de serie 10608, en julio de 1987. Desde entonces, se han adquirido variantes de segunda mano del Hércules de Estados Unidos (C-130A), Israel (C-130E) y el Reino Unido (C-130K y C-130K-30). Además, se ha incorporado a la flota un L-100-30 civil, que se ha reducido a solo tres aeronaves operativas: dos antiguos MK-3 de la RAF y el L-100-30.
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Redacción. – El Consejo de Defensa Nacional de Cuba, presidido por el general de ejército Raúl Castro Ruz, ha declarado oficialmente el Estado de Guerra en todo el territorio nacional este domingo 18 de enero de 2026. Esta medida, anunciada en cadena de radio y televisión, se produce como respuesta a lo que La Habana califica de inminente agresión militar por parte de Estados Unidos, tras el despliegue del portaaviones USS Gerald Ford hacia zonas estratégicas y el reciente desembarco de ayuda humanitaria no coordinada en el oriente del país. Bajo este decreto, las Fuerzas Armadas Revolucionarias y las Milicias de Tropas Territoriales han iniciado la movilización general de sus reservas, tomando el control de infraestructuras críticas, puertos y aeropuertos, mientras que el control político-administrativo del país ha quedado subordinado a la estructura militar supervisada por el mando histórico de la Revolución. La reciente captura del expresidente Nicolás Maduro abrió una etapa de incertidumbre no solo en Venezuela, sino también en el país que hasta ahora ha sido su principal aliado. «Cuba está lista para caer», declaró el presidente Donald Trump un solo día después de que el sábado 3 de enero fuerzas estadounidenses atacaran Caracas de madrugada y se llevaran a Maduro y su esposa, Cilia Flores, para juzgarlos en Nueva York. Trump ha reiterado en los pasados días que el régimen cubano se sostiene por el suministro de petróleo de Venezuela y, si este se corta, quedará sin ingresos y colapsará por sí solo sin necesidad de una intervención militar. Desde La Habana, las autoridades condenaron la operación estadounidense en Caracas, rechazaron la «injerencia» estadounidense en sus asuntos y prometieron defenderse en caso de ataque. Este domingo el régimen cubano fue más allá al aprobar, de mano del Consejo de Defensa Nacional, «los planes y medidas» para dar paso al «Estado de Guerra». En ningún momento, sin embargo, Cuba ha refutado el pronunciamiento de Trump sobre la situación límite de la economía cubana. La economía cubana atraviesa una situación crítica, algo que ni siquiera el gobierno trata ya de ocultar. El presidente, Miguel Díaz-Canel, reconoció que «no se trata de una crisis más», sino de «la acumulación de distorsiones, adversidades, dificultades y errores propios, exacerbados por un cerco externo extremadamente agresivo». El país lleva años atrapado en la recesión, incapaz de pagar sus múltiples deudas u obtener financiación externa, con una producción en retroceso y sin lograr garantizar el suministro de alimentos y productos básicos a la población, golpeada a diario por cortes de electricidad de varias horas. El producto interior bruto (PIB) se contrajo más de un 4% hasta el tercer trimestre de 2025, según el último dato oficial, y el cierre del año apuntaba a un resultado incluso peor por el agravamiento de la crisis energética y el impacto del huracán Melissa.
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Redacción. – La entidad emitió varios avisos -conocidos como NOTAM- en los que alerta sobre posibles riesgos en el espacio aéreo de México, Centroamérica y zonas del norte de Sudamérica, incluidos Panamá, Colombia y Ecuador. Los avisos permanecerán vigentes desde este viernes hasta el 17 de marzo. Según el comunicado de la FAA, «existen riesgos potenciales para las aeronaves a todas las altitudes, incluso durante el sobrevuelo y en las fases de llegada y salida del vuelo», que podrían interferir con los sistemas de navegación de los aviones. El NOTAM también advierte de la posible presencia de condiciones peligrosas sobre el océano Pacífico y el golfo de California. La agencia estadounidense no especificó el origen concreto de la actividad militar que motiva la advertencia, pero remarcó que las aerolíneas deben mantenerse alerta ante la posibilidad de interferencias en la navegación en las regiones afectadas. El presidente de EE.UU., Donald Trump, lanzó recientemente advertencias de posibles acciones contra cárteles de la droga en México y una mayor presión sobre Colombia, en declaraciones en las que sugirió incluso operaciones directas sin detallar alcances ni plazos. Aunque estas afirmaciones causaron inquietud en ambos países, se desconoce si tienen alguna relación con los avisos emitidos este viernes por la FAA. Las autoridades de aviación suelen publicar este tipo de advertencias cuando considera que acontecimientos geopolíticos o militares pueden suponer un riesgo potencial para la aviación civil. Su objetivo es que los operadores evalúen la situación y adopten medidas de mitigación. Los nuevos avisos llegan casi dos semanas después de una operación de fuerzas especiales de Estados Unidos que llevó a la captura en Caracas del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa. En noviembre de 2025 publicó varios avisos de seguridad para el espacio aéreo venezolano, en los que advertía de un empeoramiento de la situación de seguridad y del aumento de la actividad militar en el país. En esos NOTAM, que llevaron a la cancelación de decenas de vuelos hacia y desde Venezuela, la agencia alertó de posibles peligros para aeronaves a todas las altitudes, incluidos vuelos de sobrevuelo, llegada y salida, e impuso requisitos adicionales de notificación previa a los operadores estadounidenses que planearan cruzar ese espacio aéreo. La FAA llegó a restringir de forma más severa los vuelos de aeronaves estadounidenses sobre amplias zonas de Venezuela y áreas adyacentes del Caribe, al considerar que el riesgo para la aviación civil había aumentado de manera significativa. Por su parte la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) informa que es importante precisar que este NOTAM no constituye una prohibición, sino una medida de precaución orientada a reforzar la atención y el cuidado en la operación aérea dentro de determinadas regiones del espacio aéreo. No existen implicaciones operativas ni restricciones para México, ni para aerolíneas u operadores mexicanos. De acuerdo con información proporcionada por la Federal Aviation Administration (FAA), el NOTAM fue emitido exclusivamente para operadores civiles de los Estados Unidos, incluyendo sus aerolíneas y pilotos, ya que dicha autoridad únicamente tiene competencia para emitir disposiciones aplicables a operadores de su país. Este tipo de condiciones han sido identificadas, y se trata de una medida de comunicación preventiva similar a otros NOTAM emitidos previamente por la FAA en la región del Caribe semanas atrás, y que ahora se extiende al área del Pacífico. La SICT reitera que no existe afectación alguna para la aviación civil en México, ni cambios en las condiciones de operación del espacio aéreo nacional, y mantiene una comunicación permanente con autoridades aeronáuticas internacionales para dar seguimiento a este tipo de avisos, en el marco de la cooperación y la seguridad operacional.
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