Sistema Satelital Mexicano (MEXSAT)
- Actividades Espaciales, Industria
- noviembre 6, 2016
MÉXICO AEROESPACIAL 
Por José A. Quevedo Según los datos actualizados del ranking Global Firepower 2026, la posición de México en poder militar mundial mostró un descenso respecto a años anteriores, las fuerzas armadas mexicanas se sitúan en la posición 36 del planeta, lo que marca una caída de cuatro lugares comparada con el lugar 32 que ocupaba en el 2025. El indicador señala que este movimiento hacia abajo continuara en el 2027. En el ranking de 2026, las Fuerzas Armadas de México se sitúan en el lugar 36, mientras que en la lista de hace un año ocupaban el puesto 32 de 145 países que son estudiados, el lugar 32 de la lista es ahora ocupado por Argentina que ha concretado planes importantes de reequipamiento para su fuerza aérea y su ejército. Desde 2006, la plataforma Global Firepower (GFP) analiza la información pública de los ejércitos con base en la capacidad que cada uno tiene para hacer guerra por tierra, mar y aire, por lo que para llegar a los resultados anuales se estudian indicadores relacionados con el número de elementos, equipamiento, recursos financieros y recursos naturales a su disposición. Cada año, GFP publica una lista sobre las mayores potencias mundiales según su poder militar, para ello considera una diversidad de factores, como la cantidad y calidad de obra militar; su equipamiento bélico e industrial; los recursos económicos y naturales disponibles; su logística, la geografía y más de otros 50 elementos. Durante el 2026 las fuerzas armadas mexicanas continuaron retrocediendo en sus capacidades militares por ejemplo la plataforma señala que el caso de la Fuerza Aérea su poder militar cayo del lugar 65 al 87 de 145 fuerzas aéreas listadas. El índice solo considera para México dos aviones de combate lo que coloca a la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) en el lugar 62 de 145, los rubros mejor calificados son: en aviones entrenadores en el lugar 14 del mundo con 175 aeronaves, aeronaves de vigilancia electrónica (AEW&C) en el lugar 12 del mundo con 25 aeronaves y los transportes de ala fija en el lugar 19 del mundo. En el 2026, México salió de la lista de los primeros 15 países con los ejércitos más grandes del mundo, al ocupar el sitio 17. En este recuento México contabiliza 387, 000 efectivos en el 2026, contra 412, 000 efectivos en el 2025, como personal militar activo total disponible, pero la numerosa población, de 129 millones de habitantes, lo convierte en el noveno país con más personas aptas para el servicio militar con una cifra cercana a los 50 millones de personas La plataforma indica que el presupuesto de las Fuerzas Armadas Mexicanas para el 2026 es de $9,100,000,000 millones de dólares, lo que lo posiciona en el número 39 de los 145 países enlistados. México también es bien calificado en indicadores como el de su flota marítima, que está colocada en el lugar 20, así como en la cobertura que se tiene en el territorio mexicano de caminos, vías de tren y aeropuertos. Sin embargo, recibe malas calificaciones en cuanto a flota de helicópteros de ataque, submarinos y de tanques de guerra, ya que no se cuenta con ninguno de estos equipos. De esa manera se hace una clasificación sobre qué país cuenta con un mayor potencial bélico y una mejor capacidad de operación por tierra, mar y aire. Es así como en esta plataforma se ofrece un panorama general sobre los ejércitos más grandes del mundo, además de que se pueden hacer comparaciones entre distintas naciones.
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Por: José A, Quevedo De acuerdo con datos del Fondo monetario internacional y del Banco Mundial el Producto Interno Bruto (PIB) de la economía mexicana es el quince a nivel mundial, similar al de España y Australia, por lo tanto, su fuerza militar debería ser similar, pero no es así, es conocido que México tiene un déficit de elementos y materiales en sus fuerzas armadas debido principalmente a la falta de presupuesto y una política de defensa adecuada. Tan solo de realizar una comparación entre las fuerzas aéreas de estos tres países, con un PIB similar veremos que la mexicana es la más Fuerza Aérea más pequeña en términos de aeronaves y capacidad tecnológica, aunque el rezago estaba siendo atacado con las incorporaciones de nuevas aeronaves y tecnologías hasta el 2018. La Fuerza Aérea Mexicana (FAM) había buscado actualizar su flota y capacidades desde finales del siglo XX, pero los esfuerzos más estructurados comenzaron a tomar forma durante el siglo XXI. Uno de los planes más destacados fue el Plan 2030, impulsado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), que se diseñó en tres fases principales: reestructuración del personal, modernización de equipos y mejora de la infraestructura. Este plan se inició durante la administración del presidente Enrique Peña Nieto (2012-2018) y marcó un periodo de inversión significativa en la FAM. Durante ese sexenio, se adquirieron aeronaves como: Helicópteros: Sikorsky UH-60M Black Hawk, Airbus H225M Cougar y Bell 407GX. Aviones de transporte: Airbus C-295M/W, C-27J Spartan y Boeing 737-800. Aviones de entrenamiento: Grob G120TP. Aviones tácticos: Hawker T-6C Texan II Drones: Sistemas no tripulados como los Hermes 450 (de origen israelí) y desarrollos nacionales por Hydra Technologies como los S4 Ehécatl. En total, entre 2013 y 2018, se invirtieron más de 28 mil millones de pesos en infraestructura, aeronaves y equipamiento, lo que permitió aumentar la flota operativa en aproximadamente un tercio respecto a 2012. Además, se modernizaron instalaciones como las bases aéreas y el Colegio del Aire en Zapopan, Jalisco. Con la llegada de la administración 2018-2024 se detuvieron de golpe todos los planes de modernización de equipo militar siendo la operatividad de la flota un desafío constante. En el año 2023, se contaba con un total de 333 aeronaves, de las cuales 193 se encontraban operativas (57.93%) y 140 fuera de servicio (42.07%), y para colmo ese mismo año, se transfirieron tres aeronaves Boeing 737-800 en comodato a la Aerolínea del Estado Mexicano (AEM). Las restricciones económicas han sido una constante. Aunque hubo picos de inversión (como en 2016, con 11,349 millones de pesos), la austeridad reciente ha frenado proyectos ambiciosos, como la modernización de los cazas F-5E/F Tiger II, que llevan más de 40 años en servicio. A pesar de eso al finalizar el 2024 se priorizaron algunos proyectos específicos: 1.- En el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2025, se contempla la adquisición de dos aviones de transporte pesado C-130J Super Hércules con un costo estimado de más de 7 mil millones de pesos. Estos serían los primeros de su tipo en América Latina y fortalecerían la capacidad de transporte táctico, aunque todavía no se cuenta con una fecha de entrega de las aeronaves. 2.- Derivado de los acuerdos de cooperación bilateral entre los Gobiernos de México y Estados Unidos, se aceptó el ofrecimiento de donación de dos radares TPS-78, de largo alcance por parte del Gobierno de los EUA los cuales fueron emplazados en Baja California Sur y en Hermosillo, Sonora, coadyuvando de esta forma a fortalecer las capacidades de alerta temprana en el Noroeste del país. 3.- Se ha destacado el aumento de personal femenino, con 1,445 mujeres en roles clave para 2025, reflejando un enfoque hacia la equidad de género. México puede potenciar su Fuerza Aérea siguiendo un enfoque estratégico que combine modernización de equipos, capacitación, infraestructura y cooperación internacional. Por ejemplo, para la modernización del equipo, se pueden adquirir aeronaves avanzadas para reemplazar los F-5E/F por cazas más modernos, como el F-16 Block 70/72, el Saab Gripen o el KAI FA-50, siendo estas aeronaves las que ofrecen mejor capacidad de combate y mantenimiento más accesible, así como explorar opciones de leasing o compras a plazos para no comprometer las finanzas públicas de golpe. También se debe invertir en UAV (vehículos Aéreos no Tripulados) de última generación, como el MQ-9 Reaper o modelos turcos como el Bayraktar TB2, ideales para monitorear fronteras y combatir el narcotráfico sin dejar de lado los nuevos desarrollos hechos en México de la empresa Hydra Technologies. En la rama de helicópteros y aviones de transporte, continuar con la incorporación de más modelos como H-225M o los H145M como helicópteros de ataque además de nuevos aviones de transporte para mejorar la respuesta a desastres y operaciones logísticas. Para capacitación y profesionalización se deben desarrollar programas de entrenamiento avanzado para pilotos y técnicos, posiblemente en colaboración con otros países, e invertir en simuladores de vuelo de última generación para reducir costos y aumentar la preparación. En Infraestructura se deben mejorar las bases aéreas, como se mejoró la de Santa Lucía, con hangares modernos, radares de largo alcance y sistemas de defensa antiaérea básicos. Continuar con la expansión de la red de radares para una cobertura total del espacio aéreo, especialmente en el Golfo y el Pacífico. En el área de Cooperación internacional se deben fortalecer alianzas con países de la región como los Estados Unidos y Brasil, así como de Europa para adquirir tecnología, realizar ejercicios conjuntos y compartir inteligencia, así como continuar participando en programas como el Sistema de Cooperación de las Fuerzas Aéreas Americanas (SICOFAA) para intercambiar experiencias. Finalmente, como parte del financiamiento y priorización se debe reasignar parte del presupuesto militar, que hoy se enfoca más en la Guardia Nacional y el Ejército, hacia la Fuerza Aérea.
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Por Jose A. Quevedo Las relaciones entre las Fuerzas Armadas de México y de Estados Unidos suelen correr por carriles diferentes a las diplomáticas. Para Estados Unidos, México es parte de su seguridad interior, por eso, tanto nuestro país como Canadá forman parte de lo que se denomina el Comando Norte. Todo el resto de América, incluyendo el Caribe, es parte del Comando Sur, una de las otras siete áreas de seguridad exterior de la Unión Americana. Ser considerado parte del Comando Norte implica un tipo de relación y de compromisos distintos y superiores, entre las fuerzas armadas de esos tres países por la sencilla razón de que se considera que lo que pueda suceder en sus fronteras, en este caso en México, son temas de seguridad interior y nacional de los Estados Unidos. El Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD por sus siglas en inglés) es una organización binacional de Estados Unidos y Canadá encargada de las misiones de alerta aeroespacial y control aeroespacial en América del Norte y que incluye el monitoreo de objetos hechos por el hombre en el espacio y la detección, validación y advertencia de ataques contra América del Norte, ya sea por aeronaves, misiles o vehículos espaciales, a través de acuerdos de apoyo mutuo con otros comandos. El control aeroespacial incluye garantizar la soberanía aérea y la defensa aérea del espacio aéreo de Canadá y Estados Unidos. La renovación del Acuerdo NORAD de mayo de 2006 agregó una misión de advertencia marítima, lo que implica una conciencia y comprensión compartidas de las actividades realizadas en los accesos marítimos, áreas marítimas y vías navegables interiores de EE. UU. y Canadá. La defensa de Canadá y los Estados Unidos es la principal prioridad de NORAD estando alerta 24/7/365. Durante 60 años, las aeronaves de NORAD han identificado e interceptado amenazas aéreas potenciales para América del Norte en la ejecución de sus misiones. La parte continental de los Estados Unidos es una de las tres regiones de NORAD. Las otras dos regiones son la Región NORAD de Canadá (CANR), con sede en la Base de las Fuerzas Canadienses, Winnipeg, y la Región NORAD de Alaska (ANR), con sede en la Base de la Fuerza Aérea de Elmendorf, Alaska. Aunque México no participa del NORAD, se realizan acciones de coordinación de vigilancia e intercepción de aeronaves sospechosas entre nuestro espacio aéreo y el de los Estados Unidos y cada año se lleva a cabo el Ejercicio militar Amalgam Eagle, el ultimo se realizó en el 2024. Amalgam Eagle es un ejercicio binacional entre México y los Estados Unidos que tiene como objetivo mantener las capacidades operativas y de comunicaciones entre las dependencias militares y civiles de ambos países. El ejercicio se lleva a cabo con aeronaves equipadas para la detección e interceptación, que permitan la reacción y el fortalecimiento de los vínculos de coordinación entre los participantes. Los objetivos principales del ejercicio son: Mantener las capacidades operativas y de comunicaciones entre el Comando Norte y la Secretaría de la Defensa Nacional para aplicar un concepto operacional común en el ámbito aéreo continental. Mediante el intercambio de información, conducir operaciones de detección e identificación de objetivos aéreos sospechosos, ilícitos o de amenaza. Continuar trabajando en el diseño y empleo del protocolo a seguir dentro del proceso de comunicaciones, sobre aeronaves ilícitas transitando en los espacios aéreos de México y los EU. Desde el 2008, el pentágono abrió la puerta a México, el entonces secretario de Defensa Robert M. Gates abrió señalo la posibilidad de que México se incorpore a NORA), pero dijo que ello podría ocurrir cuando se hayan intensificado las relaciones militares de ese país con Estados Unidos. «Yo creo que una vez que se haya logrado eso, en una forma que sea compatible con las sensibilidades mexicanas, puede darse alguna posibilidad«, declaró en el Foro Norteamericano sobre Seguridad, Energía y Medio Ambiente, que se realizó con representantes de los dos países más Canadá en la Cámara de Comercio de Washington. México ha observado una tradicional neutralidad en los temas internacionales, y Gates recordó que históricamente Estados Unidos y México han tenido «muy pocos contactos militares» y que dejaba en manos mexicanas la posibilidad de incrementarlos. Gates dijo también que Estados Unidos, México y Canadá, que son socios en el tratado de libre comercio de América del Norte desde 1994, deben trabajar juntos en sus intereses de seguridad y defensa «respetando y honrando la soberanía de cada país«. Que México participe con su área de responsabilidad en NORAD tendría como efecto que México homologara sus activos aéreos con unidades similares a los Estados Unidos y Canadá, esto es aeronaves con capacidades similares a la Primera Fuerza Aérea (AFNORTH) que planifica, dirige, controla y coordina todas las fuerzas de la USAF en territorio continental de los Estados Unidos esto es lo mejor del inventario de cazas como el F-15 Eagle y el F-16 Fighting Falcon, que vuelan como los principales sistemas de armas de defensa continental y los F-18 que se operan en la Región NORAD de Canadá (CANR). Así México podría implementar procedimientos de respuesta similares a los que opera la OTAN, con la evidente ventaja para México de operar aviones de primera línea para la defensa de su espacio aéreo con capacidades similares a sus socios comerciales
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Por José A. Quevedo De acuerdo con el Warship Market Report 2023-2028, se espera que el mercado de buques de guerra en las naciones más activas del mundo tenga un valor acumulado de casi 148 mil millones de dólares para ese período. Estados Unidos es el mayor contribuyente a este gasto, con casi 93.500 millones de dólares, el 63% del mercado total, seguido por India (10.600 millones de dólares), Australia (6.500 millones de dólares), el Reino Unido (6.500 millones de dólares) y Alemania (5.800 millones de dólares). El programa de reemplazo de portaaviones de la US Navy, iniciado en 2015, es, con diferencia, el más grande y se estima que costará casi 70 mil millones de dólares para 2037 (19.400 millones de dólares entre 2023 y 2028). Por su parte, México es el mercado de buques de guerra más grande en Latinoamérica, con un gasto acumulado de U$S 2.500 millones durante 2023-2028 estimándose que el mercado aumentará de 400 millones de dólares en 2023 a 450 millones de dólares en 2028, a una tasa compuesta anual del 2,4%. Desde hace un par de años la secretaria de Marina detalló a través de una solicitud de transparencia que requería ocho buques tipo Patrulla Oceánica de Largo Alcance (POLA) incluida la POLA 101 con lo que se podría incrementar la seguridad marítima del país pues cuatro de ellas se destinarían al océano Pacífico y otras cuatro al Golfo de México y el Mar Caribe. La POLA 101 es la más poderosa de la flota mexicana y destaca por su modernidad dentro de los buques de gran tamaño con los que cuenta la armada mexicana. La embarcación se botó en 2018 y fue en 2020 cuando se incorporó a las funciones de la Armada Mexicana de manera formal. La construcción de más POLAS permitiría una mayor presencia y capacidad de respuesta en aguas azules, así como una vigilancia más efectiva de las costas y zonas marítimas de interés. En noviembre de 2018 el gobierno mexicano realizó la botadura de su primera POLA, llamada en un primer momento como ARM Reformador, aunque después con el nuevo gobierno paso a llamarse Benito Juárez, siendo la primera de ocho que construirían en los astilleros navales ASTIMAR con apoyo de los astilleros de la empresa Damen. Este buque está basado en el diseño de la fragata SIGMA 10514, esperando que cada barco tenga un alcance de más de 5.000 millas náuticas, pudiendo equiparse con misiles Harpoon Block II, además de misiles antiaéreos RAM, un lanzador MK56 VLS de 8 celdas de misiles tácticos Evolved Sea Sparrow, torpedos MK-54 y el sistema de defensa electrónica RIGEL de Indra. Su eslora es de 107 metros, tiene una velocidad máxima de 27 nudos y podrán operar en alta mar por hasta 20 días. La POLA es considerada como la embarcación más moderna de la flota de buques mexicanos y de las Armadas de América Latina. Aunque en Holanda se construyeron dos de los cinco módulos que integran la embarcación ya entregada, los otros tres fueron construidos en México, con mano de obra cien por ciento mexicana, dando cumplimiento así al objetivo de impulsar la industria en el ámbito naval, pues se generaron, a lo largo de estos años de construcción, un total de 400 empleos directos y más de mil indirectos, solo por una embarcación. En una decisión no explicada el gobierno mexicano canceló todos los programas militares de modernización y equipamiento, con lo que se dejaron de construir los proyectos navales que se tenían en puerta, como el programa POLA, afectando severamente la capacidad de la Armada de México para la vigilancia y patrulla en costa y altamar al contar con solo un buque de gran capacidad construido en el gobierno del presidente Peña Nieto (2012-2018) México necesita más Patrulleros Oceánicos de Largo Alcance (POLA) para fortalecer su vigilancia marítima. Se estima que se requieren al menos siete POLAS adicionales para cubrir eficazmente las extensas costas y zonas económicas exclusivas del país. La Marina-Armada de México (SEMAR) ha expresado la necesidad de ampliar su flota de patrulleros oceánicos para garantizar la seguridad y protección de los recursos marinos, combatir actividades ilícitas y proteger la soberanía nacional. La construcción de más POLAS permitiría una mayor presencia y capacidad de respuesta en aguas profundas, así como una vigilancia más efectiva de las costas y zonas marítimas de interés. México cuenta con más de 11,000 kilómetros de costas y una vasta Zona Económica Exclusiva que requiere vigilancia constante. La vigilancia marítima es crucial para proteger los recursos marinos, como la pesca y los yacimientos petroleros, de actividades ilegales como la pesca furtiva y la extracción no autorizada. Un mayor número de POLAs ayudaría a combatir el narcotráfico, el tráfico de personas y otras actividades delictivas que se realizan en el mar. La construcción de nuevas POLAs podría impulsar la industria naval mexicana y generar empleos. Siendo una inversión estratégica que permitiría a México fortalecer su capacidad de vigilancia marítima y garantizar la seguridad de sus costas, recursos y población.
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Durante el reciente conflicto entre Israel e Irán, la Fuerza Aérea de Israel publicó nuevas imágenes de sus aviones F-15A de casi 50 años del Escuadrón 133, con base en la Base Aérea Tel Nof, que participaron en la operación contra Irán. Este legendario caza de superioridad aérea fue transformado localmente en una plataforma multifunción, similar a un F-15E Strike Eagle monoplaza, capaz de realizar misiones aire-tierra de precisión con una amplia gama de municiones guiadas. La Fuerza Aérea de Israel aún opera 16 F-15A y seis F-15B, todos con una edad promedio de 50 años, y todos ellos veteranos de diversas guerras y operaciones clave de las décadas de 1980 y 1990, como la Primera Guerra del Líbano. Sin embargo, su antigüedad no es un factor limitante: estas aeronaves reciben un mantenimiento meticuloso, se revisan regularmente y se modernizan continuamente a lo largo de su vida útil. Del otro lado los F-14 de Irán, aunque en número limitado, siguen en servicio, con dificultades para mantenerlos operativos debido a la falta de repuestos a pesar de esto, Irán ha realizado ingeniería inversa y canibalizado algunas unidades para mantener algunos de estos aviones en vuelo, aunque no se vio uno que solo que pudiera levantar el vuelo para defender los cielos de Irán, es más Israel se dio el lujo de destruir en tierra varios de ellos, básicamente Irán no pudo oponer alguna defensa contra Israel. Es importante para México aprender de este conflicto. El error más grave que cometió Irán fue decidir que se iba a gastar una cantidad absurda de dinero en financiar grupos proxies, misiles y un programa nuclear en lugar de gastárselo en mejorar la vida de sus ciudadanos y su economía. Por eso vemos la diferencia entre un país basado en la meritocracia y la tecnología y que se ha preparado como Israel y una teocracia en la que prima la adhesión al régimen para medrar y se prioriza la propaganda. La diferencia tecnológica de una o dos generaciones te da una ventaja brutal en el campo de batalla. Tanto que ha permitido a Israel destrozar en un día la defensa aérea iraní y detener el 90% de sus ataques con misiles. Aunque eso aplica en todos los campos de la vida, un país con avances tecnológicos siempre tendrá mejores oportunidades para todos sus ciudadanos, como Corea del Sur, por ejemplo. Israel es un país pequeño, sin petróleo, con mucho desierto, una población reducida… y rodeado de países que, desde su fundación en 1948, han querido borrarlo del mapa. Aun así, en sólo 75 años se convirtió en una potencia militar, tecnológica y económica. Mientras muchos de sus vecinos han vivido de vender petróleo, Israel se hizo rico vendiendo conocimiento. ¿Cómo lo logró? Inversión en educación, tecnología y ciencia. Apoyo clave de Estados Unidos y de millones de judíos en el extranjero. Una cultura que premia la innovación, la audacia y el emprendimiento. Un ejército que también es una fábrica de startups tecnológicas. Israel ha vivido bajo amenaza constante desde su nacimiento. Ha enfrentado guerras, atentados y enemigos en casi todas sus fronteras. Esa presión lo obligó a volverse fuerte, inteligente y autosuficiente. Hoy invierte más en investigación que casi cualquier país del mundo. Transformaron un desierto rodeado de enemigos en uno de los países más avanzados del planeta.
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El despegue de una nave espacial muy pequeña marca un gran logro para la primera colaboración entre la NASA y la Agencia Espacial Mexicana en un proyecto de órbita baja terrestre. También es importante para el equipo de estudiantes en México que diseñaron y construyeron el satélite. El llamado AzTechSat-1 verificará comunicaciones entre satélites para aplicaciones en el espacio y en la Tierra. Específicamente, “hablará” con una red de satélites de telecomunicaciones que está orbitando la Tierra y también contribuirá nuevos datos sobre esta estrategia de transmisión a desarrolladores de satélites pequeños, los denominados CubeSats. Los CubeSats a menudo son construidos usando componentes disponibles comercialmente y son una manera económica de realizar investigaciones que contribuyen a los planes de la NASA para la exploración espacial humana, desde los fundamentos de la biología en microgravedad hasta el desarrollo de tecnologías para misiones espaciales. De la misma manera que podrían hacerlo futuros experimentos con CubeSat, AzTechSat-1 enviará datos a Globalstar, una constelación de satélites usada para ciertas comunicaciones telefónicas y de datos de baja velocidad. Este tipo de solución que usa infraestructuras ya existentes permitiría a los investigadores descargar sus datos las 24 horas del día, en vez de las solo dos o tres veces diarias cuando el CubeSat mismo pase por encima. Esto podría ayudar a suministrar más datos en general y potencialmente incluso reducir los costos asociados a tener personal en las estaciones terrestres para comunicarse con misiones de satélites pequeños. La misión AzTechSat-1 está dirigida por la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) en Puebla, México. El proyecto está proporcionando a estudiantes y profesores una oportunidad para liderar y participar en su primera misión de vuelo espacial. El equipo multidisciplinario de estudiantes de la UPAEP fue asesorado por ingenieros y gerentes de proyectos en el Centro de Investigación Ames de la NASA en Silicon Valley, California. Los estudiantes y docentes aprendieron a usar las metodologías de la NASA para administrar proyectos de vuelo espacial e ingeniería de sistemas. Los estudiantes diseñaron, construyeron, pusieron a prueba y entregaron un CubeSat certificado para volar. Los satélites pequeños, incluyendo los CubeSats, juegan un papel cada vez más importante en la exploración, demostraciones de tecnologías, investigaciones científicas y educacionales en la NASA, incluyendo: exploración espacial planetaria, observaciones de la Tierra, ciencia fundamental de la Tierra y del espacio, y el desarrollo de instrumentos científicos precursores en comunicaciones láser innovadoras, comunicaciones de satélite a satélite y capacidades de movimiento autónomo. AzTechSat-1 fue lanzado el 5 de diciembre del 2019, a bordo de la 19ª Misión comercial de servicios de reabastecimiento de SpaceX para la NASA y fue entregado a la Estación Espacial Internacional, desde donde fue desplegado el 19 de febrero de 2020 para comenzar las operaciones de su misión. Es el primer satélite diseñado y construido por estudiantes en México que se lanza desde la Estación Espacial Internacional y es también el segundo satélite pequeño que México ha construido desde 1995. Puede que AzTechSat-1 sea un pequeño cubo de tan solo diez centímetros por lado, pero la misión representa un futuro prometedor para los profesionales del espacio en México. Hitos: Diciembre 5, 2019: AzTechSat-1 despega hacia la Estación Espacial Internacional a bordo de la 19ª Misión comercial de servicios de reabastecimiento de SpaceX para NASA. Febrero 19, 2020: Despliegue de AzTechSat-1 desde la estación espacial por medio del sistema de despliegue para CubeSats de NanoRacks y comienzo de las operaciones de su misión. Junio 15, 2020 [programado]: Término de operaciones de la misión. Agosto 10, 2020 [programado]: Reporte y conclusión del proyecto.
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