Sistema Satelital Mexicano (MEXSAT)
- Actividades Espaciales, Industria
- noviembre 6, 2016
MÉXICO AEROESPACIAL 
Por José A. Quevedo Hace algunos días las plataformas de seguimiento de vuelos registraron el regreso al Escuadrón Aéreo 302 de la Fuerza Aérea Mexicana, del primer Boeing 737-800 que se encontraba operando en la aerolínea estatal. Hace dos años se retiraron del servicio militar tres aviones Boeing 737-800 para operar como aeronaves de pasajeros en dicha aerolínea. El 26 de diciembre de 2023, el entonces secretario de la Defensa Nacional confirmó que los tres aviones Boeing 737-800 del Escuadrón Aéreo 502 de la Fuerza Aérea Mexicana, empezarían a operar con la aerolínea estatal. Para iniciar las operaciones de la aerolínea los Boeing 737-800 del Escuadrón Aéreo 502 fueron sacados de su operación militar y puestos a volar comercialmente a través de un Contrato de Comodato. Con la incorporación de los nuevos aviones Embraer E195-E2, la empresa está ahora en posibilidad de regresar los aviones a su operación militar. Así lo confirmó el director general de la aerolínea estatal durante la recepción del quinto avión E195-E2. La devolución se debe a que la empresa ya cubre todas sus rutas con los cuatro aviones Embraer E195-E2 que ha recibido esta segunda mitad del 2025. Este quinto avión, al igual que los otros cuatro, corresponden a un pedido de 20 unidades (10 E190-E2 y 10 E195-E2) que hizo la aerolínea al fabricante brasileño. Es así como pudimos observar al primer Boeing 737-800 ya con su uniforme militar en la base Aérea Militar N° 1 en Santa Lucia, en diciembre de 2025, esta primera aeronave lleva la matricula 3527, esperando que en los próximos meses se reincorporen las dos aeronaves restantes. Pero cual es la historia de estas aeronaves, entre diciembre de 2013 y julio de 2016, la Fuerza Aérea planeó la adquisición de 127 aeronaves, entre las que se encontraban los tres aviones Boeing 737-800. En el 2015, la Secretaría de la Defensa Nacional después de incorporar una primera aeronave celebró un contrato plurianual para la adquisición de dos aviones Boeing 737-800, destinados al Escuadrón Aéreo 502 y así estar en posibilidades de fortalecer las capacidades de la flota de las aeronaves de ala fija de transporte pesado. Con fecha 19 de noviembre de 2015, mediante oficio número SAFAM-20093, Defensa por conducto de la Dirección General de Administración, comunicó a BANOBRAS que no existía impedimento para que adquiera las aeronaves por lo que instruyó continuar con la adquisición de las aeronaves a fin de que sean transferidas en arrendamiento financiero a la Defensa como usuario final de éstas. El Boeing 737-800 es una aeronave que cuenta con tecnología de punta, tiene capacidad para transportar de 162 a 189 pasajeros, 2 pilotos y 3 de tripulación; su diseño y velocidad, lo hacen un avión eficaz y seguro, con el cual se tenía la capacidad de atender las necesidades del ejército y fuerza aérea. La FAM había integrado una plantilla de cinco aviones Boeing 737 en el Escuadrón Aéreo 502, ya que de septiembre de 2015 a julio de 2016 se recibieron tres aviones nuevos de fábrica Boeing 737-800 NG, que recibieron las matrículas FAM 3526, 3527 y 3528, contaban con un esquema en color gris obscuro con sectores FAM en alta visibilidad. De igual forma, el escuadrón cuenta con un Boeing 737-300, matriculado 3529, dicha aeronave porta al igual que los Boeing 737-800 un esquema en color gris oscuro, a mediados de 2016 fue transferido de la Unidad Especializada en Transporte Aéreo del Alto Mando (UETAAM) al Escuadrón Aéreo 502 un Boeing 737-200, matrícula 3520. De esta manera antes del año 2018, se reforzo la capacidad operativa del escuadrón al tener una máxima capacidad de transporte de 850 elementos para desplegarse de manera inmediata en cualquier parte de México en caso de ser necesario. Por la contingencia de Covid 19 y en coordinación con la Secretaría de Relaciones Exteriores, el Escuadrón Aéreo 502 realizó 38 vuelos internacionales de transporte humanitario, para repatriar a 919 connacionales de los países de Argentina, Bolivia, Chile, Cuba, Ecuador y Perú; de igual forma, se han trasladado a dichos países 1,701 extranjeros, dando un total de 2,620 personas. Al iniciar la invasión a Ucrania por parte de Rusia, en febrero de 2022, la Fuerza Aérea Mexicana envió dos aeronaves Boeing 737-800 a Rumania para traer de regreso a los mexicanos que querían salir de ese país.
READ MORE
Casi un año después de haber sido enviado a Estados Unidos, el avión presidencial TP-01, un Boeing 787-8 llamado José María Morelos y Pavon, será regresado a México para su resguardo y así explorar tres alternativas de comercialización. Así lo anuncio en conferencia, el director general de Banobras, Jorge Mendoza, sobre la decisión del Gobierno federal para traer el Boeing 787-8, e informó que luego de que Banobras adquirió el avión presidencial a un costo de 218 millones de dólares, éste fue arrendado a la Sedena y a la Secretaría de Hacienda. Explicó que al cierre de 2019 se habían gastado en el pago más de intereses de la deuda de la aeronave mil 833 millones de pesos; sin embargo, existe un remanente de pago de 2020 al 2027 de 2 mil 724 millones de pesos. De esta manera, afirmó el funcionario, si el TP-01, es vendido al precio de avalúo de 130 millones de dólares, esto sería suficiente para pagar el saldo del Gobierno federal con Banobras. Así se liberarían cerca de 2 mil 724 millones de pesos, que es el remanente, los cuales se podrían destinar otros rubros. Por su parte el Comandante de la Fuerza Aérea Mexicana señaló, que el avión será guardado en el hangar del 6to Grupo Aéreo. En el año 2012 el valor de lista de un Dreamliner 787-8 era de unos 218 millones de dólares, por lo que con el avalúo de Naciones Unidas, que estableció un mínimo de 150 millones de dólares, su sola venta significaría una pérdida de cerca de 68 millones de dólares De acuerdo con el Presidente, una vez que, se termine el mantenimiento del avión, en Victorville, California se llevará a cabo un proceso de certificación para que regrese a México. En la conferencia se precisó que el gasto semanal para mantener la aeronave en Estados Unidos es de 4 mil dólares; además, por mantenerla en preservación se han gastado 13 millones de pesos y 15 millones de pesos más en mantenimiento. El presidente señaló además que las tres alternativas de comercialización de la aeronave una vez en México son buscar un comprador único, la venta en copropiedad o la renta de este transporte. De acuerdo con el contrato firmado por la Secretaría de la Defensa Nacional con la empresa Boeing Company, la adquisición del Boeing 787-8 fue pactada en el 2009 y el costo total será pagado en 15 años. El precio de lista del 787 es de más de 200 millones de dólares, pero el gobierno mexicano obtuvo un descuento de 70 millones de dólares, pues se compró bajo el acuerdo en que Aeroméxico cerró la compra de 100 aviones a Boeing, 90 737-8 MAX y 10 aviones 787 adicionales. Lo anterior también porque este avión era el avión de prueba N° 6 de Boeing matrícula ZA-006. Siendo el segundo Dreamliner en usar los motores GEnx-1B, el avión matricula ZA005 fue el primero. También fue utilizado para pruebas de efectos electromagnéticos de radiofrecuencia de alta intensidad y para ETOPS. Desde diciembre de 2018 y hasta hoy, la administración federal ha intentado vender el B787-8 Dreamliner, por medio de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos, con un avalúo máximo de dos mil 925 millones de pesos –según la consultora de aviación norteamericana Morten Beyer & Agenew–. Después de más de 130 vuelos dentro y fuera de México en un periodo de dos años y nueve meses, el avión presidencial, realizo el 30 de noviembre de 2018, su último viaje como aeronave oficial al traer de vuelta al presidente Peña Nieto luego de su participación en la Cumbre del G20 en Buenos Aires, Argentina. La aeronave realizó su último viaje en territorio nacional la última semana de noviembre para una gira por los estados de Sonora y Sinaloa. El avión viajó una distancia desde Buenos aires, Argentina hasta la Ciudad de México de 8,005 Kilómetros en un lapso de 11 horas aproximadamente. El TP-01 tiene el record del vuelo más largo, realizado por una aeronave militar mexicana al volar desde Vietnam a la Ciudad de México volando la distancia de 15.085 km en un tiempo de 16 horas y 02 minutos. El avión José María Morelos y Pavón llevo al presidente de México, al país asiático para participar en la reunión de líderes del foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), Esta es la primera vez que la Fuerza Aérea de México cuenta con una aeronave con capacidad intercontinental. Como sabemos la venta del avión presidencial TP-01 fue una de las promesas de campaña del presidente. El estudio de viabilidad de la empresa Ascend Flightglobal Consultancy determinó en 2016 que «de venderse la aeronave a una aerolínea comercial, se tendría una pérdida muy significativa respecto del valor de compra. Esto se debe a los costos y tiempos de reconversión interna, así como a la pérdida del equipamiento actual. El consultor estimó que, si se vendiera a alguna aerolínea comercial, su venta podría representar una pérdida de más del 58 por ciento de su costo unos 128.2 millones de dólares.
READ MORE
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés) llamó al Gobierno mexicano a revaluar la pertinencia de la construcción de proyectos aeroportuarios como Santa Lucía, esto ante el impacto que la crisis tendrá en la aviación. “La mejor posición del Gobierno mexicano es que evalúe cualquier proyecto de construcción masiva, el panorama va a ser distinto cuando salgamos de la crisis”, aseguró Peter Cerdá, vicepresidente para las Américas de la IATA. La recomendación a nivel mundial de la Asociación es analizar la viabilidad de proyectos de remodelación y el inicio de proyectos aeroportuarios, pues la demanda después de la crisis será menor. Pese a la contingencia sanitaria, el Gobierno mexicano ha señalado que las obras prioritarias, como Santa Lucía, la refinería de Dos Bocas y el Tren Maya, continuarán su construcción, decisión respaldada por la Secretaría de Salud. La caída registrada en los últimos días de marzo en la aviación mexicana ha llevado a las aerolíneas a operar por debajo del 15 por ciento de sus bitácoras habituales, según información de la Cámara Nacional de Aerotransportes (Canaero). Por ello, la IATA insistió en que el Gobierno mexicano debe conversar con la industria aérea para analizar la pertinencia del aeropuerto de Santa Lucía, el cual, desde el anuncio de su construcción fue criticado por las aerolíneas debido a su mínima capacidad en comparación con el aeropuerto que se canceló en Texcoco. “Lo que va a ser la demanda en los próximos meses y años, no va a ser la misma de antes de la crisis”, agregó Cerdá. Actualmente, la IATA no puede publicar un pronóstico de cuánto tiempo tardará en que la demanda se recupere a los niveles que tenía en 2019. El gobierno de México está construyendo el Aeropuerto de Santa Lucía, para conformar un Sistema Aeroportuario Metropolitano sumando las terminales de Ciudad de México y Toluca. El objetivo sería repartir la saturación que tenía, hasta antes de la pandemia de 2019, el aeropuerto de Ciudad de México. Anteriormente el Presidente canceló la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, que se construía en Texcoco, para realizar otro en la base militar de Santa Lucía que se planea inaugurar el 21 de marzo de 2022. Hasta antes de la crisis mundial, el gobierno estimaba que el nuevo aeropuerto podría llegar a transportar 19 millones 462 mil pasajeros en su primera etapa, la cual será alcanzada hacia 2032, a pesar de que se encuentra a 45 kilómetros del actual AICM, lo que dificultara el traslado y conexiones de los posibles pasajeros. A la fecha el proyecto todavía no cuenta con el Plan Maestro terminado, ni se cuenta con el rediseño del espacio aéreo. La conexión entre el AICM y Santa Lucia se encuentra a una distancia superior al promedio internacional, lo que se traduce en mayores costos y tiempos de traslado. La construcción del aeropuerto en Santa Lucia solo es una solución parcial al aumento de la demanda aérea, sin ser una solución definitiva, ya que con el AICM se corre un riesgo cotidiano en las operaciones aeronáuticas debido a que se encuentra completamente rodeado por la mancha urbana de la CDMX con una gran densidad de población.
READ MORE
En la víspera del ILA Berlin Air Show 2018, Airbus y Eurofighter GmbH han presentado su oferta al Ministerio de Defensa alemán para reemplazar el avión de combate Tornado de la Bundeswehr, desarrollado en la década de 1960, y han establecido al Eurofighter como su sucesor ideal. Actualmente, la Fuerza Aérea Alemana está planeando dar de baja al Tornado a partir de 2025 y transferir capacidades a otro sistema de armas. Como el sistema Eurofighter ya está siendo utilizado por Alemania, este sistema podría adoptar sin problemas las capacidades del avión Tornado. Además, un mayor uso del mismo tipo de aeronave supondría un considerable ahorro de costes en términos de servicios de apoyo y costes de formación debido a las economías de escala, lo que también reduciría los costes de vuelo por hora dentro de las Fuerzas Armadas alemanas. «El Eurofighter ya es la columna vertebral de la Fuerza Aérea Alemana y, por lo tanto, es la opción lógica para adoptar las capacidades del Tornado en el mediano plazo«, dijo Bernhard Brenner, Director de Marketing y Ventas de Airbus Defence and Space. «Tenemos un avión excelente, su producción asegura importantes conocimientos de construcción de aviones en Alemania y, al mismo tiempo, apoya firmemente la soberanía europea en defensa. La continuación exitosa de la producción de Eurofighter también podría llevar a una mayor cooperación con otras naciones europeas como Suiza, Bélgica y Finlandia”. Volker Paltzo, CEO de Eurofighter Jagdflugzeug GmbH, dijo: «Confío en que Eurofighter Typhoon pueda ofrecer una solución rentable y atractiva para Alemania, que ofrecerá todas las capacidades y realizará todas las misiones que necesita la Fuerza Aérea Alemana». A medio plazo, el futuro desarrollo del Eurofighter proporcionará la base tecnológica para la próxima generación de aviones de combate europeos. La intención de la colaboración fue acordada entre Francia y Alemania en julio de 2017 y se espera que estos aviones entren en servicio alrededor de 2040. En el Reino Unido, Eurofighter ya está asumiendo cada vez más las tareas del Tornado, ya que la Royal Air Force decidió retirar su flota Tornado en 2019.
READ MORE
Redacción. – Durante décadas, los aeropuertos y aerolíneas han operado sobre sistemas tecnológicos complejos, rígidos y locales. Infraestructuras heredadas —conocidas como legacy— que, si bien en su momento fueron punta de lanza, hoy representan una carga para la eficiencia operativa. Este tipo de tecnología aeronáutica es costosa de mantener, difícil de integrar con nuevas tecnologías y lenta para responder ante cambios del entorno. Para un sector que exige agilidad, seguridad, escalabilidad y eficiencia operativa como condiciones mínimas para competir, esto es una desventaja crítica. Bajo estas condiciones, la necesidad de una modernización tecnológica es esencial, considerando que la tecnología ha dejado de ser un simple soporte técnico para convertirse en el habilitador de la innovación, la competitividad y nuevos modelos de negocio más resilientes, interconectados y centrados en el cliente. Ya no se trata solo de mantener operativos los sistemas heredados, sino de transformar radicalmente la manera en que se concibe y ejecuta la operación aérea. Esta transformación digital no solo mejora el desempeño interno, también genera valor tangible. De acuerdo con Frost & Sullivan, los programas de digitalización en la industria aérea tienen el potencial de generar un valor incremental de entre 5 y 10 dólares por cada pasajero transportado. Una cifra que, al escalarla al volumen anual de pasajeros de una aerolínea, se traduce en mejoras considerables en productividad, reducción de costos y nuevas fuentes de ingresos auxiliares. Además, no es un llamado aislado: el 97% de las aerolíneas a nivel global reconoce la necesidad urgente de mejorar la gestión y el intercambio interno de datos para optimizar la coordinación entre sus distintas unidades operativas, según datos de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA). En años recientes, la adopción de plataformas bajo los modelos PaaS (Platform as a Service) y SaaS (Software as a Service) ha marcado un punto de inflexión en la transformación digital del sector aéreo. “Estas soluciones de software para aerolíneas y aeropuertos, eliminan la necesidad de mantener infraestructuras locales y costosas, al mismo tiempo que permiten una mayor escalabilidad, actualización continua y adaptabilidad frente a nuevas exigencias del mercado”, indica Enrique Mendoza Arce, CEO de enITma. Cada eslabón de la cadena aérea puede beneficiarse de soluciones tecnológicas de nueva generación para la operación eficiente en aeropuertos, y que integran analítica avanzada, inteligencia artificial, Internet de las cosas y big data. Estas tecnologías permiten tomar decisiones más informadas en tiempo real, y habilitar procesos predictivos, automatizados y enfocados en la experiencia del pasajero. De acuerdo con el directivo de enITma, las soluciones de software especializadas para aerolíneas—desarrolladas en la nube bajo esquemas modulares e interoperables— están demostrando ser claves para lograr tres objetivos estratégicos: Mayor eficiencia operativa: Automatización de procesos, reducción de tiempos de respuesta y mejor utilización de recursos, desde la pista hasta la torre de control. Mayor seguridad y cumplimiento: Monitorización en tiempo real, trazabilidad de operaciones críticas, ciberseguridad e integración con normativas internacionales. Mejor experiencia para el cliente: Procesos más ágiles en check-in, embarque y servicios posventa; comunicaciones más efectivas y personalizadas; y una operación más confiable. Por otro lado, adoptar modelos SaaS y PaaS reduce significativamente la inversión inicial en hardware y software, elimina los costos ocultos del mantenimiento legacy y acelera los tiempos de implementación. Además, estos modelos permiten escalar recursos según la demanda estacional o geográfica, lo cual es clave para una industria tan sujeta a fluctuaciones como la aviación. Solo en 2024, la inversión global en tecnología en la industria aérea alcanzó 37 mil millones de dólares por parte de aerolíneas y casi 9 mil millones de dólares en aeropuertos, de acuerdo con el informe Air Transport IT Insights 2024 de SITA. Esta cifra confirma el momento de inflexión en el que se encuentra el sector. Este entorno digital también debe responder a un pasajero cada vez más conectado. Según datos de la AMVO, el 53% de los mexicanos ya prefiere comprar boletos de avión o reservar vuelos a través de canales digitales, lo que obliga a las aerolíneas y aeropuertos a sincronizar sus sistemas operativos con plataformas comerciales, motores de reservas y servicios de atención en línea para ofrecer una experiencia fluida de principio a fin. En México, la transformación digital también se convierte en una oportunidad para consolidar una industria aérea cada vez más conectada. Solo en 2024, el país registró 119 millones 464 mil pasajeros en vuelos nacionales e internacionales, según datos de la Secretaría de Turismo. Esta cifra no solo refleja recuperación, sino también el potencial de crecimiento que existe si se agilizan procesos y se mejora la experiencia de usuario. La innovación en el transporte aéreo puede ser el catalizador de ese avance. Al integrar plataformas inteligentes, tanto aerolíneas como aeropuertos pueden ofrecer experiencias más fluidas, personalizadas y seguras para los pasajeros, además de fortalecer su rentabilidad y cumplimiento normativo. “En aviación, la diferencia entre liderar y sobrevivir está en la capacidad de anticiparse. Y eso solo es posible con plataformas que combinen flexibilidad, análisis y acción en tiempo real”, concluye Mendoza Arce.
READ MORE
En este mes se realiza la segunda edición del año del ejercicio Red Flag, el más complejo y exigente ejercicio de guerra aérea de cuantos se organizan a nivel mundial. Se celebra en la base de Nellis en Nevada, cerca de la ciudad de Las Vegas. Este año participan además de los Estados Unidos las fuerzas aéreas alemana, italiana, y española con el apoyo de un avión AWACS de la OTAN. El ejercicio Red Flag en la base aérea de Nellis es considerado como el mejor ejercicio de adiestramiento del mundo, en el que las diferentes fuerzas aéreas despliegan cazas, bombarderos, medios de recuperación de personal, supresión de defensas aéreas enemigas, aviones ISR y Centros de Comando y Control para adiestrarse como un Ala Aérea Expedicionaria de Ejercicio (X-AEW / Exercise Air Expeditionary Wing). Uno de sus principales objetivos es la estandarización de las operaciones aéreas, esto se traduce, por ejemplo en que un escuadrón, digamos de F-18A del Ejército del Aire Español, puede operar conjuntamente con otro similar de F-16C de la Fuerza Aérea de Bélgica, para realizar todo tipo de misiones, esto se logra a través de métodos estandarizados en sus procedimientos tanto en tierra como en aire que les permitan desde el principio, operar con la mayor eficiencia y seguridad posibles. En el Red Flag 2020 se realizarán dieciocho misiones aéreas de las cuales dos estarán lideradas por España, para lo cual está previsto efectuar doce vuelos diarios que podrán ser ampliados hasta dieciséis. En términos porcentuales un 74% de las misiones serán aire/suelo y un 26% aire/aire. Todo ello con un objetivo claro, el adiestramiento y entrenamiento de las unidades en un ambiente real, trabajando en estrecha colaboración. Los ejercicios tipo ‘Flag’ surgieron después de la guerra de Vietnam, cuando la USAF comprobó que los pilotos de combate que lograban sobrevivir a las diez primeras misiones en un escenario real, aumentaban considerablemente sus probabilidades de supervivencia durante todo el conflicto, así como su efectividad en combate. El problema radicaba en proporcionar a los pilotos esa experiencia de combate sin exponerles al combate real. Para dar solución, la USAF puso el énfasis en programas de entrenamiento realista que contaran con una fuerza aérea enemiga simulada, los “Agresores”, y un campo de batalla con sus correspondientes amenazas superficie-aire y objetivos que batir; este escenario se estableció en la base aérea de Nellis, concretamente en el polígono Nevada Test and Training Range. La realización de estos ejercicios contribuyó decididamente, no sólo al éxito de la aviación aliada en la Guerra del Golfo, sino también a que las pérdidas fuesen increíblemente bajas. Es así que este año el Ejército del Aire español participa en el ejercicio, con un contingente de Eurofighters Typhoon. La integración española en organizaciones internacionales implica una participación activa de unidades de fuerzas aéreas donde su actuación sea requerida. Por ello el Ejército del Aire considera de vital importancia adiestrar y evaluar su capacidad para enfrentarse a cualquier situación lo antes posible y donde sea necesario. Esta integración en operaciones reales requiere que las unidades aéreas de combate y apoyo al despliegue sean adiestradas de forma cada vez más especializada y realista, entrenando los diferentes tipos de misiones. A ello se une la posibilidad de empleo de armamento real, que permite a las unidades equipadas con el Eurofighter incrementar el realismo del ejercicio con el lanzamiento de armamento guiado de precisión. Red Flag 20-2 representa, por tanto, una oportunidad de adiestramiento única para las unidades. El adiestramiento incidirá positivamente en la evolución operativa de dichas unidades, permitiendo la adaptación y mejora de su capacidad de combate y, en definitiva, de su eficacia en el cumplimiento de sus misiones. Los miembros de la tripulación de la fuerza aérea española están asignados al 142 ° Escuadrón en la Base Aérea de Albacete. Imágenes: Staff Sgt. Philip Bryant Air Force Global Strike Command Public Affairs y William Lewis
READ MORE