• El último vuelo del TP-01

    El último vuelo del TP-010

    Amigos de Mexicoaeroespacial  hoy es 30 de noviembre es el último día del sexenio 2012 -2018 y también podría ser el último vuelo del avión presidencial TP-01 José María Morelos y Pavón.  Después de más de 130 vuelos dentro y fuera de México en un periodo de dos años y nueve meses, el avión presidencial, emprendió este viernes 30 de noviembre su último viaje como aeronave oficial al traer de vuelta al presidente Enrique Peña Nieto luego de su participación en la Cumbre del G20 en Buenos Aires, Argentina. La aeronave realizó su último viaje en territorio nacional la última semana de noviembre para una gira por los estados de Sonora y Sinaloa. El avión viajara una distancia desde Buenos aires, Argentina hasta la Ciudad de México  de 8,005 Kilómetros en un lapso de 11 horas aproximadamente. El TP-01 es un Boeing 787-8 Dreamliner, que fue adquirido en 2012, a un costo total de 218 millones de dólares que se pagaron a 13.5 pesos por dólar, dado que también se adquirió una cobertura del tipo de cambio. La SEDENA todavía lo está pagando  a través de un crédito de Banobras hasta el año 2027. Se estima que podrá estar en servicio hasta el año 2040 Para realizar su función de avión presidencial, fue adaptado para transportar solo a 80 pasajeros: 24 de comitiva, 42 de seguridad y medios de comunicación, así como 12 de tripulación y 2 pilotos.  Una de sus principales cualidades es la eficiencia de consumo de combustible, característica más reconocida del Boeing 787, que le permite utilizar un 20% menos de combustible que cualquier otro avión de su tamaño en misiones similares. El  9 de octubre de 2015, aterrizó en la Base Aérea Militar Número 1 en Santa Lucía, el nuevo avión presidencial ahora llamado “José María Morelos y Pavón” como parte de sus vuelos de prueba Para efectos de regulación aeronáutica internacional lleva la matricula civil XC-MEX.  Inició operaciones oficiales el 10 de febrero de 2016, cuando trasladó al mandatario mexicano a Sonora donde conmemoró el Día de la Fuerza Aérea Mexicana, donde fue escoltado por interceptores F-5E/F del Escuadrón Aéreo 401. De los poco más de 130 vuelos realizados, al menos dos decenas de ellos fueron para atender la emergencia por los sismos del 7 y 19 de septiembre del año pasado en entidades como Chiapas, Oaxaca, Tabasco y Guerrero. Durante estos más de dos años y medio de operaciones, el TP-01 ha aterrizado en la mayoría de los estados del país y en al menos una decena de naciones del mundo: Estados Unidos, Canadá, Chile, Perú, Argentina, Cuba, Guatemala, Colombia en el continente americano. Alemania, España, Dinamarca, Países Bajos, Japón, Israel, China, Francia, Vietnam en Europa y Asia. El TP-01 tiene el record del vuelo más largo, realizado por una aeronave militar mexicana al volar desde Vietnam a la Ciudad de México volando la distancia de  15.085 km en un tiempo de 16 horas y 02 minutos. El avión José María Morelos y Pavón llevo al presidente de México, al país asiático para participar en la reunión de líderes del foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), Esta es la primera vez que la Fuerza Aérea de México cuenta con una aeronave con capacidad intercontinental. Como sabemos la venta del avión presidencial TP-01 fue una de las promesas de campaña del presidente electo, pero incluso la administración saliente analizó la viabilidad financiera de esa acción. El estudio de viabilidad de la empresa Ascend Flightglobal Consultancy determinó en 2016 que «de venderse la aeronave a una aerolínea comercial, se tendría una pérdida muy significativa respecto del valor de compra. Esto se debe a los costos y tiempos de reconversión interna, así como a la pérdida del equipamiento actual». El consultor estima que, si se vendiera a alguna aerolínea comercial, su venta podría representar una pérdida de más del 58 por ciento de su costo (128.2 millones de dólares). La Flota Aérea Presidencial, que habrá de venderse según el presidente electo, se compone por 21 aeronaves, nueve de ellas aviones y los restantes 12 helicópteros. Es así que en los siguientes días, se conocerá el futuro inmediato del TP-01 ya sea que sea vendido o se reintegre a funciones de transporte en la Fuerza Aérea Mexicana Puedes ver nuestro vídeo a continuación:  

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  • El Transbordador Espacial

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    Por: José Antonio Quevedo El  21 de julio de 2011, las ruedas del último Transbordador Espacial de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de los Estados Unidos (NASA), el Atlantis tocaron la pista del Centro Espacial Kennedy, a las 05:57 locales (04:57 hora de México), tras un descenso de 65 minutos desde su última órbita. El Transbordador Espacial era un sistema de lanzamiento reutilizable, desarrollado por la NASA después del programa Apolo que llevo al hombre a la Luna, no se parecía a ninguna nave construida anteriormente, semejándose más a un avión ya que podía llegar al espacio como un cohete pero, utilizando su forma alada y aerodinámica descendería a través de la atmósfera para aterrizar en una pista, tal y como lo haría un avión comercial. En órbita, el transbordador espacial giraba alrededor del planeta a unos 28.000 kilómetros por hora, lo que significa que su tripulación veía un amanecer o un anochecer cada 45 minutos. Tras su despegue desde el Centro Espacial John F. Kennedy en Florida, una misión promedio del transbordador duraba entre diez días y dos semanas dependiendo del programa de experimentos científicos. También se llevaban a cabo diferentes tareas, como la reparación de satélites y la construcción, de la Estación Espacial Internacional. Cada uno de los transbordadores contaba para dichas funciones con el equipo especial necesario, entre el que destacaba un brazo manipulador exterior. El 12 de abril de 1981, John Young y Robert Crippen dieron comienzo al programa del transbordador espacial al pilotar el primer transbordador, el Columbia  hacia el espacio y conseguir volver dos días después. Dos años después, la astronauta Sally Ride pasó a ser la primera mujer estadounidense en el espacio, como parte de la tripulación del Challenger.  La flota se integro con 4 transbordadores llamados, Columbia, Challenger, Discovery y Atlantis, a la que después se integro el Endevour como reemplazo del Challenger,  en ingles el sistema se denominaba Space Transport System o STS.  Un quinto transbordador el Enterprise, fue usado para pruebas de vuelo y planeo en la tierra y nunca llego al espacio. El  programa del transbordador espacial, por su gran número de misiones, se puede considerar un éxito, aunque está enmarcado por dos grandes tragedias; en 1986, el Challenger se desintegró pocos segundos después del lanzamiento, provocando la muerte de los siete miembros de la tripulación. La causa del accidente fue una junta defectuosa en el cohete impulsor. El programa del transbordador espacial se suspendió tras este accidente, y no se lanzaron más transbordadores durante casi tres años. El programa resurgió en abril de 1990 con el éxito de la misión del Discovery. Los astronautas de este vuelo memorable colocaron el Telescopio Espacial Hubble en órbita. En 1995, el transbordador Atlantis consiguió acoplarse a la estación espacial rusa Mir, uniendo los dos grandes programas espaciales en una época de cooperación, que contrasta claramente con la carrera espacial de otros tiempos. Los vuelos continuaron rutinariamente hasta que en febrero de 2003, la tragedia sacudió de nuevo el programa, cuando se perdió un segundo transbordador. El Columbia  se desintegró  sobre Texas reentrando a la atmosfera, a tan sólo 16 minutos de la hora de aterrizaje prevista. Los siete miembros de la tripulación fallecieron. La destrucción del Columbia y la muerte de sus siete tripulantes demostraron que, a pesar del centenar de misiones completadas durante 22 años de servicio, el transbordador espacial seguía siendo un vehículo experimental, sumamente complejo y definitivamente riesgoso. La magnitud de la tragedia no impidió que poco tiempo después comenzaran a arreciar las primeras críticas contra el programa espacial: a la vista de muchos estadounidenses, la NASA no tenía una misión lo suficientemente definida. Abocada desde 1998 a la construcción de la Estación Espacial Internacional (EEI) la NASA se vio obligada a suspender de inmediato los lanzamientos tripulados por un período de dos años y medio, mientras sus especialistas investigaban y solucionaban las causas que llevaron a la catástrofe. Esto ocasionó algunos roces inevitables con los socios internacionales del proyecto, particularmente con Rusia, que debió compensar la ausencia de los transbordadores con lanzamientos adicionales de sus naves Soyuz y Progress a fin de mantener mínimamente operativo el complejo orbital y asegurar el transporte de sus ocupantes desde y hacia la Tierra. El verdadero problema con el transbordador espacial era su diseño; fundamentalmente inseguro, ya que existían partes de la nave,  peligrosamente expuestos al fuego y a escombros. Además el transbordador no tenía capacidad de expulsión durante los dos primeros minutos del despegue, lo cual era peligroso para la tripulación. La comisión para indagar sobre el accidente del Challenger  revelo en su investigación que había varios problemas de seguridad y que además el control de misión había realizado varias decisiones erróneas que llevaron a la fatal catástrofe. Pero la comisión decidió ignorar los problemas de diseño de la nave ya que el programa solo había existido por 5 años y representaba una inversión muy grande. En vez de tener que lidiar con convencer a una nación de seguir con un programa que era inherentemente inseguro el gobierno prefirió seguir adelante con el sistema de transbordadores a pesar de sus problemas. Una vez más se formo una comisión para investigar el accidente del transbordador Columbia, y esta vez los investigadores no le tuvieron piedad al diseño; concluyendo que el problema con el programa era que intentaba hacer demasiadas cosas al mismo tiempo con tal de satisfacer las necesidades y demandas de muchos grupos políticos a la vez. El transbordador estaba diseñado para ser reusable y así hacer varias misiones al año, todo esto con bajos costos de mantenimiento. Al final la complejidad de todas estas metas de diseño creó un producto técnicamente no realista y por lo tanto inseguro. Esta fue la razón por la cual 30 años después el proyecto se cancelo. Con el retiro del transbordador, los vuelos tripulados a la órbita baja de la tierra y a la EEI, dependieron, en su totalidad de Rusia y su nave Soyuz. Como resultado de la

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  • El Texan II,  el avión de apoyo aéreo cercano de marina mexicana

    El Texan II, el avión de apoyo aéreo cercano de marina mexicana0

    Por: José Antonio Quevedo La Armada de México opera trece aviones de última generación Hawker T-6C+ Texan II para misiones de adiestramiento, apoyo aéreo cercano, interceptación marítima y terrestre. Cuentan con el esquema estándar en la armada mexicana en dos tonos de gris, llevan las matrículas  ANX-1307 a ANX-1319. Su incorporación viene a sustituir a los veteranos Valmet L-90 TP Redigo de los que se operaron nueve unidades en para tareas de patrullaje costero y ataque a tierra. Están adscritos al Escuadrón Aeronaval 111 en BAN Tampico (BASANTAM), al Escuadrón Aeronaval 212 en BAN La Paz (BASANPAZ), al Escuadrón Aeronaval 311 en BAN Campeche (BASANCAMP) y al Escuadrón Aeronaval 512 en BAN Chetumal (BASANCHET). Para aprobar su compra se sometieron dos aeronaves a distintas pruebas. La evaluación concluyo que era un avión altamente maniobrable, contaba con un potente motor y asientos eyectables que le otorgaban un amplio margen de seguridad, su capacidad de portar armamento diverso combinado con la aviónica de última generación, permitía planificar exigentes misiones a la vez que podían realizarse ejercicios de ataque aire-tierra simulados, como ejercicios de bombardeo sin gastar en municiones de entrenamiento y las veces que sea necesario Los sistemas de aviónica T-6C+ tienen la capacidad de proporcionar sistemas avanzados de misión operativa para entrenamiento virtual sintético utilizando modos de entrenamiento aire-aire y aire-tierra (armas simuladas). Es operado por dos pilotos, cadete e instructor, aunque pueden ser volados por uno solo. Cuenta con asientos eyectables cero-cero, los asientos eyectables cero-cero son un tipo de asiento eyectable diseñado para extraer de un modo seguro a un ocupante de la cabina de un avión cuando la aeronave se encuentra a baja altitud y baja velocidad, incluso cuando la aeronave se encuentra estacionada en tierra. La capacidad cero-cero fue desarrollada para ayudar a los pilotos a escapar de la aeronave bajo estas circunstancias, dado que anteriormente se necesitaba de un mínimo de altitud y un mínimo de velocidad para que la operación fuese segura. La tecnología cero-cero utiliza una pequeña carga explosiva para que el piloto salga despedido de la cabina de un modo rápido, de modo que la necesidad de altitud y velocidad ya no es necesaria. De hecho, los dos ceros hacen referencia a la operatibilidad del asiento eyectable a altura cero y velocidad cero. Los Texanos navales están impulsados por un motor turbohélice Pratt & Whitney Canada PT6A-68 y una hélice cuatripala Hartzell Propeller HC-E4A-2. Alcanza una velocidad máxima de 585 km/h, alcanza una altura de 9,400 m  y tiene una autonomía de 1,637 km, pero si se usan tanques externos, se incrementa el alcance hasta los 2,559 km. Estas aeronaves son multipropósito ya que además de facilitar el adiestramiento también tienen capacidades de ataque ligero ya que poseen seis puntos duros bajo las alas, y pueden artillarse con bombas convencionales de propósito general Mk.81 de 250 lb, pods FN Herstal Twin Mag TMP-5 con doble ametralladora MAG 58P calibre 7.62 mm, pods FN Herstal HMP250, con cañón FN M3P calibre .50, tubos lanzacohetes FN Herstal LAU-68 o LAU-7H con cohetes no guiados, También pueden portar dos tanques de combustible externo para extender su autonomía. Las aeronaves de apoyo aéreo cercano, son aviones y helicópteros de menor tamaño y capacidad de armamento que las aeronaves de combate, utilizados para apoyo limitado a fuerzas combatientes como escoltas e interceptores y como entrenadores para la transición a aeronaves de combate Para el Apoyo Aéreo Cercano las aeronaves mexicanas efectúan tareas de mando y control y fuego real, apoyados con elementos de comunicaciones navales desde tierra, que permiten dirigir la capacidad de fuego de las fuerzas armadas contra blancos específicos. Datos Técnicos Tipo de aeronave: Avión monomotor turbohélice Fabricante: Beechcraft Defence Company, Llc. Modelo: Texan T-6C+ Longitud: 10.16 mts. Altura: 3.25 mts Envergadura: 10.18 mts. Techo de servicio: 31,000 pies Peso máx. Despegue: 6,900 lbs. Misión: apoyo aéreo cercano, interceptación marítima y terrestre.

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  • El Texan II logra la certificación de la EASA

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    En días pasados Textron Aviation Defense  anunció que el entrenador militar Beechcraft T-6C ha logrado la certificación básica de la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA), apoyando la futura certificación de la configuración y la entrega de 10 aviones T-6C previamente ordenados para el programa de entrenamiento de vuelo militar del Ministerio de Defensa del Reino Unido (UKMFTS). Los aviones T-6C, apoyarán al equipo Affinity of Affinity Flying Training Services, una empresa conjunta entre Elbit Systems y KBR (Kellogg, Brown y Root) seleccionada para prestar servicios de mantenimiento y aeronaves al programa UKMFTS .  «Lograr la certificación EASA para el T-6C apoya la progresión de nuestro contrato con UKMFTS, y además abre oportunidades para proporcionar una plataforma de entrenamiento militar probada para el mercado europeo», dijo Tom Hammoor, presidente de Textron Aviation Defense. «Esta plataforma de capacitación altamente mejorada con un soporte de producto excepcional, equipa a nuestros clientes con una solución superior para una amplia gama de necesidades de misión«.  Textron Aviation Defense proporciona al programa británico UKMFTS varios servicios de apoyo que incluyen servicios de ingeniería, soporte de piezas y capacitación de mantenimiento. Además, los representantes de servicio apoyaran una formación técnica continua al personal de mantenimiento. El T-6 ofrece una capacidad de entrenamiento de clase mundial y es ideal para enseñar las tareas de entrenamiento de vuelo introductorias más básicas a través de desafiantes y complejas misiones de entrenamiento avanzado, con bajos costos de operación. El T-6 se utiliza para entrenar pilotos, navegantes y operadores de sistemas de armas en más de 20 países alrededor del mundo. Hasta la fecha, se han entregado más de 950 aviones T-6 , acumulando más de 3 millones de horas de vuelo. El T-6C es empleado para adiestramiento avanzado en Canadá, los Estados Unidos y México. En este último país es empleado por la Marina y la Fuerza Aérea, como avión multipropósito en la Marina con un escuadrón naval y en la Fuerza Aérea en cuatro escuadrones y en la Escuela Militar de Aplicación Aerotactica de la Fuerza Aérea Mexicana.

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  • El T-7A Red Hawk completó sus  las pruebas de alta velocidad y baja altitud

    El T-7A Red Hawk completó sus las pruebas de alta velocidad y baja altitud0

    La unidad de defensa de Boeing ha anunciado que su nuevo avión de entrenamiento, el T-7A Red Hawk, completó con éxito las pruebas de alta velocidad a baja altitud. «Nuestro avión de prueba completó con éxito las pruebas de alta velocidad a baja altitud, alcanzando 560 mph / 901 kph a solo 150 pies / 45.7 metros del suelo«, informó el Boeing el 15 de octubre. La prueba se produce después de que el Secretario de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF) Matthew Donovan dijo que el T-7A será «el elemento básico de una nueva generación de aviones«, destinado a reemplazar la antigua flota de entrenadores T-38 de la USAF. Ademas  señalo que «El Red Hawk ofrece capacidades avanzadas para entrenar a los pilotos del mañana en enlaces de datos, radar simulado, armas inteligentes, sistemas de gestión defensiva, así como capacidades de entrenamiento sintético El T-7A Red Hawk será  el nuevo sistema de entrenamiento de pilotos de la USAF  que introduce capacidades que preparan a los pilotos para los cazas de quinta generación, incluido el entorno de altas gravedades, la gestión de información y sensores, además de características de vuelo de alto ángulo de ataque, operaciones nocturnas que incluyen habilidades aire-aire y aire -tierra. El avión de entrenamiento de combate, diseñado para facilitar el mantenimiento, es la piedra angular de un nuevo sistema de entrenamiento de pilotos que también incluye simuladores y entrenamiento en el aula. Ayudará a entrenar a futuros pilotos de caza y bombarderos para las generaciones venideras. El T-7A está específicamente diseñado para preparar a los pilotos para aviones de quinta generación. El motor único de la aeronave genera casi tres veces más empuje que los motores duales del T-38C Talon que está reemplazando. Un contrato de $ 9.2 mil millones otorgado a Boeing en septiembre de 2018 requiere que se entreguen e instalen 351 aviones T-7A, 46 simuladores y equipos terrestres asociados, reemplazando a la flota de T-38 con 57 años de antigüedad del Comando de Educación Aérea y Entrenamiento.

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  • El T-6C en la Fuerza Aérea Mexicana

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    Por: José Antonio Quevedo C. En 1995, el T-6 fue el ganador de un concurso para elegir el avión de entrenamiento estándar de la Fuerza Aérea y Marina norteamericanos. La disposición de ambas instituciones por seleccionar una misma plataforma para obtener ahorros y estandarizar su doctrina fue calificada como histórica y sumamente trascendental para el futuro de sus fuerzas  armadas.  Al parecer eso mismo sucede ahora en México. Es importante destacar que el T-6C Texan II es una nueva versión actualizada de este avión, que a su vez es un derivado del Pilatus PC-9M –su mismo rival suizo para el contrato mexicano- modificado a estándares estadunidenses. La legislación norteamericana obliga a que las aeronaves de diseño extranjero adoptadas por sus fuerzas armadas sean construidas por empresas nacionales, generando empleos y consecuentemente protegiendo la derrama económica de su compra y generando condiciones tecnológicas para darles servicio posterior. Si bien en México no existe una legislación similar, para la elección de este avión hubo un factor que jugó en contra de la elección del PC-9 y del Súper Tucano, aunque el T-6 Texan II es ensamblado por la empresa Beechcraft en Wichita Kansas, ésta empresa cuenta con dos plantas en Chihuahua, y Textron, su nueva compañía matriz, dueña de Cessna y Bell Helicopters, también cuenta con una planta de piezas de helicópteros en Chihuahua. De esta manera el Texan II tiene una parte importante de componentes fabricados en México y con la posibilidad también de ser ensamblado y recibir su ciclo de mantenimiento completo en Chihuahua. El T-6C  no es propiamente un entrenador como su sus versiones anteriores, cayendo más en la definición de avión multipropósito ya que incorpora puntos fijos duros bajo las alas para el porte de armamento de entrenamiento, un head-up display (HUD), panel de control de cristal integrado y una avanzada suite de aviónica Esterline CMC 4000 que aumenta en gran medida las capacidades de formación avanzada que puede brindar el avión. Los sistemas se integran con un acelerador Hands-On And Stick (HOTAS), ofreciendo al alumno piloto y al instructor una interfaz más simple en la cabina de mando digital. La Fuerza Aérea Mexicana (FAM) opera el Texan II en la Escuela Militar de Aplicación Aerotáctica de la Fuerza Aérea (E.M.A.AT.F.A.) en la BAM 11 en Chihuhua, además de los escuadrones aéreos 402, (Ixtepec) 201 (Cozumel, Q. Roo.), 203 (El Ciprés, B.C.) y 204 (Hermosillo, Son.). Reemplazando a los aviones Pilatus PC-7  de esas bases aéreas. El escuadrón aéreo 201, junto con el 402, conforma el distrito aéreo militar sureste, cuya tarea prioritaria es interceptar las avionetas del narcotráfico que atraviesan el territorio mexicano de manera ilícita procedentes de los países de América Central. Su zona de responsabilidad coincide con el área donde las autoridades mexicanas registran el mayor número de vuelos no autorizados. El proyecto de incorporación de aviones T-6C en la FAM es de suma importancia pues confirma continuidad en los programas de la Secretaria de la Defensa Nacional. El primer pedido por seis T-6C se dio en 2011 a un costo de dos mil 100 millones de pesos pues incluía un paquete considerable de infraestructura de apoyo. El segundo pedido costó 678 millones de dólares en el 2012. A través de un documento llamado Logros 2014, del  «Programa Sectorial de Defensa Nacional 2013-2018» la Secretaria de la Defensa Nacional da a conocer las principales actividades de la Fuerza Aérea Mexicana durante el año 2014, estableciendo como meta anual incrementar la movilidad estratégica en un 11.3% que equivale a la adquisición de 33 aeronaves, superándose la meta establecida en un 18.7%, al adquirirse 107 aeronaves de diferentes características, para renovar la flota aérea de la Fuerza Aérea Mexicana, entre ellos un avión Learjet 45XR, 18 aviones T-6C+, un helicóptero AGUSTA AW109SP y un avión CHALLENGER 605. El Texan II es actualmente usado no sólo por los Estados Unidos, sino por una amplia gana de fuerzas aéreas como: La Real Fuerza Aérea de Canadá, La Fuerza Aérea Alemana así como Las fuerza aéreas de Israel, Grecia e Iraq. México se sumó a la lista de usuarios del T-6C Texan II en el año 2012, cuando un primer lote de seis fue entregado a la Fuerza Aérea Mexicana, que los asignó a la Escuela Militar de Aplicación Aero Táctica de la FAM o EMAATFA, en la desértica y aislada Base Aérea de Santa Gertrudis, en el Norte de México y que son fácilmente identificables por sus tonos de anaranjado en el timón del avión. A reserva de que más aeronaves sean compradas en el futuro, una vez que todas las entregas se completen México se habrá convertido en un importantísimo socio de la marca Beechcraft al tener en operación no solo más de 70 aviones T-6C Texan II y por lo menos 11 turbo hélices King Air 350i/ER recientemente adquiridos; sino que aparte, desde el año 2007 Beechcraft instaló una planta en el Estado de Chihuahua que actualmente ensambla placas de metal y hace trabajos de cableado eléctrico a aviones King Air y Jets Hawker empleando a más de 1000 personas.

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