MÉXICO AEROESPACIAL 
Redacción. – Cuarenta integrantes de la Armada de México salieron el pasado 24 de octubre hacia Mississippi, Estados Unidos, donde recibirán entrenamiento en operaciones especiales, en formación de francotiradores, uso táctico de drones y combate urbano y rural. De acuerdo con el decreto emitido, el traslado se realizó desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México viajando en una aeronave de la Secretaría de Marina, con equipo táctico y armamento, pero sin municiones. La capacitación se desarrollará del 24 de octubre al 13 de diciembre de 2026 en el Camp Shelby Joint Forces Training Center, por lo que la estancia será de aproximadamente siete semanas. El contingente está integrado por cinco instructores de la Unidad de Fuerzas Especiales, 17 elementos del Batallón de Fusileros Paracaidistas y 18 del Batallón de Comandos Anfibios de la Unidad Naval de Operaciones Especiales. El adiestramiento contempla el empleo de drones para reconocimiento, vigilancia y localización de objetivos, además de combate y patrullaje en zonas urbanas y rurales. También incluye ejercicios de tiro de francotiradores y técnicas de combate cercano en interiores. Entre los objetivos adicionales figuran mejorar la operación de vehículos militares y reforzar los conocimientos de medicina táctica, incluida la atención de heridos bajo fuego. Uno de los principales propósitos del ejercicio es fortalecer las capacidades de planificación y ejecución conjunta de operaciones especiales. También se pretende mejorar la compatibilidad operativa con el Comando de Operaciones Especiales del Comando Norte, identificado como SOCNORTH. El programa también contempla el fortalecimiento de capacidades para combate y patrullaje en entornos urbanos y rurales. La preparación abarcará distintos escenarios operativos, según lo señalado en la autorización aprobada por el Senado. Además, los participantes desarrollarán operaciones de tiro de francotiradores y reforzarán técnicas de combate cercano en interiores. Estas actividades forman parte del conjunto de habilidades previstas dentro del evento de capacitación que se realizará en Mississippi. El documento aprobado no señala el despliegue del personal para una operación activa, sino su participación en un programa de adiestramiento con objetivos y fechas determinadas. La autorización se refiere específicamente a la salida temporal de los 40 elementos de la Armada de México para acudir a las instalaciones militares estadounidenses.
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Champotón, Camp. La Secretaría de Marina, a través de la Armada de México, por conducto del Sector Naval de Champotón, informa que ayer, personal del Curso Integral de Fuerzas de Reacción (CIFR), perteneciente al Centro de Capacitación y Adiestramiento Especializado de Infantería de Marina (CENCAEIM), realizó ejercicios de inserción acuática desde un helicóptero MI-17 en aguas del río Champotón, frente a las instalaciones de este Mando Naval. Esta actividad tuvo como propósito fortalecer las capacidades operativas, habilidades tácticas y preparación del personal de Infantería de Marina, mediante la ejecución de maniobras de inserción acuática desde una aeronave, como parte de su programa de capacitación y adiestramiento especializado. Durante los ejercicios se efectuaron tres vuelos, con un total de 39 saltos acuáticos desde una altura de cinco metros, de los cuales 32 correspondieron a discentes y siete a instructores; las maniobras incluyeron saltos en modalidad administrativa y con equipo táctico, permitiendo al personal reforzar sus habilidades, coordinación y capacidad de respuesta en escenarios operativos. Con el propósito de garantizar la seguridad de los participantes, se dispuso de embarcaciones de apoyo, buzos especializados en labores de búsqueda y rescate, personal de Sanidad Naval, una ambulancia y equipo contra incendios. Las actividades se desarrollaron y concluyeron satisfactoriamente, sin contratiempos. Cabe destacar que este tipo de adiestramiento contribuye al fortalecimiento de las capacidades de reacción, despliegue y respuesta del Personal Naval, así como, al desarrollo de habilidades necesarias para el cumplimiento de las misiones encomendadas a la Armada de México. La Armada de México opera el helicóptero de transporte y combate Mil Mi-17 desde agosto de 1994, formando parte fundamental de su aviación naval, adquirió cerca de 26 unidades en distintas versiones (como Mi-8 MTV-1 y Mi-17 V5), de las cuales se mantienen en servicio activo alrededor de 21 unidades distribuidas en varios escuadrones, puede transportar hasta 36 elementos de personal o cerca de 4 toneladas de carga interna (y hasta 5 toneladas en carga externa mediante gancho ventral).
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Redacción. – Las fuerzas aéreas de México y de los Estados Unidos concluyeron con éxito el ejercicio AMALGAM EAGLE 2026, un ejercicio bilateral de defensa aérea y búsqueda y rescate con vuelo real que se llevó a cabo del 30 de septiembre al 1 de octubre. Este ejercicio anual mejora la compatibilidad operativa entre el componente aéreo del Comando Norte de Estados Unidos, las Fuerzas Aéreas del Norte (AFNORTH), el Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD) y la Secretaría de la Defensa Nacional de México (DEFENSA). Este ejercicio bilateral de defensa aérea con vuelos reales y de búsqueda y rescate, tuvo como propósito mejorar la interoperabilidad y procedimientos de intercambio de información y respuesta a través de escenarios simulados, en atención a vuelos no autorizados, para fortalecer la coordinación y cooperación entre ambos países, bajo los principios de reciprocidad, responsabilidad compartida y diferenciada, confianza mutua y respeto a las decisiones y territorios soberanos El ejercicio de este año incluyó escenarios realistas donde aeronaves estadounidenses y mexicanas, incluyendo cazas y equipos de vigilancia, coordinaron la detección, identificación e interceptación de amenazas aéreas simuladas que transitaban por el espacio aéreo compartido entre ambas naciones. Los escenarios de entrenamiento, que también incluyeron una operación de búsqueda y rescate, se llevaron a cabo en diversas ubicaciones, como Texas, Arizona y los estados mexicanos de Nuevo León y Baja California Sur. El ejercicio refuerza la sólida relación de defensa entre Estados Unidos y México, mejorando la seguridad compartida y la capacidad de respuesta conjunta ante desafíos aéreos. «AMALGAM EAGLE es un pilar fundamental de nuestros esfuerzos de cooperación en materia de seguridad en el teatro de operaciones y demuestra nuestro firme compromiso con la defensa conjunta de Norteamérica», declaró el teniente general Bradford Everman, comandante de la Región Continental de EE. UU. del NORAD, la Primera Fuerza Aérea (AFNORTH) y las Fuerzas Aéreas Espaciales. «El profesionalismo y la perfecta colaboración demostrados por nuestras fuerzas y nuestros socios vitales de las Fuerzas Armadas Mexicanas son testimonio de nuestra sólida alianza. Cada año, este ejercicio perfecciona nuestras capacidades colectivas, garantizando que siempre estemos preparados para proteger nuestro territorio de cualquier amenaza aérea. Nuestra fortaleza reside en nuestra unidad y nuestra determinación compartida de mantener nuestros cielos seguros«. El ejercicio AMALGAM EAGLE 26 implicó una estrecha coordinación entre los centros de operaciones aéreas militares y las agencias civiles de control del tráfico aéreo de ambos países, incluyendo la Administración Federal de Aviación (FAA) de EE. UU., la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de EE. UU. y el Servicio de Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (SENEAM) de México. Esta cooperación interinstitucional es fundamental para mantener la soberanía y la seguridad del espacio aéreo. En base a las imágenes publicadas por las Fuerzas Aéreas del Norte (AFNORTH), aeronaves mexicanas operaron el ejercicio de defensa Aérea desde bases aéreas norteamericanas como la Base de la Reserva Conjunta Ellington Field en Texas donde al menos dos aviones T-6C Texan II y un Beechcraft King Air 350 llegaron después de una intercepción sobre espacio aéreo mexicano cruzando a espacio aéreo de los Estados Unidos. Por su parte un helicóptero UH-60M Blackhawk de la Fuerza Aérea Mexicana opero en Davis Monthan AFB, Arizona realizando operaciones de búsqueda y rescate, junto a un helicóptero Sikorsky HH-60W Jolly Green II especializado en combate, búsqueda y rescate (CSAR) con la finalidad de mejorar la compatibilidad operativa. Este ejercicio es un componente clave de la cooperación militar en curso entre Estados Unidos y México, diseñado para generar confianza, mejorar la interoperabilidad y garantizar la defensa mutua de América del Norte.
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Por Jose A. Quevedo La Fuerza Aérea Mexicana ha implementado un nuevo esquema de pintura institucional en color amarillo para los aviones de entrenamiento Pilatus PC-7 de la Escuela Militar de Aviación (EMA). Durante el pasado desfile aéreo militar una formación de diez de estas aeronaves sobrevoló es espacio aéreo de la Ciudad de México como parte del Pase Masivo de 99 Aeronaves al inicio de este. El diseño recupera el característico color amarillo utilizado originalmente por la institución en 1978, cuando los primeros PC-7 fueron incorporados a la EMA. Los PC-7 operados en la Escuela Militar de Aviación portaron un color amarillo para distinguirlos como avión de adiestramiento mientras que los que operaban los Escuadrones Aéreos llevaban un camuflaje de tres tonos y la parte inferior en color gris claro. Con la reorganización de la FAM en 1998, todos los aviones de flota PC-7, pasaron a ser de un color verde obscuro. El tono amarillo funciona como distintivo estándar internacional para aeronaves destinadas a la instrucción de vuelo y facilita las labores de localización por parte de los equipos de búsqueda y rescate (SAR) en eventuales aterrizajes forzosos o accidentes. Estos PC-7 continúan operando en el adiestramiento del cuarto año de la carrera de piloto aviador militar en Zapopan, Jalisco mientras se evalúa su relevo generacional por plataformas mas modernas. Desde su incorporación a finales de los años 70 y principios de los 80, el PC-7 demostró ser un turbohélice robusto, confiable y noble para la enseñanza de acrobacia, vuelo nocturno, por instrumentos y formación táctica. Formó a generaciones de oficiales que protegen el espacio aéreo mexicano. Con la llegada del T-6C Texan II a las filas de la FAM, comenzó el retiro gradual del que fue el avión táctico más numeroso de esa fuerza, el Pilatus PC-7, todos los aviones restantes, alrededor de treinta, se concentraron en la Escuela Militar de Aviación. No obstante, mantener una flota con más de 40 años de servicio implica costos logísticos cada vez más caros, escasez de repuestos y un esfuerzo sobrehumano por parte del personal de mantenimiento militar. Volar plataformas análogas en pleno siglo XXI impone limitaciones operativas y riesgos de seguridad que se vuelven cada vez más difíciles de mitigar, por ejemplo, el PC-7 no cuenta con asientos eyectables como si los tiene el T-6C Texan II o el Super Tucano. El motivo principal para el reemplazo trasciende la fatiga del fuselaje: se trata del desfase de la doctrina de vuelo ya que mientras los cazas, aviones de transporte y helicópteros modernos operan con pantallas multifunción, HUD (Heads-Up Display) y aviónica digital de última generación con sistemas de Cabina (Glass Cockpit), los cadetes de la EMA continúan realizando la transición inicial en cabinas eminentemente analógicas, además pasar de un entrenamiento elemental análogo a plataformas operativas digitales genera una brecha de aprendizaje compleja y costosa. El reemplazo del Pilatus PC-7 no debe entenderse como un gasto superfluo o un lujo institucional, sino como una inversión directa en la seguridad del espacio aéreo nacional y la vida de los pilotos militares. Garantizar que la Escuela Militar de Aviación cuente con vectores modernos, seguros e interconectados es fundamental para mantener una Fuerza Aérea Mexicana moderna, disuasiva y capacitada para responder a las exigencias operativas de las próximas décadas.
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Redacción. – La Armada de México ha desarrollado dos simuladores de vuelo con tecnología mexicana, el entrenador de vuelo es una herramienta para el adiestramiento de los pilotos en procedimientos normales, de emergencia y en todas las situaciones adversas que se les puedan presentar. El primero de estos llamados “Altair” es un entrenador de ala fija en una plataforma enfocada en la formación de cadetes de la Escuela de Aviación Naval; sistema con software certificado para simular condiciones de vuelo realistas y brindar una experiencia de aprendizaje inmersiva. El 28 de abril del 2022 se entregó a la Escuela de aviación Naval (ESCAVNAV) en la Paz, B.C.S., el entrenador de vuelo de ala fija “ALTAIR”, con el fin de ser empleado en el proceso de capacitación y entrenamiento de los futuros Pilotos Navales. “Altair” es un entrenador de vuelo del avión Zlin 242, instalado en la Escuela de Aviación Naval y la Heroica Escuela Naval Militar para capacitar a cadetes de Aeronáutica Naval, cuenta con escenarios realistas con cartografía, entrenamiento en condiciones climáticas personalizadas, simulación de emergencias y fallas de vuelo, diseñado para la formación inicial de pilotos Aeronavales. El Zlin 242 es un avión biplaza de entrenamiento y acrobacia utilizado por la Escuela de Aviación Naval de la Armada de México para formar a sus cadetes, permitiendo instrucción avanzada en vuelo, instrumental y acrobacias operando 27 ejemplares de este avión. El segundo simulador de vuelo es para aeronaves tipo King Air, desarrollado como parte del Proyecto Corvus y está ubicado en el Centro de Capacitación y Entrenamiento para Tripulaciones de Vuelo (CENCAPETRIV), en la Base Aeronaval de Las Bajadas, en Veracruz. En el CENCAPETRIV, el personal naval se especializa en el manejo de aeronaves para desempeñar con eficiencia operaciones navales de alto impacto. CORVUS es un entrenador de vuelo del avión King Air 350 Proline, y al igual que el Altair cuenta escenarios realistas con cartografía, entrenamiento en condiciones climáticas personalizadas, simulación de emergencias y fallas de vuelo, pero diseñado para la actualización y capacitación del personal de pilotos Aeronavales. Ambos simuladores fueron desarrollados por el Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico de la Armada de México (ININDETEC) y permite realizar prácticas sin poner en riesgo vidas o aeronaves pudiéndose repasar desde procedimientos de arranque hasta condiciones adversas de vuelo, lo que permite mejorar la capacidad de respuesta de las tripulaciones. El uso de este tipo de simuladores permite a la Armada mejorar la seguridad y eficiencia de sus operaciones aéreas, al preparar a los pilotos en entornos controlados antes de enfrentar situaciones reales. El Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico es un organismo de la Secretaría de Marina dedicado a impulsar la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación, mediante la generación de soluciones orientadas a atender las necesidades y requerimientos de la Institución. Su labor contribuye al fortalecimiento de las capacidades de la Armada de México mediante el desarrollo de tecnología propia y la generación de conocimiento especializado en áreas de interés institucional.
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Redacción. – La Base Aérea Militar (BAM) número 2 de la Fuerza Aérea Mexicana, en Ciudad Ixtepec fue construida con la asesoría de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, ubicada estratégicamente como un punto de paso para las aeronaves aliadas que debían hacer el viaje a Europa a través del Atlántico Brasileño, haciéndolo por esta ruta hacia Panamá. De acuerdo a los archivos de la Sociedad Mexicana de Estudios Aeronáuticos Latinoamericanos (SMEAL), el 1 de junio de 1942, el General Roberto Fierro Villalobos, Jefe de Aeronáutica Militar, designó al Coronel Alfonso Cruz Rivera como Comandante del 2/o. Regimiento Aéreo y fue enviado al Cuartel General de la Región Militar del Golfo en Veracruz, donde le fue asignada la vigilancia del Golfo de México, Mar Caribe e Istmo de Tehuantepec, más tarde, durante 1944, se formó el Escuadrón 207, sumándose al 2/o. Grupo de Escuadrones Aéreos y destacándose en Ixtepec, Oaxaca. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el campo militar fue adquirido por la compañía Mexicana de Aviación que lo utilizó de 1945 a 1949, pero debido a la lejanía y a la falta de una adecuada vía de comunicación con los pueblos del Istmo, la compañía Mexicana de Aviación e Industrias y Terrenos S. A., suspendió sus operaciones el primero de abril de 1949 y nuevamente las instalaciones pasaron al gobierno federal. De acuerdo con los archivos históricos de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) de 1950 a 1955 la base cambió de denominación y se convirtió en la Base Aérea Militar de Ixtepec. Posteriormente, de agosto de 1955 a 1962 se denominó Base Aérea Militar de Ciudad Ixtepec. A partir de 1962, el sitio cambió su nombre a Base Militar de Ixtepec y luego, en 1983 a su actual nombre BAM Número 2 “General de División P.A Antonio Cárdenas Rodríguez” (BAM N° 2), en honor al excomandante de la FAM y comandante de la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana y del Escuadrón 201. La primera unidad de la FAM que causó alta fue el Escuadrón Aéreo 207 en marzo del 1947, permaneciendo en esta base hasta el año de 1984. Este escuadrón operó aviones AT-6 “Texan” además de los T-28 Trojan y de 1981 hasta 1998 los turbohélices Pilatus PC-7. Por su importancia geográfica, a partir del 2004, causó alta en la BAM la Primera Escuadrilla de Vigilancia Aérea, equipada con aviones a reacción Embraer 145 RS/AG, Turbohélices Fairchill C-26 y Pilatus PC-6 Porter, destinadas a la vigilancia del espacio aéreo del suroeste de México, durante casi una década se convirtió en la base con más jets de la Fuerza Aérea Mexicana al concentrarse todos los T-33 operativos en el Escuadrón Aéreo 402 en 1998. Ahora el EA 402 opera aviones multipropósito y turbohélice T-6C Texan II. Actualmente en esta base conocida como “Los Guardianes del Istmo”, se encuentra el segundo aeropuerto militar de mayor importancia a nivel nacional, con una pista de 4,148 metros, con hangares y servicio de mantenimiento. En esta base aérea laboran alrededor de 800 personas. La base fue remodelada en el 2017 después del sismo del 7 de septiembre y opera junto a la terminal civil de Ciudad Ixtepec. La base está subordinada a la Región Aérea del Sureste (RASE) junto con las Bases Aéreas ubicadas en la ciudad de Oaxaca, en Cozumel, Quintana Roo, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, en Mérida, Yucatán, en Ciudad Pemex, Tabasco y en Comitán, Chiapas. El 1 de marzo de 2026, con la reestructuración de la División Militar del Espacio Aéreo Mexicano, los organismos de la Fuerza Aérea Mexicana cambiaron de denominación, de Regiones Aéreas a Regiones Aéreas Militares y 20 Cuarteles Generales de Base Aérea Militar y 10 Estaciones Aéreas Militares a Zonas Aéreas Militares y Grupos de Base Aérea; con lo que se constituyeron 18 Cuarteles Generales de Zona Aérea Militar y 12 Grupos de Base Aérea, quedando su nueva denominación como 14/a. Z.A.M., Ixtepec, Oaxaca y es responsable de las operaciones aéreas de la FAM en el estado de Oaxaca.
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