Sistema Satelital Mexicano (MEXSAT)
- Actividades Espaciales, Industria
- noviembre 6, 2016
MÉXICO AEROESPACIAL 
La mayor lección tecnológica que dejó la Copa Mundial de la FIFA 2026 no estuvo en la cancha, sino en los aeropuertos. El flujo extraordinario de visitantes hacia las ciudades sede anticipaba un escenario de alta exigencia para las terminales aéreas mexicanas, con riesgos de saturación, retrasos y afectaciones en la experiencia de los pasajeros. Sin embargo, los principales aeropuertos del país mantuvieron la continuidad operativa incluso en los días de mayor presión. Los datos confirman la magnitud del reto. El Grupo Aeroportuario del Centro Norte (OMA) reportó un crecimiento de 10.3% en el tráfico internacional en el Aeropuerto de Monterrey durante junio. En Guadalajara, el Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP) atendió 1 millón 565 mil 800 pasajeros, impulsado por un incremento de 11.5% en el tráfico internacional y 3.4% en el nacional. A pesar de este escenario, la operación se mantuvo estable. Para Enrique Mendoza Arce, CEO de enITma, esto no fue resultado de medidas improvisadas: “El Mundial ha sido una demostración de madurez tecnológica en la industria aérea. La continuidad de las operaciones no dependió de acciones extraordinarias, sino de inversiones previas en tecnología para automatizar procesos y crear aeropuertos inteligentes capaces de anticipar la demanda”. Hoy los aeropuertos funcionan como plataformas digitales donde miles de decisiones deben tomarse en tiempo real. Cuando uno de los componentes: equipaje, seguridad, migración, asignación de puertas, puntualidad de vuelos, pierde sincronía, el efecto dominó puede derivar en retrasos o saturación. Más que incorporar nuevas herramientas, los aeropuertos están cambiando la forma en que toman decisiones. La ventaja competitiva ya no proviene únicamente de automatizar procesos, sino de contar con información capaz de anticipar el comportamiento de toda la operación y actuar antes de que una disrupción genere un efecto en cadena. En ese contexto, la inteligencia artificial, la analítica avanzada y las plataformas de monitoreo dejan de ser tecnologías complementarias para convertirse en infraestructura estratégica. El Aeropuerto Internacional de Monterrey es un caso emblemático. Previo al torneo incorporó Self Bag Drop, e‑Gates y filtros migratorios con biometría, soluciones que aceleraron el flujo de pasajeros y fortalecieron la capacidad operativa sin depender exclusivamente de más personal. «La tecnología para aeropuertos inteligentes genera su mayor valor cuando evita que los problemas ocurran», sostiene Mendoza Arce. Señala que «la capacidad de anticipar escenarios, identificar posibles cuellos de botella y tomar decisiones con información en tiempo real es lo que permite que una infraestructura crítica continúe operando aun cuando enfrenta niveles extraordinarios de demanda”. La inteligencia predictiva: el nuevo estándar de la industria aérea La verdadera diferencia durante el Mundial fue la inteligencia predictiva, una evolución tecnológica que combina inteligencia artificial, analítica de datos y modelos predictivos para anticipar escenarios y reducir el impacto de las disrupciones antes de que ocurran. Cada día convergen miles de variables operativas: condiciones meteorológicas, disponibilidad de aeronaves, asignación de puertas, movimientos de tripulaciones, capacidad en plataformas y flujos de pasajeros. Integradas en una misma plataforma, permiten identificar patrones, simular escenarios y estimar el impacto de un evento sobre toda la red de operaciones. Esta capacidad es crítica durante operaciones irregualres (IROPS) cuando cierres de pistas, fallas técnicas o retrasos en cascada alteran la programación prevista. Con modelos predictivos es posible evaluar escenarios, calcular consecuencias y definir acciones preventivas que minimicen el impacto sobre pasajeros y aerolíneas. El verdadero valor de la inteligencia predictiva no radica únicamente en mejorar indicadores operativos, sino en ampliar la capacidad de respuesta de un aeropuerto sin depender exclusivamente de nuevas inversiones en infraestructura física. Cada decisión anticipada reduce el impacto de las disrupciones sobre pasajeros, aerolíneas y operadores, generando una operación más eficiente y resiliente. Otro componente estratégico es la optimizacion de las tripulaciones. La disponibilidad de pilotos y sobrecargos depende de múltiples factores regulatorios y operativos, como jornadas máximas de servicio, tiempos de descanso, cambios de itinerario o retrasos acumulados. El uso de algoritmos de inteligencia artificial en la operación aeroportuaria permite analizar millones de combinaciones posibles para proponer asignaciones más eficientes, mantener el cumplimiento y disminuir el riesgo de cancelaciones derivadas de restricciones de personal. El Mundial 2026 fue una prueba de estrés superada para la industria aérea mexicana. Pero también confirmó que la capacidad de un aeropuerto ya no se mide solo por su infraestructura física, sino por la inteligencia de los sistemas que sostienen su operación. Con el crecimiento del turismo, la apertura de nuevas rutas y el aumento constante del tráfico aéreo, la ventaja la tendrán aquellos aeropuertos capaces de anticipar la demanda y tomar decisiones basadas en datos. Porque, en la infraestructura crítica del futuro, la mejor respuesta no será reaccionar más rápido, sino evitar que los problemas lleguen a ocurrir. Para los grupos aeroportuarios, esta transformación también redefine las prioridades de inversión. Si durante décadas la competitividad estuvo asociada a ampliar terminales, construir nuevas posiciones de contacto o incrementar la capacidad física, hoy el reto consiste en aprovechar mejor la infraestructura existente mediante decisiones basadas en datos. La siguiente ventaja competitiva para la industria aérea mexicana no dependerá únicamente de cuánto puede crecer un aeropuerto, sino de qué tan inteligentemente es capaz de operar.
READ MORE
El avión presidencial «TP-01 José María Morelos y Pavón» un Boeing 787-8 aterrizó la tarde de este miércoles 22 de julio en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM). El avión presidencial estuvo 19 meses en Estados Unidos, tiempo en el que recibió mantenimiento y propuestas de compra, sin que a la fecha se haya concretado ninguna. El Dreamliner se convirtió en el primer avión de fuselaje ancho en ser operado por la Fuerza Aérea Mexicana, el cual se esperaba operar por lo menos 25 años, sirviendo a las actuales y futuras administraciones federales para transportar al Presidente de la República, funcionarios y equipo de apoyo. Imágenes Gobierno de México
READ MORE
Redacción. – Como pilar fundamental de la Secretaría Marina, la Infantería de Marina constituye una fuerza especializada de la Armada de México, preparada, adiestrada y equipada para ejercer el poder naval de la federación mediante operaciones anfibias y terrestres, así como para actuar en las zonas marinas mexicanas, costas, ríos, zonas lacustres, puertos y aguas jurisdiccionales de la nación. La formación de un Infante de Marina es un proceso integral que combina desde la capacidad física, disciplina, conocimiento de armamento, defensa personal, adiestramiento individual de combate, con el fin de desarrollar sus capacidades para desempeñarse en diferentes escenarios de operación, bajo un estricto respeto a los Derechos Humanos y con el firme compromiso de salvaguardar a las familias mexicanas y la vida humana ante desastres naturales. Dentro del Cuerpo de Infantería de Marina, existen unidades de élite, las cuales fueron agrupadas en la Unidad Naval de Operaciones Especiales (UNOPES) creada en el 2014. Esta unidad especializada, adiestrada y equipada efectúa operaciones complejas de alto valor estratégico. Además, mantiene una estrecha colaboración interinstitucional con los tres órdenes de gobierno con el fin de garantizar el mantenimiento del Estado de derecho, consolidándose como la base de respuesta inmediata y efectiva ante cualquier amenaza a la seguridad nacional en cualquier entorno geográfico ya sea terrestre, aéreo y marítimo. La UNOPES, está integrada por grupos de élite como las Fuerzas Especiales, Comandos Anfibios y el batallón de Infantería de Marina de Fusileros Paracaidistas, mujeres y hombres caracterizados por una impecable moral, agudeza intelectual y una lealtad inquebrantable a la patria. Adoptando el honor, deber, lealtad y patriotismo no solo como normas conductuales, sino como un arraigado estilo de vida. Asimismo, en el marco de la celebración de su vigésimo quinto aniversario, las fuerzas especiales de la Armada de México conocidos cono Quachics, se mantienen en una evolución constante y una consolidación progresiva de sus capacidades operativas bajo su mística de “Fuerza, Espíritu y Sabiduría” este grupo élite distingue a quienes lo integran por su capacidad, disciplina y profesionalismo ante las necesidades de la Nación. A este histórico hito de 25 años de evolución, se suman los Comandos anfibios,como componente de élite de la UNOPES, esta fuerza de Infantería de Marina ligera, se encuentra preparada técnica, táctica y físicamente, con capacidad de despliegue rápido para realizar operaciones de reconocimiento, e infiltración por vía terrestre, aérea y marítima en una amplia variedad de misiones. De igual forma, el batallón de Infantería de Marina de Fusileros Paracaidistas complementa este selecto esquema como componente operativo de la UNOPES. Esta es una fuerza especializada para efectuar operaciones especiales aerotransportadas, diseñada para proyectar tropas de infantería de Marina de manera inmediata y decisiva en áreas de difícil acceso. Más allá de sus capacidades tácticas, el cuerpo de Infantería de Marina refleja una transformación histórica en su composición institucional y de género, contando con 29 mil 843 efectivos, de los cuales 4 mil 123 son mujeres, marcando un avance sin precedentes en la integración y profesionalización de las mujeres navales en las filas operativas. De esta manera, la preparación se ha convertido en capacidad y el compromiso en una forma de servir, porque cuando México requiere una respuesta contundente, la Infantería de Marina se declara lista con hombres y mujeres que, con Fuerza, Espíritu y Sabiduría, reafirman su lealtad al servicio de la Nación.
READ MORE
Redacción. – La industria naval representa una capacidad clave para el desarrollo, mantenimiento y modernización de la infraestructura marítima que impulsa el crecimiento económico, fortalece el poder naval y contribuye al poder marítimo del Estado mexicano. A través de la construcción, reparación, mantenimiento y modernización de embarcaciones e infraestructura especializada, la industria naval fortalece las capacidades nacionales para atender las necesidades del sector marítimo, portuario, comercial y de seguridad, contribuyendo al aprovechamiento sustentable de los espacios marítimos nacionales. Como parte del compromiso del actual gobierno, la Secretaría de Marina mantiene proyectos que forman parte del Plan Nacional de Construcción Naval 2024-2030 el cual proyecta la fabricación de 32 embarcaciones. Entre ellas 12 patrullas costeras para vigilancia de litorales; 12 patrullas interceptoras para el combate al narcotráfico; un buque logístico; y siete dragas autopropulsadas para el mantenimiento de puertos estratégicos. Asimismo, con el propósito de fortalecer la defensa en profundidad del nuevo concepto operacional de la Armada de México, continúa la construcción de un buque multipropósito (MPV). En este ámbito, la Secretaría de Marina desempeña un papel fundamental mediante la operación de cinco astilleros navales, cuatro centros de reparación naval y seis grupos de apoyo de unidades a flote que permiten construir y mantener unidades en óptimas condiciones robusteciendo la capacidad de respuesta operativa de la Armada de México y con ello garantizar el mantenimiento del estado de derecho y la salvaguarda de la soberanía nacional. Cabe hacer mención que estas instalaciones navales que se encuentran distribuidas estratégicamente en el litoral del golfo de México y océano Pacifico, son una muestra de la capacidad productiva de la industria naval mexicana impulsando la generación de empleos, la especialización técnica, la innovación y la consolidación de las capacidades productivas del sector marítimo nacional. Los Astilleros de Marina, a lo largo de los años, han construido diversos tipos de buques para la investigación, la logística y la vigilancia marítima; en apoyo a las actividades científicas, económicas, tecnológicas y de seguridad, tanto para la Marina, como para industrias privadas, lo que destaca su experiencia. La Dirección General de Construcciones Navales (DIGECNSNAV) cuenta con personal de ingeniería naval con estudios de licenciatura y maestría en universidades del extranjero, así como diversas especialidades de ingenierías, para el diseño conceptual, preliminar, de detalle y de producción, para llevar a cabo los proyectos de construcción de las Unidades de Superficie requeridas por la Institución. Asimismo, con el propósito de fortalecer la defensa en profundidad del nuevo concepto operacional de la Armada de México, continúa la construcción de un buque multipropósito (MPV). En este ámbito, la Secretaría de Marina desempeña un papel fundamental mediante la operación de cinco astilleros navales, cuatro centros de reparación naval y seis grupos de apoyo de unidades a flote que permiten construir y mantener unidades en óptimas condiciones robusteciendo la capacidad de respuesta operativa de la Armada de México y con ello garantizar el mantenimiento del estado de derecho y la salvaguarda de la soberanía nacional. Cabe hacer mención que estas instalaciones navales que se encuentran distribuidas estratégicamente en el litoral del golfo de México y océano Pacifico, son una muestra de la capacidad productiva de la industria naval mexicana impulsando la generación de empleos, la especialización técnica, la innovación y la consolidación de las capacidades productivas del sector marítimo nacional. Los Astilleros de Marina, a lo largo de los años, han construido diversos tipos de buques para la investigación, la logística y la vigilancia marítima; en apoyo a las actividades científicas, económicas, tecnológicas y de seguridad, tanto para la Marina, como para industrias privadas, lo que destaca su experiencia.
READ MORE
Redacción. – Airbus ha reunido hoy a las empresas españolas responsables del desarrollo del nuevo sistema de entrenamiento integrado de combate (ITS-C) del Ejército del Aire y del Espacio. El programa, cuyo contrato se adjudicó en diciembre de 2025, sustituirá a la actual flota de aviones F-5, y cuenta con un 60% de participación industrial nacional. El programa ITS-C, basado en un acuerdo de codesarrollo entre Airbus, como contratista principal, y Turkish Aerospace (TA), como fabricante del avión de entrenamiento HÜRJET, viene a cubrir todo el proceso de entrenamiento avanzado de los pilotos de combate españoles. Desde la españolización de la flota de 30 aviones, con denominación nacional SAETA II, hasta el suministro de un conjunto integrado de servicios para operación y mantenimiento. Además de la conversión e integración de nuevos equipos en las aeronaves, Airbus liderará el rediseño del Centro de Entrenamiento de la Escuela de Caza y Ataque, en la Base Aérea de Talavera la Real, Extremadura. El centro, que incluirá simuladores de última generación desarrollados junto con Indra, dará apoyo logístico en operación y mantenimiento a los aviones y sistemas sintéticos de entrenamiento para asegurar la máxima disponibilidad de la flota. “Gracias a la nacionalización del programa, España logra tres hitos estratégicos: aseguramos una transferencia tecnológica en áreas clave, obtenemos un retorno industrial de gran calado y, sobre todo, dotamos al programa de la soberanía e independencia estratégicas necesarias para gestionar el sostenimiento y cualquier evolución futura del sistema”, dijo Marta Nogueira, responsable de negocio en España de Airbus Defence and Space. Durante su intervención, la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, ha destacado el fuerte componente nacional del programa, subrayando que “se trata de un proyecto que moviliza a nuestra industria, genera conocimiento, empleo y oportunidades en toda la cadena de valor”. Asimismo, Valcarce ha puesto en valor la capacidad de la industria nacional para participar en el desarrollo de sistemas complejos, destacando que el proyecto “refuerza nuestra autonomía estratégica al permitir diseñar, integrar y evolucionar capacidades propias, reduciendo dependencias críticas”. La fase inicial, que empezará en 2028, se centra en la recepción de un lote inicial de 21 aviones. Una de estas primeras aeronaves será utilizada como prototipo por parte de Airbus para la integración de equipos de aviónica y misión de última generación. En paralelo a estos trabajos se realizará el desarrollo y fabricación de un sistema de entrenamiento en tierra, que está previsto entre en operación durante el curso 2029-2030. En una segunda fase, se realizará la conversión de estos 21 aviones, más los nueve restantes, a la versión españolizada, así como la actualización de los simuladores a dicha versión. Las entregas de la versión nacionalizada del SAETA II y el sistema de entrenamiento en tierra tendrán lugar entre 2031 y 2035. La industria nacional, liderada por Airbus, asumirá el control total para mantener, actualizar y evolucionar esta flota de forma independiente. Más allá de la fabricación de piezas primarias, cableado eléctrico, así como el diseño y fabricación del centro de conversión, la industria española se encargará de la integración de tecnologías clave para los sistemas de aviónica y misión: GMV (Inercial/GPS y computador de misión), Sener (DataLink), Aertec (unidad de interfaz remota), Grupo Oesía (gestión de audio), Orbital (grabador de misión VMDR) e Indra (sistema de identificación amigo-enemigo).
READ MORE