Redacción. – México enfrenta una transformación acelerada de las amenazas que pueden afectar su espacio aéreo, sus instalaciones estratégicas y la seguridad de su población. La expansión de los drones comerciales, su adaptación para transportar cargas ilícitas y su utilización por organizaciones criminales han convertido a los sistemas no tripulados de bajo costo en un desafío que ya no pertenece exclusivamente a los campos de batalla convencionales.
En este contexto, Roca Defense & Systems Corporation presentó de forma privada Pombero, un interceptor C-UAS de bajo costo desarrollado desde América Latina, con México como uno de sus principales centros de prototipado, validación y futura manufactura.
El sistema fue presentado ante accionistas, colaboradores, especialistas en tecnología y regulación aeroespacial, representantes de diferentes países latinoamericanos y periodistas especializados de España, México y Argentina.
Pombero se encuentra actualmente en fase de prototipo e iniciará una campaña de pruebas de 30 días. Durante este periodo, Roca Defense evaluará la resistencia estructural, propulsión, maniobrabilidad, estabilidad, fiabilidad e integración con SUPGOD, su plataforma de inteligencia operacional y coordinación de sistemas no tripulados.
México Aeroespacial y Defensa conversó con Gustavo Emiliano Fauez, Founder, CEO & President de Roca Defense & Systems Corporation, sobre la importancia de este desarrollo para México, su industria nacional y su eventual proyección hacia países amigos y aliados.
México Aeroespacial y Defensa: ¿Por qué Roca Defense decidió desarrollar un sistema como Pombero?
Gustavo Emiliano Fauez: Porque la naturaleza de la amenaza cambió. Durante décadas, los sistemas de defensa aérea fueron diseñados principalmente para detectar y enfrentar aviones, helicópteros o misiles. Hoy, una organización con recursos limitados puede adquirir un dron comercial, modificarlo y convertirlo en una amenaza contra personal, instalaciones, vehículos o infraestructura estratégica.
El problema no es solamente tecnológico. También es económico. No resulta sostenible responder a cada dron de bajo costo con un misil o un sistema cuyo valor puede ser decenas o cientos de veces superior al del objetivo.
Pombero nace para cerrar esa brecha. Es un interceptor C-UAS de bajo costo concebido para responder de manera rápida, controlada y económicamente proporcional a la amenaza.
México Aeroespacial y Defensa: ¿Qué características generales tendrá el sistema?
Gustavo Emiliano Fauez: Pombero es un interceptor de despegue vertical y alta velocidad. La primera configuración contempla una velocidad de hasta 300 kilómetros por hora, un alcance previsto de 17 kilómetros y un techo máximo de intercepción de 2.5 kilómetros.
El sistema tendrá un peso máximo cercano a los tres kilogramos, dependiendo de su configuración. Integra control de vuelo, enlace de datos y una cámara diurna y nocturna que permite confirmar visualmente el objetivo y mantener supervisión humana sobre la operación.
La configuración actual corresponde a un interceptor inerte, sin carga explosiva integrada. Su función es neutralizar físicamente aeronaves no tripuladas hostiles dentro de un protocolo C-UAS controlado por el usuario gubernamental.
También estamos trabajando para alcanzar una velocidad cercana a los 500 kilómetros por hora, pero no vamos a presentar esa cifra como una capacidad consolidada hasta que haya sido demostrada durante las pruebas. En defensa, una promesa sin validar es solamente una presentación bonita. Nosotros queremos construir un sistema fiable.

México Aeroespacial y Defensa: ¿Qué papel desempeña SUPGOD en la operación de Pombero?
Gustavo Emiliano Fauez: Pombero no debe entenderse como un dron aislado. Forma parte de una arquitectura que conecta detección, identificación, decisión y respuesta.
SUPGOD recibe y correlaciona información procedente de radares, cámaras, sensores y otras fuentes. Cuando se identifica una aeronave no autorizada, la plataforma puede asistir al operador para determinar la naturaleza del evento, asignar el interceptor más adecuado y coordinar la respuesta.
La autoridad humana permanece en el centro del proceso. El sistema puede procesar información, priorizar amenazas y recomendar acciones, pero el operador conserva la supervisión y la capacidad de autorizar o cancelar la intercepción.
Esto resulta particularmente importante frente a ataques múltiples. Si existen varios drones hostiles y varios Pombero desplegados, SUPGOD puede distribuir los objetivos para evitar que todos los interceptores persigan el mismo blanco.
No se trata solamente de volar más rápido. Se trata de percibir, decidir y responder mejor.
México Aeroespacial y Defensa: ¿Cómo se integra Pombero con VIGI y otros sensores?
Gustavo Emiliano Fauez: VIGI constituye la capa de vigilancia y gestión del espacio aéreo. Pombero es la respuesta activa dentro de esa arquitectura.
El sistema puede integrarse con radares de banda X, sensores electroópticos y otras fuentes de detección. Estamos utilizando como referencia una configuración con cobertura de 360 grados, pero Pombero no queda atado a un único radar o proveedor.
Esa interoperabilidad es fundamental. México ya cuenta con sensores, centros de mando, infraestructura, plataformas aéreas y capacidades desarrolladas por sus Fuerzas Armadas y su industria. Nuestra propuesta no es reemplazar esas capacidades, sino conectarlas, ampliarlas y ofrecer un nuevo medio de respuesta.
Una arquitectura de defensa moderna no debe obligar al usuario a reconstruir todo desde cero. Debe aprovechar lo que ya tiene y multiplicar su rendimiento.
México Aeroespacial y Defensa: ¿Por qué este desarrollo es particularmente importante para México?
Gustavo Emiliano Fauez: México combina escala territorial, infraestructura estratégica, actividad energética, instalaciones aeroportuarias, puertos, centros industriales y una realidad de seguridad muy compleja.
Los drones pueden utilizarse para observación ilícita, transporte de cargas, interrupción de operaciones, ataques contra instalaciones o afectación del tráfico aéreo. Esa amenaza obliga a pensar en una defensa C-UAS que pueda desplegarse no solamente en bases militares, sino también alrededor de centrales eléctricas, instalaciones energéticas, aeropuertos, puertos, centros de comando y otras infraestructuras críticas.
México necesita capacidades que correspondan con su realidad presupuestaria y operacional. No podemos pensar que cada amenaza será resuelta mediante sistemas importados de muy alto costo. Debemos desarrollar una combinación de sensores, inteligencia, control y efectores que pueda sostenerse en el tiempo. Pombero busca ser una pieza dentro de esa respuesta.
México Aeroespacial y Defensa: ¿Qué significa que México será parte central de la estrategia industrial?
Gustavo Emiliano Fauez: Significa que no vemos a México únicamente como un mercado para vender un producto terminado. Lo vemos como un país capaz de desarrollar, probar, adaptar y fabricar tecnología de defensa.
Aproximadamente el 80 por ciento de la estructura de Pombero puede producirse mediante manufactura aditiva. Esto reduce tiempos, simplifica determinados procesos y permite construir una cadena de producción distribuida.
México cuenta con una industria aeroespacial madura, universidades, centros tecnológicos, especialistas en materiales, empresas de maquinado, electrónica, software, telecomunicaciones y manufactura avanzada. El desafío consiste en conectar esas capacidades para que el país no se limite a producir componentes para programas extranjeros, sino que también participe en el desarrollo de sistemas completos y propiedad intelectual regional.
Durante la etapa de validación definiremos los materiales, componentes, procedimientos de calidad y proveedores que podrán incorporarse al modelo industrial. La fabricación en serie solamente comenzará después de validar estructuralmente el sistema y completar los procesos regulatorios aplicables.
El objetivo no es colocar una etiqueta de “hecho en México” sobre un producto importado. El objetivo es construir capacidad industrial real en México.
México Aeroespacial y Defensa: ¿La impresión 3D puede soportar las exigencias de un interceptor de alta velocidad?
Gustavo Emiliano Fauez: Precisamente eso es lo que debemos comprobar durante los próximos 30 días.
La manufactura aditiva ofrece ventajas muy importantes en costos, tiempos y escalabilidad, pero una aeronave que realiza maniobras de alta velocidad requiere validar resistencia, vibraciones, temperatura, fatiga y cargas aerodinámicas.
Vamos a evaluar el cuerpo principal, los brazos, los alojamientos de los motores, la propulsión, las baterías y el sistema de control. Si alguna pieza necesita cambiar de material o ser reforzada con compuestos, lo vamos a hacer.
El diseño industrial no debe estar condicionado por una preferencia tecnológica. Debe responder a la misión. Utilizaremos impresión 3D donde proporcione una ventaja y materiales convencionales o compuestos donde sean necesarios para garantizar la fiabilidad.
México Aeroespacial y Defensa: ¿Cuál es la lógica económica del programa?
Gustavo Emiliano Fauez: El precio preliminar establecido es de 1,590 dólares por unidad y de 1,270 dólares en pedidos a partir de 30 sistemas. Estas cifras todavía están sujetas a la configuración definitiva y a los resultados de la validación.
Lo importante es la relación costo-efecto. Si una amenaza cuesta pocos miles de dólares, la respuesta debe encontrarse dentro de una escala económica razonable. De lo contrario, el adversario puede agotar recursos simplemente obligando al defensor a utilizar efectores demasiado costosos.
Pombero está diseñado como un sistema de intercepción de bajo costo. Eso permite pensar en despliegues distribuidos y en cantidades suficientes para enfrentar ataques múltiples, en lugar de depender exclusivamente de unos pocos sistemas de alto valor.
No se trata de sustituir las defensas convencionales. Se trata de reservar cada capacidad para la amenaza que corresponde.
México Aeroespacial y Defensa: ¿Qué aplicaciones se contemplan además de una instalación fija?
Gustavo Emiliano Fauez: Estamos evaluando configuraciones terrestres, móviles y navales.
Pombero puede desplegarse para proteger instalaciones estratégicas, puestos de comando, columnas de vehículos, unidades militares, puertos o infraestructura energética. También estamos estudiando un lanzador múltiple con seis canales por cada banda y dos interceptores por canal, para una capacidad total de hasta 12 sistemas.
La arquitectura contempla lanzamientos verticales, secuenciales o simultáneos, dependiendo de la amenaza y del protocolo establecido por el usuario.
En plataformas navales deberán utilizarse materiales y soluciones capaces de soportar humedad, vibraciones y exposición salina. Esa versión requerirá una configuración estructural específica y no debe asumirse como idéntica al prototipo terrestre.
México, por su condición bioceánica y por la relevancia de su infraestructura marítima y energética, ofrece un escenario particularmente importante para desarrollar esas variantes.
México Aeroespacial y Defensa: ¿Cuál es la hoja de ruta inmediata?
Gustavo Emiliano Fauez: Los próximos 30 días estarán dedicados a comprobar el comportamiento real del prototipo.
Vamos a validar estructura, propulsión, maniobrabilidad, estabilidad, control, enlace, confirmación visual y coordinación mediante SUPGOD. También necesitamos medir la repetibilidad del sistema. No basta con que un prototipo funcione una vez; debe demostrar que puede responder de manera consistente bajo condiciones controladas.
Con esos resultados podremos cerrar el perfil técnico, corregir el diseño y preparar el expediente para los procesos de certificación y regulación correspondientes, en coordinación con especialistas de Teclex.
Después vendrán la configuración industrial, la homologación de proveedores, los procedimientos de calidad y finalmente la comercialización.
La secuencia es muy clara: primero probar, después validar, luego certificar y finalmente producir. Alterar ese orden sería irresponsable.
México Aeroespacial y Defensa: ¿Pombero podría proyectarse desde México hacia otros países?
Gustavo Emiliano Fauez: Sí. México tiene una posición geográfica, industrial y política que le permite actuar como puente entre Norteamérica, Centroamérica, el Caribe y Sudamérica.
Muchos países amigos y aliados enfrentan problemas similares: presupuestos limitados, infraestructura crítica dispersa, expansión de drones comerciales y dependencia de sistemas importados que no siempre fueron concebidos para sus necesidades.
Si Pombero completa satisfactoriamente su validación y México participa en su industrialización, el país podría convertirse en una plataforma regional para producir, adaptar y sostener una familia de soluciones C-UAS.
La proyección internacional no debe limitarse a exportar unidades. También puede incluir integración, capacitación, mantenimiento, soporte técnico y cooperación industrial con países que compartan necesidades estratégicas.
México puede construir tecnología para su propia seguridad y, al mismo tiempo, contribuir a fortalecer las capacidades de sus socios regionales.
México Aeroespacial y Defensa: ¿Qué representa Pombero dentro de la visión general de Roca Defense?
Gustavo Emiliano Fauez: Representa el paso de la observación a la respuesta.
Con VIGI podemos vigilar el espacio aéreo. Con SUPGOD podemos integrar información, identificar eventos, priorizar amenazas y coordinar operaciones. Pombero incorpora el efector que permite completar físicamente el ciclo C-UAS.
Pero lo más importante es que demuestra que América Latina puede desarrollar este tipo de tecnología. La región no tiene por qué limitarse a comprar soluciones cerradas ni aceptar una dependencia permanente.
México posee la escala industrial y el talento para desempeñar un papel central en esa transformación. La oportunidad consiste en convertir capacidades dispersas en una base industrial de defensa capaz de diseñar, integrar, fabricar y sostener sistemas propios.
Pombero todavía debe demostrar sus capacidades durante las pruebas. No estamos anunciando un producto terminado; estamos anunciando el comienzo de una capacidad.
Si conseguimos que esa capacidad se valide, se certifique y se industrialice en México, el resultado será más importante que un solo interceptor. Será una nueva pieza para la soberanía tecnológica nacional y una plataforma de cooperación con los países amigos y aliados de México.
MÉXICO AEROESPACIAL 











Leave a Comment
Your email address will not be published. Required fields are marked with *