Por José A. Quevedo
Meses atrás Canadá dio un paso al frente anunciando la compra del F-35. «Es el momento de garantizar la defensa de nuestro país, incluido el Ártico», señalo la ministra de Defensa de Canadá, Anita Anand «Confirmo que Canadá compra el mejor avión caza en el mercado al mejor precio», precisó la ministra.
La compra de los F-35 por Canadá, representa la inversión más alta en los últimos 30 años para la defensa canadiense, este acuerdo logrado con los fabricantes estadounidenses Lockheed Martin y Pratt & Whitney prevé que los primeros aviones se entreguen en 2026 y la totalidad de la flota entre 2032 y 2034.

La Real Fuerza Aérea de Canadá espera recibir el primer avión en 2026, con la previsión de obtener la capacidad operativa completa o Full Operational Capability (FOC) para toda la flota entre 2032 y 2034, según dijo la ministra de Defensa, Anita Anand. La inversión estimada para este proyecto es de aproximadamente 19 mil millones de dólares canadienses (13.200 millones de euros). El costo total, incluido el del ciclo de vida de la aeronave hasta 2070, se estima en unos 47.800 millones de euros.
Los aviones de combate F-35A representarán para la Fuerza Aérea canadiense un gran salto cualitativo. Asimismo, la compatibilidad de este sistema de armas con los empleados por Estados Unidos, Dinamarca y Noruega significa un incremento del poder aéreo en Norteamérica y el Ártico, enmarcado en el Comando Norteamericano de Defensa Aeroespacial o North American Aerospace Defense Command (NORAD), que aglutina a Estados Unidos y Canadá, y fuera creado en 1950 en respuesta a la amenaza de bombarderos soviéticos de largo alcance que pudieran atacar a ambos países. En el actual resurgimiento de Guerra Fría que vivimos tras la invasión de Ucrania, el refuerzo aéreo en la región cobra fuerza creciente.

Después, la compra del F-35 quedó en suspenso debido a fricciones con la administración Trump, incluidos aranceles sin precedentes impuestos a Ottawa y reiteradas insinuaciones de que Canadá podría convertirse en el estado número 51 de Estados Unidos.
En medio de las tensiones con Washington, el gobierno de Canadá indicó que podría recurrir a otros proveedores para evitar una dependencia excesiva de Estados Unidos. También se temía que Washington pudiera aprovechar su control sobre las actualizaciones de software del F-35 para inutilizar los aviones de la RCAF durante un posible enfrentamiento.
Por ahora, Canadá se dispone a recibir los 16 aviones F-35A mientras evalúa si proceder con la compra total o adquirir otras aeronaves.

Por su parte el otro país de Norteamérica, México se encuentra en una fase de reestructuración de sus fuerzas armadas con la finalidad de integrarse a partir del 2030, en la defensa de Norteamérica en su zona de influencia de acuerdo con el plan de cooperación militar México – Comando Norte en el que se pretende un mayor desarrollo de las capacidades operacionales de la defensa mexicana.
El desarrollo pasa por muchas fases que se han ido cumpliendo, como el crear la comandancia del Ejercito además de ajustar el marco normativo, para pasar a la reestructuración de las unidades operativas, el contar con un sistema adecuado de control y seguimiento del espacio aéreo, para continuar con la renovación de la flota aérea y la creación de 4 alas operativas y un ala estratégica, con eso poder pasar a realizar ejercicios combinados, lograr una mayor interoperabilidad y realizar operaciones conjuntas hacia el 2030.

Es importante que México de este paso y asuma una mayor responsabilidad en la defensa aeroespacial de Norteamérica ya que Estados Unidos, México y Canadá, son socios desde 1994 con en el tratado de libre comercio de América del Norte y tienen trabajar juntos en sus intereses de seguridad y defensa, de la mayor zona económica del planeta.
También se han dado pasos importantes como el ejercicio táctico denominado “AMALGAM EAGLE” que fue diseñado para perfeccionar las capacidades combinadas de México y de los Estados Unidos para reaccionar ante un vuelo ilícito que sobrevuele ambas naciones y sentar las bases para hacer más eficiente la capacidad de reacción binacional.
El ejercicio tiene como objetivo lo siguiente:
- Facilitar la participación del NORAD – USNORTHCOM y de la SEDENA.
- Practicar y mejorar los procedimientos para dar aviso mutuo y oportuno entre ambos países sobre aeronaves sospechosas o en condiciones de interferencia ilícita.
- Incluir sistemas de intercambio de información como red de acceso a todos los socios, sistema de vigilancia de operaciones aéreas y marítimas de concepto regional combinado.
- Practicar y mejorar los procedimientos para monitorear, seguir y coordinar la respuesta a un vuelo ilícito transitando en la frontera de México y los E.U.A.
El ejercicio lo ha realizado la Fuerza Aérea Mexicana cada año desde el 2015. El que México se integre a NORAD es una posibilidad que se discutió por primera vez en el 2008, cuando el entonces secretario de Defensa de los Estados Unidos Robert M. Gates sugirió que México se incorpore al Comando Norteamericano de Defensa Aeroespacial (NORAD), recalcando que ello podría ocurrir cuando se hayan intensificado las relaciones militares entre los dos países.

Finalmente, el 21 de enero de 2026, la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) cerró un acuerdo histórico con Lockheed Martin para adquirir el C-130J-30 Super Hércules, convirtiéndose en la primera nación de la región en operar esta variante avanzada. Independiente de las ventajas técnicas del C-130J esta incorporación cubre una necesidad estratégica de interoperabilidad con la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Es así que se espera en el futuro mas avances en la modernización militar de México.
MÉXICO AEROESPACIAL 











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