MÉXICO AEROESPACIAL 
Por: Ihuitl Maldonado Gastelum Recientemente hemos podido enterarnos, por los medios de comunicación y redes sociales, de las operaciones llevadas a cabo por la Fuerza Aérea Mexicana en lo referente al apoyo a connacionales en el extranjero, a la población a través del plan DN-IIIE, de ayuda humanitaria a países que han sufrido algún tipo de desgracia y por supuesto en operaciones militares, todo ello empleando los modernos Boeing 737-800/NG del Escuadrón Aéreo 502. Durante la década de los años noventa del siglo XX y principios del actual, la Fuerza Aérea Mexicana contaba con una de las mayores flotas militares de transporte en América Latina, al operar un buen número de aeronaves en la figura de los Lockheed C-130 “Hércules” adquiridos a Reino Unido, así como con los Boeing 727-264 / 727-100 / 727-200 que le fueron transferidos de la hoy extinta Mexicana de Aviación, desafortunadamente este status se fue mermando ante la falta de refacciones y a que las unidades aéreas llegaban a sus límites operativos sin que hasta ese momento se hubiese planteado la sustitución de los aviones con que se contaba, situación que enfrentó a la FAM a una disminución de sus operaciones en este rubro por la carencia de un equipo de vuelo adecuado. Esto cambió entre los años 2015 y 2016 con la recepción de tres nuevas aeronaves Boeing 737-800/NG (Next Generation), las cuales arribaron desde la fábrica de Boeing en Everett, en el estado de Washington, Estados Unidos, y que fueron asignadas al escuadrón Aéreo 502 bajo las matrículas 3526, 3527 y 3528, el cual opera desde la Base Aérea Militar No. 1 en Santa Lucía, Estado de México, sustituyendo a los 727-264, logrando con ello cubrir las necesidades operativas que requerían tanto el Ejército Mexicano como la propia FAM incrementando notablemente sus capacidades y permitiendo así mismo el poder llevar a cabo operaciones más allá de las fronteras de nuestro país. La primera de estas sonadas operaciones se llevó a cabo tras la invasión de Rusia a Ucrania, en febrero de 2022, cuando al menos unas doscientas personas de origen mexicano se encontraban atrapadas en medio del conflicto armado, para ello la Secretaria de Relaciones Exteriores por indicaciones del presidente, inició la coordinación con su sede diplomática en Rumania para lograr que estos compatriotas lograran cruzar la frontera hacia este país y de allí lograr repatriarlas, tras las gestiones necesarias la nave Boeing 737-800 matrícula 3528 inició su viaje el 27 de febrero de ese año partiendo desde el “Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México”, el cual preveía dos escalas, la primera en Ontario, Canadá, y de allí al aeropuerto de Shannon, en Irlanda, para posteriormente continuar hasta Bucarest. Finalmente la misión tuvo éxito y el Escuadrón Aéreo 502 logró el cometido que le fue asignado. Una de las noticias más impactantes al inicio de este año fueron los disturbios que se dieron en Culiacán, Sinaloa, cuando una serie de enfrentamientos entre el ejército y grupos armados derivaron en bloqueos a varias calles y avenidas de la ciudad, que al final alcanzaron incluso instalaciones estratégicas como lo es el “Aeropuerto Internacional de Culiacán”, en el momento preciso en que estaban por aterrizar varias aeronaves de la FAM con la misión de retirar personal en tierra y trasladar tropas como apoyo a los eventos que en ese momento se sucitaban. Entre las aeronaves se encontraba un Casa C-295 y dos aeronaves Boeing 737-800, una de ellas, matrícula 3526 recibió disparos desde tierra con al menos un impacto en el fuselaje, lo que obligó al segundo avión, matrícula 3527, a abortar su aterrizaje hasta que hubiese condiciones favorables; lo cual es un hecho que jamás se había dado en nuestro país, pues anteriormente en el contexto del combate a grupos armados, nadie se había atrevido a disparar a estas aeronaves; finalmente, los disturbios fueron controlados, la nave 3526 fue reparada y se encuentra nuevamente en operación, el Escuadrón Aéreo 502 logró salir avante en esta asignación dentro de lo que se podría considerar su bautismo de fuego. Nuevamente en el plano internacional se requirió del apoyo de nuestro país en favor de la hermana República de Chile, cuando una serie de incendios forestales en el centro y sur de la región consumieron cerca de 425 mil hectáreas de bosques y terreno, saliendo de control y obligando al vecino del sur a solicitar ayuda internacional, por lo que la presidencia de la República Mexicana instruyó a la Secretaría de la Defensa Nacional, a la Secretaría de Relaciones Exteriores, a la Fuerza Aérea Mexicana y a la Comisión Nacional Forestal a preparase y acudir al llamado, y nuevamente la misión de transporte recayó en los 737-800 del Escuadrón 502, el cual destacó en un primer vuelo a la aeronave 3526, la cual partió el 5 de febrero transportando un total de 157 brigadistas de CONAFOR y el ejército para las labores de apoyo, partiendo desde la Base Aérea No. 1 de Santa Lucía. Un segundo vuelo se realizó el 7 de febrero transportando esta vez 180 brigadistas, el cual también llevó a cabo el avión matriculado 3526. Esa misma semana un terremoto de 7.8 grados , castigaba duramente a Turquía y Siria, dejando de principio un número indeterminado de decesos y personas heridas, nuevamente México salió en apoyo de estos países destacando un contingente compuesto por 93 efectivos de la Sedena, 37 de Semar y 15 rescatistas de la Cruz Roja Mexicana, que con 12 elementos de tripulación y acompañados de perros rescatistas partieron la mañana del 7 de febrero haciendo escala en Ontario y Gander en Canadá, y finalmente en Irlanda, el vuelo corrió a cargo del Boeing matriculado 3528. Las prestaciones del Boeing 737-800 NG, le han permitido llevar a cabo estas misiones sin complicación alguna, dejando así mismo en claro que los miembros de la Fuerza Aérea Mexicana, y en este caso del Escuadrón Aéreo 502, se encuentran plenamente capacitados, además de contar con modernos equipos de vuelo que permiten realizar operaciones
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El Airbus A-350 aterrizando en la pista 05 derecha, donde se puede apreciar claramente la vista con que cuenta el Spotter. Foto: Ihuitl Maldonado
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Por: Ihuitl Maldonado Gastelum. El 28 de octubre del 2010 fue un día negro para la aviación nacional, ese día despegaba por última vez el vuelo 886 con la ruta México – Toronto, cerrando así el ciclo de operaciones aéreas de Mexicana que por 89 años surcó los cielos de nuestro país comunicando a prácticamente todas las ciudades de la república; a pesar de lo que se ha dicho la empresa no ha desaparecido por completo pues sigue operando el MRO ubicado en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, quizá dando la esperanza de que, como el ave Fénix, pueda resurgir de sus cenizas y remontar nuevamente. Mexicana de Aviación no es un nombre menor, esta empresa junto a las aerolíneas KLM, Avianca, Qantas y Aeroflot conforma el grupo de empresas de aviación más antiguas del orbe, las cuales a lo largo de su vida han sido pilares en el desarrollo de la aviación internacional al abrir rutas y comunicar poblaciones por vía aérea que en otras circunstancias tomaría varios días de viaje, incorporando los equipos de vuelo más avanzados en sus diferentes épocas. La historia de Mexicana inicia un 12 de julio, pero del año 1921, en que la empresa fundada bajo el nombre de Compañía Mexicana de Transportación Aérea iniciaba la operación de las rutas México-Tuxpan-Tampico, México-Tampico-Matamoros y México-San Luis Potosí-Saltillo-Monterrey con un avión biplano Lincoln Standard, formalizando así la primer línea aérea de bandera mexicana y la cuarta a nivel mundial, la cual para el año 1924 cambiaba su nombre a Compañía Mexicana de Aviación y que para 1928 ya operaba con una frecuencia de tres veces por semana, la ruta Veracruz-Minatitlán-Ciudad del Carmen-Campeche-Mérida, avances que lograron que para el año 1929 se volviera internacional al inaugurar la ruta México-Tuxpan-Tampico-Brownsville con un trimotor Ford de la mano del famoso piloto Charles Lindbergh; la demanda de una creciente industria aérea impulsó a la joven empresa que para el año 1930 ya contaba con una flota compuesta por cinco trimotores Ford, tres trimotores Fokker 10-A, un trimotor Keystone, dos Stearman C3 y ocho monoplanos Farichild, la cual operaba entre otros, desde aeródromos que la misma empresa fundó como Tampico, Tuxpan y Veracruz, además de hacerlo de manera regular desde el Puerto Aéreo Central de la ciudad de México hoy AICM. La Compañía Mexicana de Aviación logró un desarrollo tal, que para el fin de la segunda guerra mundial ya se había convertido en la aerolínea bandera del país operando ahora aeronaves como el noble Douglas DC-3 y posteriormente el DC-6B, DC-7 y Convair 240, los cuales consolidaron su confiabilidad en el transporte de pasajeros; con el paso del tiempo y el desarrollo de nuevas tecnologías Mexicana continuaba avanzando firmemente y adquiría tres aeronaves inglesas De Havillad Comet 4C inaugurando la era del jet el 4 de julio de 1960 con el Comet martícula XA-NAS en la ruta México-Los Ángeles. Para los lectores que ya crucen la línea de los cincuenta años, Mexicana sin duda representa un ícono de la aviación en nuestro país, esté ícono sin duda es representado por el avión más numeroso operado en su historia, el Boeing 727 que abría la década de los años setenta, flota que sería complementada por el primer jumbo operado en nuestro país, el Douglas DC-10, que en los años ochenta llegaba y reforzaba sus vuelos internacionales al poder transportar a más de 300 pasajeros en sus diferentes clases. Todos estos logros por supuesto se alcanzaron debido a la inteligente dirección de un visionario, Don Manuel Sosa de la Vega, que con hábil mano dirigió una empresa que reportaba grandes utilidades, este fue el punto más alto alcanzado por la empresa; en 1982 el gobierno de México, en su infinita sabiduría, adquiere el control de la empresa iniciando un manejo de capital combinado que duraría ocho años, para 1990 el gobierno vende su participación a capitales privados que como primera acción despiden a Sosa de la Vega, comenzando un declive del cual ya no podría salir, los nuevos propietarios cambian la forma de llevar a cabo las operaciones de la empresa en ahorros mal entendidos que lograron hacer que una empresa de clase mundial se tornara en una estándar con lo que muchos pasajeros optaron por un cambio de aerolínea; el material de vuelo, otrora propiedad de Mexicana ahora era arrendado, sin dejar de ser equipo nuevo, pero ya no como propietarios, ahora podíamos ver aeronaves como Boeing 757, Airbus 320, Fokker 100. Ya para el nuevo milenio y con un cambio de imagen que dejaba mucho que desear, los equipos de vuelo son complementados con la incorporación de los grandes Boeing 767 y Airbus 300 para vuelos internacionales y sustituía los Fokker 100 por Airbus 318 para vuelos domésticos, no obstante y a pesar de estas incorporaciones la empresa se encontraba en una virtual quiebra financiera con pocas posibilidades de salir adelante, lo que llevo a la misma a terminar con sus operaciones aéreas ese 28 de octubre. Podemos decir que la historia de Mexicana fue gloriosa, escribió grandes capítulos en el desarrollo de la aviación nacional, fue una aerolínea que impulsó fuertemente el turismo con los famosos VTP –Viajes Todo Pagado- que incluían con la compra del boleto de avión el hospedaje y algunas otras amenidades, fue una empresa que incorporó equipos de vuelo de primera línea y que en definitiva y a pesar de no volar más si merece ser recordada y reconocida como su logan la describió por muchos años… ¡La primera, siempre será la primera!
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Por: José A. Quevedo En hecho inusual dentro de la Aviación de la Armada de México (AARM) ocurrió en el 2004, cuando la Aviación de la Armada de México utilizó durante un corto periodo, tres aeronaves Grumman E-2C Hawkeye, compradas a Israel, para misiones de alerta temprana. En enero del 2004, la Armada de México anuncio oficialmente la primera entrega de tres aviones E-2C Hawkeye/Daya adquiridos a Israel. La Armada de México adquirió las naves para usarlas en operaciones de patrullaje en el sur del país, dedicadas al rastreo e intercepción de drogas. Las aeronaves con las matrículas AMP-100 a 102 contaban con capacidad C4I (Comando, Control, Comunicaciones, Cómputo e Inteligencia) y podían detectar blancos efectivos aéreos, de superficie o terrestres, a una distancia superior a los 300 kilómetros en condiciones ideales. Sin embargo, el aspecto electrónico no funcionó adecuadamente y los aviones fueron dados de baja en el 2009. El proyecto para la adquisición de estas aeronaves se elaboró en 2002 y la negociación con el gobierno de Israel culminó en octubre de ese año. El 5 de julio del 2004 llegaron las primeras dos de estas aeronaves que cuentan como característica principal, el tener una antena rotatoria montada en forma circular arriba del fuselaje del avión donde se localizan las antenas de radar y otras antenas dedicadas. El arribo de los aviones israelitas causó cierta expectación entre los habitantes cercanos a la Base Aeronaval de Veracruz, donde el entonces comandante de la Base Aeronaval de Veracruz, Carlos Muñoz Espejel, explicó que los aviones Grumman E2C Hawkeye, permanecerían en las instalaciones del aeropuerto “Heriberto Jara Corona” por espacio de una semana. Ante la expectación que causó entre los usuarios del aeropuerto local el arribo de las aeronaves, el comandante de la base aeronaval informó que solamente estarán en ese lugar unos días en tanto se realizaban las primeras pruebas de vuelo con pilotos mexicanos. El comandante, detalló que ambas unidades realizaron el viaje desde Israel pasando por Inglaterra, Islandia, Groenlandia y Estados Unidos, hasta el puerto de Veracruz, donde permanecieron custodiados por la Tercera Zona Naval hasta su traslado a la frontera de Tapachula, Chiapas. Mencionó que durante esa semana militares mexicanos efectuaron prácticas de vuelo para capacitar a doce pilotos y treinta operadores, mismos que posteriormente tendrán a su cargo la operación de dichas aeronaves. Para el manejo de cada uno de los aviones se requerían de dos pilotos y tres operadores. Hacia al final de ese año la tercera aeronave Grumman E-2C Hawkeye de la Armada de México llegó a la base aeronaval del puerto de Veracruz. Las aeronaves ya en México fueron dados de alta en el 1/o. Escuadrón Aeronaval de Alerta Temprana y Reconocimiento en la Base Aeronaval de Tapachula Chiapas. a partir del 1° de noviembre del 2004. Los Hawkeyes o Daya como son conocidos en las fuerzas de Defensa de Israel (IDF), sirvieron como aviones de Alerta Temprana Aérea y Control (Airborne Electronic Warning & Control) o AEW&C de la Fuerza Aérea de Israel (IAF), los E-2C Dayas hicieron su trabajo sirviendo a los israelitas teniendo un rol muy importante durante la invasión de Israel al Líbano en 1982 entre otras. Sus números de identificación eran los siguientes: Núm. Construcción Núm. ex-IAF Núm. serie SEMAR AO41 941 AMP-101 AO42 942 AMP-100 AO46 946 AMP-102 La compañia Bedek Aviation de Israel, era la responsable de modernizar los aviones antes de su entrega a México y también era la encargada del entrenamiento y certificaciones de los 39 miembros de la AARM que recibieron entrenamiento en Israel, como operaciones de vuelo, operaciones de sistemas y radares, eléctrico/electrónico, reparación y mantenimiento. Una de las primeras y conocidas misiones de estos aviones fue el de brindar vigilancia marítima y aérea durante la reunión de los presidentes de México, Estados Unidos y Canadá sobre el Tratado de Libre Comercio, llevada a cabo en Cancún en marzo de 2006. El E-2C Hawkeye es un avión construido por Northrop/Grumman, bimotor de hélices cuya principal característica es una antena rotatoria montada en forma circular arriba del fuselaje y donde se localiza el avanzado sistema APS-139 y otras antenas dedicadas, con el sistema el oficial operador puede monitorear hasta 600 blancos de aire/tierra cubriendo un área de hasta 350 millas a la redonda, proveyendo también alerta aérea temprana en cualquier condición meteorológica. Emplea radares computarizados, identificador de Amigos Enemigos (IFF), sensores electrónicos de Inteligencia sobre amenazas aéreas reales y análisis contra blancos potenciales hostiles aire/tierra.
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Quisimos retomar en éste nuevo año, el que creemos es uno de los temas que más controversia desata entre los amantes de la aeronáutica mexicana, sí, el estado de los F-5E/F y no es algo casual, Mexicoaeroespacial comenzó esta nota hace ya casi dos años y medio y no sólo como “plática de cabina” sino con datos oficiales obtenidos de la misma SEDENA y aunque la información está ahí afuera ningún otro medio ha retomado el tema con el análisis y seriedad que se merece. El tema es de lo más leído porque conocedores o aficionados, se sienten atraídos por lo que es (o en la mente de algunos debería ser) la punta de la espada de la defensa aérea mexicana, y sin entrar en análisis sobre su utilidad, nos enfocaremos en otra cosa, acercarnos con datos duros al estado que guarda la flota. No, lamento decepcionarte querido público, pero es necesario acabar con algunos mitos antes de pasar al tema principal. No, el que veas volar dos o cuatro aviones en un lunes por la mañana o que el día de tu visita al museo de aviación en Lucía, puedas ver un solo avión en la plataforma, de ningún modo significa que esa es la cantidad exacta de aviones en “servicio” De hecho el término “en servicio” es muy subjetivo y para aclararlo he aquí una anécdota. En los años sesenta un familiar sirvió como mecánico en la Real Fuerza Aérea y tuvo la buena fortuna de haber formado parte de algunos escuadrones del mítico Lightning, que era una verdadera pesadilla de mantenimiento, que no hacía más que dar dolores de cabeza a sus mecánicos y poner en riesgo la vida de los pilotos. La rutina era muy sencilla, todas las mañanas un oficial llamaba puntual a las 6:00 am a la oficina del Escuadrón directamente al jefe de mecánicos y le preguntaba invariablemente ¿cuántos aviones tienes hoy? La respuesta cambiaba todo el tiempo, “ocho, diez, seis” cinco era un mal día y habría que dar muchas explicaciones y aun así cuando los aviones eran movidos de su hangar a la plataforma, algunas fallas más, eran de esperar incluso cuando los pilotos ya estaban montados. El dato exacto de las aeronaves disponibles ese día sólo era conocido por el líder de escuadrón, el jefe de mecánicos y el oficial de vuelos de la base. Para acentuar más el punto, estamos hablando de los años más calientes de la guerra fría, cuando los escuadrones no tenían ningún tipo de restricción presupuestaria y sin embargo mantener todas las aeronaves en funcionamiento al mismo tiempo era prácticamente imposible ya que el número de máquinas que podían volar cambiaba de la noche a la mañana. La misma circunstancia aplica a nuestro presente, guardando las correctas distancias en cuanto a la facilidad de mantenimiento que los F-5E/F presentan, pero si en tu visita un piloto o un mecánico o incluso un compadre te dice con convicción absoluta que sólo dos F-5 vuelan, recuerda, que es en ese momento que sólo dos vuelan, no quiere decir que así seguirá por siempre, ese dato puede cambiar en una semana o el siguiente mes y existe una muy grande posibilidad de que hayas sido engañado, sí, pasa. El siguiente punto trata sobre las reliquias y la chatarra. En la aviación hay chatarra magnífica, hay chatarra útil y chatarra que evoca recuerdos, pero nunca habrá chatarra inservible, personalmente creo que quien le llama así a cualquier aeronave necesita descargar su enojo en otro lado. Es necesario dejarlo claro, los F-5E/F mexicanos no son chatarra, el que hasta el día de hoy no hayan recibido una mejora en sus sistemas no los convierte en basura ni inservibles; la enorme mayoría de la gente que emite un juicio así, ni siquiera sabe cuántas horas de vuelo tienen las células, incluso hemos visto comentarios de gente que se ha atrevido a mencionar que los aviones ya no tienen horas disponibles, lo cual como demostraremos más adelante es erróneo. ¿Eres de los que le llama reliquias? Necesitas conocer verdaderas reliquias de la aviación militar como el B-52, el Tu-195, o el KC 135 aeronaves que fueron puestas en operación cuando nuestros padres eran niños y que aún hoy son invaluables para las fuerzas armadas de sus respectivos países. Lamento tener que decir esto, pero llamarle reliquia a un F-5 mexicano no hará que la SEDENA corra a cambiarlos porque como ya lo hemos mencionado antes, las necesidades de defensa de nuestro país no requieren ni una flota grande y ultra moderna de cazas y para hacerlo aún peor, tampoco existe una urgencia estratégica por hacerlo. Por supuesto, que nos encantaría que el reemplazo se diera por alguna aeronave nueva que bien se puede justificar por razones de fomento a la industria aeronáutica y avance tecnológico, más que por defensa, sin embargo, es muy lejano que esto suceda. Es una tristeza, pero tampoco podemos descartar el lúgubre rumor sobre la compra de veinticuatro F-16 que todos hemos escuchado; lamentablemente en México todo puede pasar. Retomando el tema. En 2015 Mexicoaeroespacial público la primicia sobre el rescate que nuestra pequeña flota de aviones F-5 estaba recibiendo. La SEDENA daba a conocer que se estaba llevando a cabo el rescate y mantenimiento de cinco aviones F-5 a los que dos compañías, una mexicana y una Suiza (Ruag Schweiz, AG) estaban realizando inspecciones no destructivas, inspección de 1200, 1800 y 2100 horas en las células y reparación de componentes menores, siendo lo más importante la inspección de seis motores, la cual es casi seguro que se llevó a cabo en Suiza. Todo esto costó 3.6 millones de pesos una ganga en términos de costos de aviación militar. Es evidente que el problema que nuestros F-5E/F guardan no es otro, más que el desgaste de motores. La información provista por SEDENA sobre las horas de vuelo que han recibido las aeronaves así lo dejan ver. Los registros de horas de vuelo hechos públicos por SEDENA sobre las horas
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