MÉXICO AEROESPACIAL 
Redacción. – La Octava Región Naval, informa que, unidades de superficie y aéreas adscritas a ese Mando Naval, de la Armada de México realizaron en aguas del Pacifico mexicano, ejercicios navales tipo PASSEX (Passing Excercise) con la fragata española “Álvaro de Bazán” (F-101). En el ejercicio participaron las Patrullas Oceánicas ARM “Matías Romero” y ARM “Guillermo Prieto”, así como un helicóptero Airbus Helicopters AS-565Mbe Panther, pertenecientes a la Armada de México, integrando una fuerza de tarea naval que desarrolló diversas maniobras tácticas y actividades de adiestramiento conjunto con personal de la Armada Española. Durante el desarrollo de este ejercicio se ejecutaron operaciones orientadas al fortalecimiento de la interoperabilidad, coordinación táctica y procedimientos navales entre ambas naciones, destacando las siguientes actividades: Formaciones tácticas de unidades de superficie. Maniobras de evolución y navegación táctica. Ejercicio de comunicaciones navales. Intercambio de procedimientos operativos y doctrinales. Ejercicios de señales visuales entre unidades navales. Operaciones aeronavales con helicóptero embarcado. Evoluciones tácticas para fortalecimiento de la interoperabilidad multinacional. La realización de estos ejercicios permitió fortalecer los lazos de cooperación y amistad entre la Armada de México y la Armada Española, además de incrementar el nivel de adiestramiento de las tripulaciones participantes mediante el intercambio de experiencias, procedimientos y prácticas navales. Las maniobras efectuadas pusieron de manifiesto el elevado grado de preparación, profesionalismo y capacidad operativa del personal naval de ambas naciones, contribuyendo al fortalecimiento de la cooperación internacional en materia de seguridad marítima y mantenimiento de la estabilidad regional. La fragata Álvaro de Bazán (F-101), uno de los buques más modernos y capaces de la Armada Española, ha cruzado el canal de Panamá rumbo al océano Pacífico para participar en los ejercicios RIMPAC 2026 y PAC DRAGON 2026 por primera vez. La F-101 es el primer buque de la clase F-100, fragatas multipropósito especialmente diseñadas para la defensa antiaérea de área, de acuerdo el Ministerio de Defensa de España. Su principal fortaleza radica en la integración del sistema de combate AEGIS con el potente radar AN/SPY-1D, lo que la convierte en una de las primeras fragatas europeas con estas capacidades avanzadas. Esto le permite detectar, rastrear y combatir múltiples amenazas aéreas y misilísticas de forma simultánea, protegiendo a grupos navales enteros. El buque tiene un desplazamiento: 5.853 toneladas a plena carga. Su armamento incluye un lanzador vertical de 48 celdas para misiles SM-2 y ESSM, 8 misiles Harpoon superficie-superficie, un cañón de 127 mm MK45 Mod 2, torpedos MK-46 y capacidad para embarcar un helicóptero SH-60B Seahawk, cuenta además con sonares avanzados (DE 1160 de casco y posibilidad de ATAS remolcado) y sistemas de contramedidas electrónicas y de señuelos.
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Redacción.- Durante la Ceremonia Conmemorativa del Día de la Marina Nacional 2026, se efectuó una Revista Naval en la que una flota de cinco buques de la Armada de México mostró el Nuevo Concepto Operacional, así como la organización, disciplina y prestancia de nuestra Marina hecha a la medida de México. Durante la revista, los buques navegaron en formación de línea de fila natural y rindieron saludo a la Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas con la presentación de sus tripulaciones, lo que reflejó tanto la preparación operativa como el respeto a las tradiciones marineras. En este contexto, la Patrulla Oceánica de Largo Alcance (POLA) ARM “Juárez” (101), las Patrullas Oceánica Clase Oaxaca ARM “Jalisco” (PO-167) y ARM “Hidalgo”(PO-166), y las Patrullas Oceánicas Clase Sierra ARM “Guillermo Prieto” (PO-143) y ARM “Matías Romero” (PO-144), navegaron a una velocidad de ocho nudos (14.8 km/hr.) y una distancia aproximada de 250 yardas (228 metros) entre buques; de esta forma realizaron el pase de Revista Naval a aproximadamente 40 yardas (36 metros) ante el buque insignia ARM “Usumacinta” (A-412), en el que se encontraba a bordo la Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas. A esta formación se sumaron tres helicópteros tipo “Panther” que efectuaron maniobras de anaveaje en las cubiertas de vuelo de esas unidades, como una demostración de la capacidad operativa de los hombres y mujeres del aire que, día a día, protegen la soberanía marítima de México. Cabe destacar que la Revista Naval es una demostración que combina teoría, práctica y operaciones reales, asegurando que cada elemento y cada unidad mantenga un estado de preparación constante. Además de su carácter protocolario, cumple una función simbólica: proyecta la capacidad defensiva de la nación, fortalece la moral de las fuerzas armadas y transmite un mensaje de seguridad y prestigio a la ciudadanía y a la comunidad internacional. El Nuevo Concepto Operacional contempla Patrullas Interceptoras que representan la reacción inmediata y la vigilancia constante en nuestras costas. Con agilidad y precisión, son el primer escudo contra las amenazas que buscan vulnerar la soberanía nacional; las imponentes Patrullas Oceánicas que proyectan la presencia estratégica de México más allá del horizonte. Con capacidad aeronaval, autonomía prolongada y tecnología de vanguardia, consolidan la defensa de nuestros mares y la cooperación internacional; y Patrullas Multipropósito que se trata de un proyecto en construcción, programado para entrar en operaciones en 2029. Son buques con diseño moderno para misiones de vigilancia de largo alcance, ayuda humanitaria y Plan Marina; contarán con amplia habitabilidad, hospital fijo y modular; capacidad de carga sobre cubierta y vehículos; capacidad de transporte de vehículos anfibios de mediana escala; embarcaciones menores y transporte de personal, además de gran capacidad para helicópteros y drones.
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Redacción.- La Unidad de Operaciones Especiales y elementos del Batallón de Fusileros Paracaidistas de la Armada de México, como parte de las demostraciones realizadas durante la Ceremonia Conmemorativa del Día de la Marina Nacional, realizaron ejercicios operativos de Interdicción Marítima, en los cuales a través de maniobras especializadas y operativas lograron neutralizar una embarcación infractora, por medio inserción de soga rápida desde el aire, usando como medio un helicóptero el cual a su vez, brinda observación elevada y seguridad perimetral. La salvaguarda de la soberanía y la protección de los intereses marítimos exigen una respuesta inmediata e interoperable. La Armada de México proyecta su Poder Naval en el mar, en el aire y en la tierra como el instrumento para coadyuvar en el orden, la paz y la seguridad interior del país; en este sentido, sus unidades de superficie y aeronaves representan la capacidad tecnológica para neutralizar amenazas transnacionales y disuadir la impunidad en aguas nacionales. Como parte de esta estrategia, la institución aplica la Interdicción Marítima: un conjunto de operaciones tácticas y de guardia costera ejecutadas de manera permanente para vigilar las Zonas Marinas Mexicanas e interceptar embarcaciones vinculadas al contrabando, tráfico de estupefacientes y crimen organizado antes de que alcancen las costas. Esta capacidad se conforma de «Inserción, Enganche, Abordaje e Inserción por Soga Rápida», maniobra de alta exigencia técnica que requiere sincronización milimétrica y velocidad para anular el margen de error bajo condiciones hostiles. El adiestramiento para este tipo de operaciones se desarrolla de manera progresiva, iniciando en tierra y posteriormente integrándose a escenarios operativos en unidades marítimas y aéreas. En la fase terrestre, los elementos fortalecen conocimientos teóricos y prácticos relacionados con procedimientos de seguridad, técnicas de abordaje, uso y manejo del armamento, comunicaciones tácticas, primeros auxilios, marco jurídico aplicable y trabajo coordinado en equipo. El entrenamiento evoluciona hacia ejercicios en unidades de superficie, donde el personal practica maniobras de aproximación, persecución e intercepción de embarcaciones, así como procedimientos de visita, inspección y aseguramiento de objetivos marítimos. Posteriormente, se integran medios aéreos, principalmente helicópteros, que permiten desarrollar operaciones más complejas mediante inserciones rápidas, vigilancia, reconocimiento y coordinación entre plataformas aéreas y marítimas. Las fases generales de la Inserción Marítima, son: A través de operaciones navales de inteligencia y sistemas de vigilancia marítima, se detecta un blanco, quien al ser detectado intenta evadir a la autoridad marítima. A través de patrullas interceptoras personal naval realiza maniobras de emparejamiento y a la señal ¡CONTACTO! se asegura de manera rápida y ágil la embarcación. De manera simultánea, se inicia la inserción vertical por medio de soga rápida, estableciendo seguridad en la cubierta, y de manera inmediata el personal de Infantería de Marina (equipo operativo) captura el puente de mando y bloquea comunicaciones. A la par la célula de apoyo asegura el cuarto de máquinas y extingue la propulsión, logrando así inmovilizar el buque infractor y realizando el aseguramiento de sus tripulantes con estricto apego a los derechos humanos y al derecho marítimo nacional. Ante una situación donde un presunto infractor cae al mar, se activa de inmediato la Fase de Hombre al Agua. Para ello, personal de la Estación Naval de Búsqueda, Rescate y Vigilancia Marítima despliega una embarcación tipo Defender, desde la cual un nadador de rescate aplica la técnica de remolque trasero y brinda primeros auxilios, reafirmando la misión humanitaria de la Armada de México: salvaguardar la vida en la mar. La Interdicción Marítima no es improvisación, sino doctrina aplicada, resultado de planeamiento detallado, inteligencia naval y adiestramiento constante. Finalmente, con dicha maniobra se demuestra la preparación integral de la Armada de México, la cual es capaz de responder en escenarios complejos y simultáneos, además de reflejar la capacidad de la institución de trabajar por la soberanía marítima.
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Redacción. – Los ministros de Defensa de Suecia, Pål Jonson, y Brasil, José Múcio, firmaron este jueves en Estocolmo un acuerdo de intenciones para profundizar la cooperación entre ambos países y que incluye la venta al país sudamericano de 20 nuevos cazas Gripen. Ambos países habían firmado en 2013 un acuerdo para la adquisición de 36 cazas Gripen por parte de la Fuerza Aérea Brasileña y, en una segunda fase, la producción en el país suramericano para el mercado de América Latina. «Brasil ha expresado su voluntad y su interés para comprar veinte cazas Gripen de la nueva serie E/F», dijo Jonson en una rueda de prensa conjunta. Jonson no quiso especificar el monto de la operación y resaltó que «es algo que aún debe ser discutido» entre Brasil y la firma sueca Saab, fabricante de los cazas. «Nuestra colaboración funciona bien. Hemos superado algunas dificultades y ahora vamos a hacer esta cooperación todavía mejor», apuntó Múcio. La declaración conjunta firmada por ambos ministros resalta la creación de un nuevo marco «para la cooperación técnica y científica a través del establecimiento de un centro de innovación dedicado al desarrollo y exploración de nuevos sistemas y equipos aplicables a la operación, mantenimiento y mejora de los cazas Gripen». Jonson resaltó que este año se cumplen dos siglos del inicio de relaciones diplomáticas entre ambos países. «Nuestra relación ha crecido también hasta convertirse en una colaboración dinámica que abarca el comercio, la innovación, el desarrollo sostenible y la cooperación en defensa», afirmó. El contrato de 2014 con el gobierno brasileño incluye el desarrollo y la producción de 36 cazas Gripen: 28 Gripen E monoplaza y 8 Gripen F biplaza. Las entregas comenzaron en 2020 y, hasta la fecha, se han entregado 11 aeronaves. Desde febrero, el caza opera en misiones de Alerta de Reacción Rápida (QRA) desde la Base Aérea de Anápolis, protegiendo el espacio aéreo sobre el distrito del gobierno federal.
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Redacción.- La Unidad de Operaciones Especiales y elementos del Batallón de Fusileros Paracaidistas de la Armada de México, como parte de las demostraciones realizadas durante la Ceremonia Conmemorativa del Día de la Marina Nacional, realizaron ejercicios operativos de Interdicción Marítima, en los cuales a través de maniobras especializadas y operativas lograron neutralizar una embarcación infractora, por medio inserción de soga rápida desde el aire, usando como medio un helicóptero el cual a su vez, brinda observación elevada y seguridad perimetral. La salvaguarda de la soberanía y la protección de los intereses marítimos exigen una respuesta inmediata e interoperable. La Armada de México proyecta su Poder Naval en el mar, en el aire y en la tierra como el instrumento para coadyuvar en el orden, la paz y la seguridad interior del país; en este sentido, sus unidades de superficie y aeronaves representan la capacidad tecnológica para neutralizar amenazas transnacionales y disuadir la impunidad en aguas nacionales. Como parte de esta estrategia, la institución aplica la Interdicción Marítima: un conjunto de operaciones tácticas y de guardia costera ejecutadas de manera permanente para vigilar las Zonas Marinas Mexicanas e interceptar embarcaciones vinculadas al contrabando, tráfico de estupefacientes y crimen organizado antes de que alcancen las costas. Esta capacidad se conforma de «Inserción, Enganche, Abordaje e Inserción por Soga Rápida», maniobra de alta exigencia técnica que requiere sincronización milimétrica y velocidad para anular el margen de error bajo condiciones hostiles. El adiestramiento para este tipo de operaciones se desarrolla de manera progresiva, iniciando en tierra y posteriormente integrándose a escenarios operativos en unidades marítimas y aéreas. En la fase terrestre, los elementos fortalecen conocimientos teóricos y prácticos relacionados con procedimientos de seguridad, técnicas de abordaje, uso y manejo del armamento, comunicaciones tácticas, primeros auxilios, marco jurídico aplicable y trabajo coordinado en equipo. El entrenamiento evoluciona hacia ejercicios en unidades de superficie, donde el personal practica maniobras de aproximación, persecución e intercepción de embarcaciones, así como procedimientos de visita, inspección y aseguramiento de objetivos marítimos. Posteriormente, se integran medios aéreos, principalmente helicópteros, que permiten desarrollar operaciones más complejas mediante inserciones rápidas, vigilancia, reconocimiento y coordinación entre plataformas aéreas y marítimas. Las fases generales de la Inserción Marítima son: A través de operaciones navales de inteligencia y sistemas de vigilancia marítima, se detecta un blanco, quien al ser detectado intenta evadir a la autoridad marítima. A través de patrullas interceptoras personal naval realiza maniobras de emparejamiento y a la señal ¡CONTACTO! se asegura de manera rápida y ágil la embarcación. De manera simultánea, se inicia la inserción vertical por medio de soga rápida, estableciendo seguridad en la cubierta, y de manera inmediata el personal de Infantería de Marina (equipo operativo) captura el puente de mando y bloquea comunicaciones. A la par la célula de apoyo asegura el cuarto de máquinas y extingue la propulsión, logrando así inmovilizar el buque infractor y realizando el aseguramiento de sus tripulantes con estricto apego a los derechos humanos y al derecho marítimo nacional. Ante una situación donde un presunto infractor cae al mar, se activa de inmediato la Fase de Hombre al Agua. Para ello, personal de la Estación Naval de Búsqueda, Rescate y Vigilancia Marítima despliega una embarcación tipo Defender, desde la cual un nadador de rescate aplica la técnica de remolque trasero y brinda primeros auxilios, reafirmando la misión humanitaria de la Armada de México: salvaguardar la vida en la mar. La Interdicción Marítima no es improvisación, sino doctrina aplicada, resultado de planeamiento detallado, inteligencia naval y adiestramiento constante. Finalmente, con dicha maniobra se demuestra la preparación integral de la Armada de México, la cual es capaz de responder en escenarios complejos y simultáneos, además de reflejar la capacidad de la institución de trabajar por la soberanía marítima.
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Como parte de las demostraciones realizadas durante la Ceremonia Conmemorativa del Día de la Marina Nacional, la Armada de México llevó a cabo un ejercicio de anaveaje, una de las maniobras náuticas y militares de mayor complejidad que se realizan en el ámbito naval. El anaveaje consiste en el aterrizaje y aseguramiento de un helicóptero sobre la cubierta de vuelo de un buque en movimiento. Esta maniobra exige una coordinación precisa entre la tripulación aérea y la dotación del buque, ya que ambas plataformas se encuentran sujetas a factores dinámicos como el oleaje, viento, corrientes marinas y el propio desplazamiento de la embarcación. La ejecución segura de esta operación requiere una cuidadosa planeación previa, comunicaciones permanentes entre el puente de mando y la aeronave, así como la correcta aplicación de procedimientos operativos estandarizados. Cada fase de la maniobra, desde la aproximación hasta el apontaje y aseguramiento de la aeronave, demanda precisión, disciplina y una capacidad de reacción inmediata ante cualquier eventualidad. Para alcanzar este nivel de desempeño, pilotos, controladores, personal de cubierta y tripulaciones navales se someten a una rigurosa capacitación y adiestramiento continuo. La pericia requerida para efectuar un anaveaje es resultado de innumerables horas de entrenamiento y experiencia acumulada. Los pilotos deben ser capaces de compensar simultáneamente el movimiento de la aeronave y del buque, mientras que el personal de cubierta ejecuta procedimientos especializados para guiar, recibir y asegurar el helicóptero una vez que toca la cubierta de vuelo. La importancia de esta capacidad radica en que permite extender significativamente el alcance operativo de las unidades navales, facilitando misiones de vigilancia marítima, búsqueda y rescate, evacuación médica, transporte de personal, reconocimiento, apoyo logístico y atención a la población en casos de emergencia o desastres naturales. Asimismo, el anaveaje representa una capacidad estratégica que incrementa la movilidad, flexibilidad y capacidad de respuesta de la Armada de México ante diversos escenarios operativos, fortaleciendo su presencia en aguas nacionales y su capacidad para cumplir eficazmente las misiones que le son encomendadas. Con esta demostración, la Armada de México reafirma el alto grado de preparación de sus elementos, así como el compromiso permanente de mantener una fuerza naval moderna, profesional y altamente capacitada para proteger los intereses marítimos nacionales.
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