MÉXICO AEROESPACIAL 
Redacción. – Este 6 de noviembre de 2026, El Departamento de Estado de los Estados Unidos ha emitido una resolución que aprueba una posible venta militar al Gobierno de México de helicópteros UH-60M Black Hawk y equipos relacionados. El precio estimado de venta es de 1,075 millones de dólares. El Gobierno de México ha solicitado la compra de once (11) helicópteros UH-60M Black Hawk; veintisiete (27) motores T700-GE-701D; veintisiete (27) sistemas integrados de navegación inercial/GPS EAGLE-M+429; y veintisiete (27) radios de comunicación satelital AN/ARC-231A RT-1987 de muy alta frecuencia (VHF)/ultra alta frecuencia/línea de visión. También se incluirán los siguientes artículos de equipo de defensa no principales: transpondedor de identificación amigo o enemigo (IFF) APX-128; cargador de clave simple AN/PYQ-10; computadoras de aplicación criptográfica IFF comunes KIV-79; radio receptora de sistema de aterrizaje instrumental/alcance de rango omnidireccional VHF AN/ARN-147(V); radio receptora de buscador de dirección automático/baja frecuencia AN/ARN 149(V); Transmisor receptor del sistema de navegación aérea táctica AN/ARN-153; altímetro radar RACC-209; radio de alta frecuencia AN/ARC-220; gafas de visión nocturna AN/AVS-6; transmisor localizador de emergencia EBC-406HM; radar meteorológico a color RDR-7000; sistema electroóptico/infrarrojo MX-10D con designador láser, iluminador, puntero/telémetro/visor de cabina; filtros de barrera de entrada del motor; sistemas de protección de blindaje balístico; sistemas internos de tanques de combustible auxiliares; sistema de extracción de inserción rápida por cuerda; cabrestante de rescate montado en el fuselaje; conjuntos de equipos de cabrestante de rescate; panel de instrumentos único del país; pantalla multifunción de la cabina; Sistema de prevención de colisiones con alerta de tráfico I; sistema de escape invertido; ametralladora M-134; cascos; transporte; equipo organizativo; repuestos y piezas de reparación; equipo de apoyo; herramientas y equipo de prueba; datos técnicos y publicaciones; capacitación de personal y equipo de capacitación; servicios de ingeniería, técnicos y de apoyo logístico del Gobierno de EE. UU. y contratistas; y otros elementos relacionados de apoyo logístico y de programas. El precio de venta estimado es de 1.075 millones de dólares. Esta venta propuesta respaldará los objetivos de política exterior y seguridad nacional de Estados Unidos al mejorar la seguridad de un aliado que constituye una fuerza para la estabilidad política y el progreso económico en América del Norte. La venta propuesta contribuirá a la modernización de la flota de helicópteros de México y aumentará su eficiencia mediante la consolidación de los tipos de helicópteros y la ampliación de la flota existente de UH-60M. Además, la adquisición reforzará las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y México y fortalecerá la capacidad de México para brindar apoyo aéreo dentro del país a sus fuerzas que participan en operaciones antidrogas. México no tendrá dificultades para integrar estos equipos y servicios a sus fuerzas armadas. La venta propuesta de este equipo y el apoyo correspondiente no alterarán el equilibrio militar básico en la región. El contratista principal será Sikorsky, una empresa de Lockheed Martin, con sede en Stratford, Connecticut. Por el momento, el Gobierno de EE. UU. desconoce la existencia de algún acuerdo de compensación propuesto en relación con esta posible venta. Dicho acuerdo se definirá durante las negociaciones entre el comprador y el contratista. La implementación de esta venta propuesta requerirá que quince (15) representantes adicionales del Gobierno de los EE. UU. o contratistas viajen a México por un período prolongado para el reprocesamiento y despliegue de equipos, verificación del sistema, capacitación y soporte técnico y logístico. Finalmente se señala que esta venta propuesta no tendrá ningún impacto negativo en la capacidad de defensa de Estados Unidos.
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Redacción. – El FA-50 un avión de combate ligero coreano desarrollado a partir de un avión de entrenamiento a reacción, compite contra el F-16 de Lockheed Martin, un caza de primera línea con casi el doble del peso máximo de despegue del avión coreano, por un contrato en México para equipar a su fuerza aérea. Sobre el papel, la oferta de Corea parece ir despacio, es más ligera y de una categoría inferior a la de su rival estadounidense, pero la tensión diplomática entre Estados Unidos y México, junto con la competitividad de precios de Corea, podría aumentar su atractivo. El avión de combate ligero FA-50, desarrollado por Korea Aerospace Industries (KAI), es uno de los cuatro candidatos en el plan de la Fuerza Aérea Mexicana para adquirir doce nuevos cazas, una operación que, según estimaciones de analistas de la industria de defensa, superaría los 1,200 millones de dólares. Entre sus competidores se encuentran el F-16 Block 70/72 de Lockheed Martin, el Gripen E/F de Saab y el M-346FA de la empresa italiana Leonardo. La candidatura coreana cobró peso político cuando el presidente Lee Jae Myung promocionó el FA-50 durante la primera visita de Estado a México de un presidente coreano en 16 años. “El FA-50 y el F-16 pertenecen a categorías de peso diferentes”, admitió un portavoz de KAI, añadiendo que el FA-50 “suele competir con el M-346”. En su momento el comandante de la Fuerza Aérea Mexicana, general Román Carmona Landa, declaró en el Salón Aeronáutico de Tulum en abril pasado que la institución busca una aeronave para defensa aérea, reconocimiento y ataque a tierra. Los nuevos aviones reemplazarían la flota de Northrop F-5E/F Tiger II que la Secretaría de la Defensa Nacional de México (Defensa) adquirió nueva en 1982. México no ha enviado una propuesta formal a la Administración del Programa de Adquisiciones de Defensa (DAPA) de Corea del Sur, según la agencia estatal de adquisiciones de defensa de ese país. El presupuesto total propuesto por Defensa para 2027 presenta un incremento del 8.8% en términos nominales este año, alcanzando los 185,7 mil millones de pesos (10,3 mil millones de dólares), con un aumento del 32.3% en la financiación para la defensa del territorio y la soberanía nacional. Esto plantea la posibilidad de que México pueda costear la compra, aunque todavía no se ha anunciado un presupuesto para los aviones. Seúl presentó la oferta en Palacio Nacional el 24 de septiembre. En una entrevista con el diario mexicano El Universal, Lee afirmó que, en una posible modernización de la flota de combate de la Fuerza Aérea Mexicana, «el FA-50 coreano, dadas sus capacidades y su competitividad en costos, podría sentar las bases para una cooperación mutuamente beneficiosa«. Entre los 17 acuerdos firmados en la cumbre se encuentra un memorando de entendimiento entre KAI, Posco International y la Federación de la Industria Aeroespacial Mexicana (FEMIA) sobre el mantenimiento del FA-50 y la creación de una base de proveedores locales. Ambas partes también acordaron revisar la producción local de las aeronaves de KAI. Ninguno de los acuerdos compromete a México a realizar una compra. “Nuestro enfoque integral, que incluye la transferencia de tecnología, la producción local cuando sea necesario o la concesión de derechos de mantenimiento, parece haber tenido una gran acogida en la cumbre”, declaró Choi Gi-il, profesor de estudios militares en la Universidad de Sangji. Para México, los acuerdos pueden estar tan relacionados con la industria como con la aviación. México cuenta con más de 380 empresas aeroespaciales en 19 estados, y sus exportaciones aeroespaciales superaron los 10.000 millones de dólares en 2024. Mun Nam-kwon, profesor de la Universidad Hankuk de Estudios Extranjeros, afirmó que el principal objetivo de México probablemente sea atraer a empresas coreanas a ese ecosistema local, donde podrían expandir la producción y las exportaciones a Estados Unidos. El comandante de la Fuerza Aérea Mexicana mencionó como opciones para el reemplazo de los F-5E/F a él F-16, el Gripen E/F de Saab, el FA-50 y el M-346FA de Leonardo, todos de nueva construcción. Los dos primeros son cazas polivalentes de primera línea, y los dos últimos son aviones de combate ligeros derivados de aviones de entrenamiento a reacción. Semanas atrás Perú encargó doce aviones F-16 Block 70 en abril, tras revertir una selección previa del Gripen. El F-16 es más rápido y pesado y su motor es más potente. El FA-50 alcanza una velocidad máxima de Mach 1.5 y tiene un peso máximo al despegue de 26,929 libras, según KAI. En comparación, Lockheed Martin indica que el F-16 Block 70/72 alcanza una velocidad de mach 2 y pesa 48,000 libras. En el terreno de la aviónica la brecha en sensores se ha reducido. El FA-50PL, el lote de 36 aviones del pedido polaco de 48 aeronaves para 2022, incorporará un radar de barrido electrónico activo, del mismo tipo que el del F-16. Polonia anunció en abril que Washington había aprobado el misil aire-aire de alcance medio avanzado para el FA-50PL. El profesor Choi afirmó que México parece haber concluido que el armamento y la capacidad de vuelo del FA-50 cubren sus necesidades. «Lo importante es por qué el país quiere cazas y dónde los utilizará», declaró un asesor de la industria de defensa que prefirió permanecer en el anonimato. Las comparaciones de precios dependen de lo que incluya cada paquete. Washington aprobó la venta del F-16 Block 70 a Perú en septiembre de 2025 por un costo estimado de 3,420 millones de dólares, incluyendo misiles, entrenamiento y logística. Las cifras reportadas han variado desde entonces, ya que Lima no ha revelado completamente su contrato y está planeando un segundo escuadrón. El pedido de Malasia de 18 FA-50 Block 20 en 2023, con ensamblaje local, fue valorado en 920 millones de dólares, siendo entregados los dos primeros apenas al iniciar noviembre de 2026. Choi estimó el precio de exportación del FA-50 en unos 28 millones de dólares por unidad cifra que podría incementarse si se incluye armamento y otras opciones». «Teniendo en cuenta la
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Redacción. – Cuarenta integrantes de la Armada de México salieron el pasado 24 de octubre hacia Mississippi, Estados Unidos, donde recibirán entrenamiento en operaciones especiales, en formación de francotiradores, uso táctico de drones y combate urbano y rural. De acuerdo con el decreto emitido, el traslado se realizó desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México viajando en una aeronave de la Secretaría de Marina, con equipo táctico y armamento, pero sin municiones. La capacitación se desarrollará del 24 de octubre al 13 de diciembre de 2026 en el Camp Shelby Joint Forces Training Center, por lo que la estancia será de aproximadamente siete semanas. El contingente está integrado por cinco instructores de la Unidad de Fuerzas Especiales, 17 elementos del Batallón de Fusileros Paracaidistas y 18 del Batallón de Comandos Anfibios de la Unidad Naval de Operaciones Especiales. El adiestramiento contempla el empleo de drones para reconocimiento, vigilancia y localización de objetivos, además de combate y patrullaje en zonas urbanas y rurales. También incluye ejercicios de tiro de francotiradores y técnicas de combate cercano en interiores. Entre los objetivos adicionales figuran mejorar la operación de vehículos militares y reforzar los conocimientos de medicina táctica, incluida la atención de heridos bajo fuego. Uno de los principales propósitos del ejercicio es fortalecer las capacidades de planificación y ejecución conjunta de operaciones especiales. También se pretende mejorar la compatibilidad operativa con el Comando de Operaciones Especiales del Comando Norte, identificado como SOCNORTH. El programa también contempla el fortalecimiento de capacidades para combate y patrullaje en entornos urbanos y rurales. La preparación abarcará distintos escenarios operativos, según lo señalado en la autorización aprobada por el Senado. Además, los participantes desarrollarán operaciones de tiro de francotiradores y reforzarán técnicas de combate cercano en interiores. Estas actividades forman parte del conjunto de habilidades previstas dentro del evento de capacitación que se realizará en Mississippi. El documento aprobado no señala el despliegue del personal para una operación activa, sino su participación en un programa de adiestramiento con objetivos y fechas determinadas. La autorización se refiere específicamente a la salida temporal de los 40 elementos de la Armada de México para acudir a las instalaciones militares estadounidenses.
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Champotón, Camp. La Secretaría de Marina, a través de la Armada de México, por conducto del Sector Naval de Champotón, informa que ayer, personal del Curso Integral de Fuerzas de Reacción (CIFR), perteneciente al Centro de Capacitación y Adiestramiento Especializado de Infantería de Marina (CENCAEIM), realizó ejercicios de inserción acuática desde un helicóptero MI-17 en aguas del río Champotón, frente a las instalaciones de este Mando Naval. Esta actividad tuvo como propósito fortalecer las capacidades operativas, habilidades tácticas y preparación del personal de Infantería de Marina, mediante la ejecución de maniobras de inserción acuática desde una aeronave, como parte de su programa de capacitación y adiestramiento especializado. Durante los ejercicios se efectuaron tres vuelos, con un total de 39 saltos acuáticos desde una altura de cinco metros, de los cuales 32 correspondieron a discentes y siete a instructores; las maniobras incluyeron saltos en modalidad administrativa y con equipo táctico, permitiendo al personal reforzar sus habilidades, coordinación y capacidad de respuesta en escenarios operativos. Con el propósito de garantizar la seguridad de los participantes, se dispuso de embarcaciones de apoyo, buzos especializados en labores de búsqueda y rescate, personal de Sanidad Naval, una ambulancia y equipo contra incendios. Las actividades se desarrollaron y concluyeron satisfactoriamente, sin contratiempos. Cabe destacar que este tipo de adiestramiento contribuye al fortalecimiento de las capacidades de reacción, despliegue y respuesta del Personal Naval, así como, al desarrollo de habilidades necesarias para el cumplimiento de las misiones encomendadas a la Armada de México. La Armada de México opera el helicóptero de transporte y combate Mil Mi-17 desde agosto de 1994, formando parte fundamental de su aviación naval, adquirió cerca de 26 unidades en distintas versiones (como Mi-8 MTV-1 y Mi-17 V5), de las cuales se mantienen en servicio activo alrededor de 21 unidades distribuidas en varios escuadrones, puede transportar hasta 36 elementos de personal o cerca de 4 toneladas de carga interna (y hasta 5 toneladas en carga externa mediante gancho ventral).
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Redacción. – Las fuerzas aéreas de México y de los Estados Unidos concluyeron con éxito el ejercicio AMALGAM EAGLE 2026, un ejercicio bilateral de defensa aérea y búsqueda y rescate con vuelo real que se llevó a cabo del 30 de septiembre al 1 de octubre. Este ejercicio anual mejora la compatibilidad operativa entre el componente aéreo del Comando Norte de Estados Unidos, las Fuerzas Aéreas del Norte (AFNORTH), el Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD) y la Secretaría de la Defensa Nacional de México (DEFENSA). Este ejercicio bilateral de defensa aérea con vuelos reales y de búsqueda y rescate, tuvo como propósito mejorar la interoperabilidad y procedimientos de intercambio de información y respuesta a través de escenarios simulados, en atención a vuelos no autorizados, para fortalecer la coordinación y cooperación entre ambos países, bajo los principios de reciprocidad, responsabilidad compartida y diferenciada, confianza mutua y respeto a las decisiones y territorios soberanos El ejercicio de este año incluyó escenarios realistas donde aeronaves estadounidenses y mexicanas, incluyendo cazas y equipos de vigilancia, coordinaron la detección, identificación e interceptación de amenazas aéreas simuladas que transitaban por el espacio aéreo compartido entre ambas naciones. Los escenarios de entrenamiento, que también incluyeron una operación de búsqueda y rescate, se llevaron a cabo en diversas ubicaciones, como Texas, Arizona y los estados mexicanos de Nuevo León y Baja California Sur. El ejercicio refuerza la sólida relación de defensa entre Estados Unidos y México, mejorando la seguridad compartida y la capacidad de respuesta conjunta ante desafíos aéreos. «AMALGAM EAGLE es un pilar fundamental de nuestros esfuerzos de cooperación en materia de seguridad en el teatro de operaciones y demuestra nuestro firme compromiso con la defensa conjunta de Norteamérica», declaró el teniente general Bradford Everman, comandante de la Región Continental de EE. UU. del NORAD, la Primera Fuerza Aérea (AFNORTH) y las Fuerzas Aéreas Espaciales. «El profesionalismo y la perfecta colaboración demostrados por nuestras fuerzas y nuestros socios vitales de las Fuerzas Armadas Mexicanas son testimonio de nuestra sólida alianza. Cada año, este ejercicio perfecciona nuestras capacidades colectivas, garantizando que siempre estemos preparados para proteger nuestro territorio de cualquier amenaza aérea. Nuestra fortaleza reside en nuestra unidad y nuestra determinación compartida de mantener nuestros cielos seguros«. El ejercicio AMALGAM EAGLE 26 implicó una estrecha coordinación entre los centros de operaciones aéreas militares y las agencias civiles de control del tráfico aéreo de ambos países, incluyendo la Administración Federal de Aviación (FAA) de EE. UU., la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de EE. UU. y el Servicio de Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (SENEAM) de México. Esta cooperación interinstitucional es fundamental para mantener la soberanía y la seguridad del espacio aéreo. En base a las imágenes publicadas por las Fuerzas Aéreas del Norte (AFNORTH), aeronaves mexicanas operaron el ejercicio de defensa Aérea desde bases aéreas norteamericanas como la Base de la Reserva Conjunta Ellington Field en Texas donde al menos dos aviones T-6C Texan II y un Beechcraft King Air 350 llegaron después de una intercepción sobre espacio aéreo mexicano cruzando a espacio aéreo de los Estados Unidos. Por su parte un helicóptero UH-60M Blackhawk de la Fuerza Aérea Mexicana opero en Davis Monthan AFB, Arizona realizando operaciones de búsqueda y rescate, junto a un helicóptero Sikorsky HH-60W Jolly Green II especializado en combate, búsqueda y rescate (CSAR) con la finalidad de mejorar la compatibilidad operativa. Este ejercicio es un componente clave de la cooperación militar en curso entre Estados Unidos y México, diseñado para generar confianza, mejorar la interoperabilidad y garantizar la defensa mutua de América del Norte.
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Redacción. – El Departamento de Defensa de los Estados Unidos y Lockheed Martin anunciaron un acuerdo para la producción y compra de 850 aviones de combate F-35 durante los próximos 10 años, en lo que podría convertirse en el mayor contrato de la historia de este programa militar. El convenio, que busca modernizar y ampliar el programa F-35 Lightning II Joint Strike Fighter, requiere la aprobación y el financiamiento del Congreso de ese país antes de concretarse. El acuerdo marco contempla la fabricación de aeronaves, el suministro de repuestos iniciales, equipos para modificaciones y servicios de mantenimiento destinados a la flota mundial de F-35. Por su parte Lockheed Martin se comprometió a mantener una capacidad de producción de 156 aviones anuales, aunque esa cifra corresponde al ritmo de fabricación previsto y no significa que las 850 unidades del acuerdo se distribuirán uniformemente en los siguientes 10 años. El pacto busca estabilizar la cadena de suministro militar y sostener la flota global, e incluye el compromiso de Lockheed de autofinanciar 7.000 millones de dólares para mejorar repuestos y confiabilidad del avión. El acuerdo se enmarca en la estrategia del Pentágono de cerrar contratos plurianuales para ampliar la producción de armamento y fortalecer la base industrial de defensa del país. A diferencia de los bloques de compra habituales, que suelen pactarse cada tres años, este marco de diez años busca garantizar un flujo estable de pedidos para Lockheed y los cientos de subcontratistas que integran la cadena de suministro del programa El F-35 existe en tres diferentes versiones una de ellas de despegue y aterrizaje vertical y cada unidad cuesta alrededor de 100 millones de dólares. Ni el Pentágono ni Lockheed precisaron el valor total del contrato, que según la agencia Bloomberg sería el mayor en el cuarto de siglo de historia del programa. El F-35, construido con tecnología furtiva que le permite evadir la detección enemiga, es considerado el caza más avanzado del mundo. Actualmente hay más de 1.375 unidades en servicio en fuerzas armadas de distintos países, principalmente en Estados Unidos, y la flota global ya superó el millón de horas de vuelo. El acuerdo se da en un contexto de fuerte demanda internacional por el avión. Estados Unidos aprobó el mes pasado la venta de 48 unidades a Arabia Saudita por 24.300 millones de dólares. A su vez, Turquía, expulsada del programa en 2019 por la compra de un sistema de defensa aérea ruso, expresó recientemente confianza en recuperar el acceso a los aviones, una posibilidad que Israel rechaza de forma enfática. El acuerdo abarca los pedidos internacionales correspondientes a los lotes 21 a 30, además de las adquisiciones estadounidenses. El modelo plurianual busca generar economías de escala que beneficien a los operadores extranjeros mediante una cadena de suministro más estable y una mayor previsibilidad industrial. Lockheed Martin sostiene que la contratación a largo plazo permitirá reducir costes y reforzar el sostenimiento de la flota global. La compañía también señala que el modelo no modifica el proceso de asignación de los puestos de producción a los distintos clientes internacionales, cuya coordinación seguirá correspondiendo a la Oficina del Programa Conjunto del F-35. Mientras el F-47 y el F/A-XX, los próximos cazas de nueva generación a cargo de Boeing, y el bombardero B-21 Raider de Northrop Grumman todavía no entran en producción, el F-35 deberá cubrir el retiro gradual de aviones de cuarta generación como los F-15 y F-16, que llevan décadas en servicio.
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