MÉXICO AEROESPACIAL 
Por: José A. Quevedo Con la incorporación del Boeing 737-800, la Fuerza Aérea Mexicana, opera aeronaves nuevas para las funciones de transporte y apoyo a la población civil en casos de desastre. A inicio de la década de los ochenta la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) incorporo sus primeros aviones de transporte jet en la figura del Boeing 727-100 de los que cinco de estos aviones, equiparían al Escuadrón Aéreo de Transporte Logístico, que paso revista de entrada el 1 de marzo de 1983, posteriormente en el año 2000 se recibieron tres Boeing 727-264 Adv que operarían con el Escuadrón Aéreo 502, hasta que fueron oficialmente retirados en agosto de 2016. La FAM recibió tres aviones Boeing 727-264 con las matriculas 3505, 3506 y 3507, mismos que fueron pintados en un esquema en color gris con los sectores en alta visibilidad. Cabe señalar que todas estas aeronaves fueron usadas por la extinta Compañía Mexicana de Aviación en sus rutas nacionales e internacionales. Para el reemplazo de esta aeronave se selecciono al Boeing 737-800, siendo la primera vez que la Fuerza Aérea Mexicana incorporaba aeronaves nuevas, para este tipo de funciones. La Fuerza Aérea Mexicana dio a conocer en el 2015, un plan para adquirir aviones Boeing 737-800 para el Escuadrón Aéreo 502, con la finalidad de brindar el apoyo en la realización eficientemente de las múltiples operaciones que demanda el Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, así como proporcionar este apoyo en casos especiales a la población civil. La flota de aeronaves de ala fija perteneciente al escuadrón aéreo 502 estaba integrada por tres aviones Boeing 727-200 de transporte aéreo pesado, en virtud de que el avión Boeing 727-100, MAT. 3504 construido en 1981, con fecha 10 de octubre de 2014, fue dado de baja. La FAM señala en el programa de inversión, publicado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) que las actividades que realiza el Escuadrón Aéreo 502, demandan contar con aeronaves modernas de características similares o de mayor capacidad de las que actualmente cuenta para transporte aéreo y realizar un apoyo eficiente y eficaz, ya que el ritmo de operaciones a que se somete el material de vuelo se ha incrementado por necesidades en el traslado de tropas en operaciones aéreas militares, transporte aéreo de personal a los diferentes mandos territoriales en aplicación al Plan DN-III-E en auxilio a la población civil en caso de desastre, provocando que se tenga necesidad más frecuente de mantenimiento mayor así como de la adquisición de refacciones que cada vez resulta más difícil conseguirlas en el mercado aeronáutico debido a la antigüedad de los aviones Boeing 727, lo que resulta en una disminución sustancial en las operaciones del Escuadrón Aéreo 502, ya presentan deterioro en sus diversos sistemas mecánicos y obsolescencia en sus equipos electrónicos, repercutiendo en fallas recurrentes que hacen más difícil y costoso su mantenimiento y cada vez más insegura su operación, por lo que requieren ser reemplazadas por aeronaves de características operacionales similares o superiores. La situación actual y expectativa de desarrollo de nuestro país, requiere contar con material de vuelo adecuado y suficiente que le permita incrementar su capacidad de respuesta para atender eficientemente las tareas y misiones que tienen encomendadas en el corto, mediano y largo plazo. Para efectos de ubicar la mejor aeronave que sustituya los Boeing 727-200 la Fuerza Aérea Mexicana elaboró una comparativa de tres aeronaves, que cumplieran con las características técnicas y operativas requeridas por la institución, considerando costos de operación bajos, estas aeronaves son: Boeing 737-800, fabricado por la empresa norteamericana Boeing Comercial Airplanes. Boeing 737-900ER, fabricado por la empresa norteamericana Boeing Comercial Airplanes. Airbus A-320-200, fabricado por el consorcio europeo Airbus. Los requerimientos de la aeronave eran; que tenga alcance mínimo de 3,000 millas náuticas, con capacidad entre 140 y 180 plazas, que cuente con alta eficiencia, flexibilidad y rendimiento, con soporte logístico y técnico, facilidad de mantenimiento para expeditar sus inspecciones e incrementar su disponibilidad, deberá de contar con tecnología de vanguardia para garantizar la seguridad de las operaciones aéreas, capacidad de vuelo de día, noche y bajo condiciones meteorológicas adversas. La aeronave A320-200 tiene el costo de adquisición, operación y mantenimiento más alto a pesar de sus buenos rendimientos, sin embargo en cuanto a alcance el Boeing 737-900ER es mejor con 3,200 MN de alcance, pero su costo de adquisición sigue siendo alto en comparación al Boeing 737-800, ya que es el avión más económico de operar, al contar con una relación por milla náutica más barata que el Boeing 737-900ER. La FAM considero como la opción más conveniente, la adquisición de los aviones Boeing 737-800, mismos que se encuentran actualmente disponibles en el mercado aeronáutico. El Boeing 737-800 nuevo es una aeronave que cuenta con tecnología de punta, tiene capacidad para transportar hasta de 162 a 189 pasajeros, 2 o 3 pilotos y 3 de tripulación; su diseño y velocidad, lo hacen un avión eficaz y seguro, con el cual se tendrá la capacidad de atender las necesidades del ejército y fuerza aérea. Los aviones Boeing 737-800, cumplen con los requerimientos y regulaciones de la normativa aeronáutica nacional e internacional; con un suministro adecuado de abastecimientos para su soporte logístico, se garantiza una vida útil de 20 años de servicio. Estos aviones cuentan con modernos sistemas que garantizan su operación en forma inmediata y expedita, muy favorable para proporcionar transporte aéreo para efectuar las actividades que de acuerdo a sus funciones que le demandan. Por lo anterior se realizo la adquisición de tres aviones nuevos de transporte, Boeing 737-800 con capacidad de pasajeros de 162 a 189 según la configuración, con un alcance de 3,115 MN., sin escala a una velocidad máxima de 472 nudos a un techo de 18,450 Mts., a través de sus dos motores Tur-jet Snecm/G.E. Lo anterior fortaleció de la flota aérea del Escuadrón Aéreo 502, ya que estas aeronaves cubrirían un segmento de servicio, para el cual no se cuenta con equipos suficientes, logrando con ello no depender de terceros ajenos a la dependencia minimizando
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Quisimos retomar en éste nuevo año, el que creemos es uno de los temas que más controversia desata entre los amantes de la aeronáutica mexicana, sí, el estado de los F-5E/F y no es algo casual, Mexicoaeroespacial comenzó esta nota hace ya casi dos años y medio y no sólo como “plática de cabina” sino con datos oficiales obtenidos de la misma SEDENA y aunque la información está ahí afuera ningún otro medio ha retomado el tema con el análisis y seriedad que se merece. El tema es de lo más leído porque conocedores o aficionados, se sienten atraídos por lo que es (o en la mente de algunos debería ser) la punta de la espada de la defensa aérea mexicana, y sin entrar en análisis sobre su utilidad, nos enfocaremos en otra cosa, acercarnos con datos duros al estado que guarda la flota. No, lamento decepcionarte querido público, pero es necesario acabar con algunos mitos antes de pasar al tema principal. No, el que veas volar dos o cuatro aviones en un lunes por la mañana o que el día de tu visita al museo de aviación en Lucía, puedas ver un solo avión en la plataforma, de ningún modo significa que esa es la cantidad exacta de aviones en “servicio” De hecho el término “en servicio” es muy subjetivo y para aclararlo he aquí una anécdota. En los años sesenta un familiar sirvió como mecánico en la Real Fuerza Aérea y tuvo la buena fortuna de haber formado parte de algunos escuadrones del mítico Lightning, que era una verdadera pesadilla de mantenimiento, que no hacía más que dar dolores de cabeza a sus mecánicos y poner en riesgo la vida de los pilotos. La rutina era muy sencilla, todas las mañanas un oficial llamaba puntual a las 6:00 am a la oficina del Escuadrón directamente al jefe de mecánicos y le preguntaba invariablemente ¿cuántos aviones tienes hoy? La respuesta cambiaba todo el tiempo, “ocho, diez, seis” cinco era un mal día y habría que dar muchas explicaciones y aun así cuando los aviones eran movidos de su hangar a la plataforma, algunas fallas más, eran de esperar incluso cuando los pilotos ya estaban montados. El dato exacto de las aeronaves disponibles ese día sólo era conocido por el líder de escuadrón, el jefe de mecánicos y el oficial de vuelos de la base. Para acentuar más el punto, estamos hablando de los años más calientes de la guerra fría, cuando los escuadrones no tenían ningún tipo de restricción presupuestaria y sin embargo mantener todas las aeronaves en funcionamiento al mismo tiempo era prácticamente imposible ya que el número de máquinas que podían volar cambiaba de la noche a la mañana. La misma circunstancia aplica a nuestro presente, guardando las correctas distancias en cuanto a la facilidad de mantenimiento que los F-5E/F presentan, pero si en tu visita un piloto o un mecánico o incluso un compadre te dice con convicción absoluta que sólo dos F-5 vuelan, recuerda, que es en ese momento que sólo dos vuelan, no quiere decir que así seguirá por siempre, ese dato puede cambiar en una semana o el siguiente mes y existe una muy grande posibilidad de que hayas sido engañado, sí, pasa. El siguiente punto trata sobre las reliquias y la chatarra. En la aviación hay chatarra magnífica, hay chatarra útil y chatarra que evoca recuerdos, pero nunca habrá chatarra inservible, personalmente creo que quien le llama así a cualquier aeronave necesita descargar su enojo en otro lado. Es necesario dejarlo claro, los F-5E/F mexicanos no son chatarra, el que hasta el día de hoy no hayan recibido una mejora en sus sistemas no los convierte en basura ni inservibles; la enorme mayoría de la gente que emite un juicio así, ni siquiera sabe cuántas horas de vuelo tienen las células, incluso hemos visto comentarios de gente que se ha atrevido a mencionar que los aviones ya no tienen horas disponibles, lo cual como demostraremos más adelante es erróneo. ¿Eres de los que le llama reliquias? Necesitas conocer verdaderas reliquias de la aviación militar como el B-52, el Tu-195, o el KC 135 aeronaves que fueron puestas en operación cuando nuestros padres eran niños y que aún hoy son invaluables para las fuerzas armadas de sus respectivos países. Lamento tener que decir esto, pero llamarle reliquia a un F-5 mexicano no hará que la SEDENA corra a cambiarlos porque como ya lo hemos mencionado antes, las necesidades de defensa de nuestro país no requieren ni una flota grande y ultra moderna de cazas y para hacerlo aún peor, tampoco existe una urgencia estratégica por hacerlo. Por supuesto, que nos encantaría que el reemplazo se diera por alguna aeronave nueva que bien se puede justificar por razones de fomento a la industria aeronáutica y avance tecnológico, más que por defensa, sin embargo, es muy lejano que esto suceda. Es una tristeza, pero tampoco podemos descartar el lúgubre rumor sobre la compra de veinticuatro F-16 que todos hemos escuchado; lamentablemente en México todo puede pasar. Retomando el tema. En 2015 Mexicoaeroespacial público la primicia sobre el rescate que nuestra pequeña flota de aviones F-5 estaba recibiendo. La SEDENA daba a conocer que se estaba llevando a cabo el rescate y mantenimiento de cinco aviones F-5 a los que dos compañías, una mexicana y una Suiza (Ruag Schweiz, AG) estaban realizando inspecciones no destructivas, inspección de 1200, 1800 y 2100 horas en las células y reparación de componentes menores, siendo lo más importante la inspección de seis motores, la cual es casi seguro que se llevó a cabo en Suiza. Todo esto costó 3.6 millones de pesos una ganga en términos de costos de aviación militar. Es evidente que el problema que nuestros F-5E/F guardan no es otro, más que el desgaste de motores. La información provista por SEDENA sobre las horas de vuelo que han recibido las aeronaves así lo dejan ver. Los registros de horas de vuelo hechos públicos por SEDENA sobre las horas
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Por Jesús Aranda Publicado originalmente en el Periódico La Jornada el Lunes 28 de noviembre de 2016, p. 24 En agosto de 1982 la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) inició la era supersónica al incorporar 12 aviones de combate F-5 Tiger II; con el paso del tiempo la flota disminuyó a nueve aeronaves y en lo que va de este año sólo cinco han operado, según información de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). De acuerdo con información de la dependencia, tan sólo en gastos de operación y mantenimiento, en los últimos 10 años se han destinado más de 134 millones de pesos para el uso de estas naves supersónicas. Con el tiempo, el número de operaciones en que han participado disminuyó, mientras su costo por unidad se incrementó. En total, en los recientes 10 años el uso de estos aviones supersónicos en acciones de la FAM ha representado un gasto de más de 68 millones de pesos, sumado al costo del mantenimiento anual, 6 millones 588 mil pesos las nueve unidades, para un total de gastos de mantenimiento en el lapso citado superior a 65 millones 880 mil pesos. Ello, sin contar que el costo del mantenimiento anual de cada nave es de 732 mil pesos, para un gran total de 6 millones 588 mil pesos anuales. El mayor número de operaciones de los F-5 fue en 2010, cuando nueve aeronaves operaron en 814 acciones a un costo por unidad de 9 millones 522 mil 125 pesos, mientras el menor registro es el del presente año, en el que sólo cinco aviones han volado, con un costo de 2 millones 938 mil pesos por unidad. Ante las versiones que circularon recientemente, de que la FAM tenía planes de dar de baja estos aviones en razón de que ya se superó con creces la vida útil de una aeronave de estas características, que es de 20 años –ya rebasaron los 34 años de antigüedad–, la Secretaría de la Defensa Nacional precisó: “A la fecha esta dependencia no tiene ninguna propuesta para iniciar el trámite de baja de las citadas aeronaves”. En respuesta a una solicitud de información sobre el desempeño de los F-5, la Sedena dio a conocer que el costo operativo de los aviones F-5 fue de un millón 922 mil 691 pesos en 2006; 4 millones 759 mil 726 pesos en 2007; 5 millones 378 mil 726 pesos en 2008; 7 millones 760 mil 174 pesos en 2009; 6 millones 309 mil 174 pesos en 2010; 9 millones 522mil 125 pesos en 2011 y 2 millones 88mil 925 pesos en el último año del sexenio pasado. En ese mismo periodo el número de operaciones alcanzó su mayor cifra de los últimos años, en el que fueron utilizadas nueve aeronaves. En 2006 fueron 218, 562 en 2007, 744 en 2008, 688 en 2009, 814 en 2010, 785 en 2011 y 744 en 2012. Mientras, durante la administración del general Salvador Cienfuegos Zepeda, el costo anual de operaciones registró cambios importantes. En 2013 sumó 10 millones 152 mil 721 pesos; 10 millones 793 mil 814 pesos en 2014; en 2015 bajó a 6 millones 450 mil pesos y hasta la primera quincena de septiembre de 2016, el costo por la operación de cinco aviones fue de 2 millones 928 mil pesos. Sin embargo, el número de operaciones pasó a 600 en 2013, 345 en 2014, 495 en 2015 y 342 en 2016. De acuerdo con la información proporcionada, a pesar de que en el sexenio anterior se registró un mayor número de operaciones con los F-5, el costo de las mismas fue menor que en la presente administración. En 2011 se gastaron en 785 operaciones 9 millones 522 mil 125 pesos; mientras en 2014, 345 operaciones tuvieron un costo de 10 millones 793 mil 814 pesos. La Sedena, por otra parte, se negó a informar sobre el número de pilotos adiestrados de 2006 a la fecha para operar las naves supersónicas en los últimos 10 años, porque esos datos “podrían ser utilizados en menoscabo de la capacidad operativa” para el cumplimiento de sus misiones, además de que “permitiría calcular la capacidad de reacción operativa del Ejército y Fuerza Aérea, lo que ocasiona un riesgo a las acciones destinadas a preservar y resguardar la seguridad y defensa”. Articulo original en el siguiente enlace: http://www.jornada.unam.mx/2016/11/28/politica/024n1pol
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Por: José Antonio Quevedo En meses pasados la prensa mexicana se alarmo al descubrir un artículo del periódico norteamericano “The Washington Post” que alertaba sobre las multimillonarias compras de armamento a empresas norteamericanas, desatando una ola de artículos, en los medios mexicanos, con títulos como estos “EPN ha gastado 54 mil MDP en compras militares” “México vive una fiebre de armas” así como vídeos y comentarios en las redes sociales. Básicamente la prensa mexicana se escandalizaba respecto a este supuesto gasto que escondía en si inconfesables motivos para su adquisición. Varios respetables comentaristas adelantaron diversas teorías y motivos para estas compras de “escándalo” y se preguntaban porque esto no se había hecho público. Pero la verdad es que todas esas adquisiciones y compras se encuentran contempladas en los programas sectoriales tanto de la Secretaria de la Defensa Nacional (SEDENA) como de la Secretaria de Marina (SEMAR). Es más, en este sexenio las adquisiciones se contemplan como parte de una actividad y cuentan con indicadores que permiten medir su avance. Siendo así que de no cumplirse se estaría incurriendo en un desfase a los programas de gobierno. Dentro de la meta «México en Paz», la SEDENA es responsable junto con la SEMAR del objetivo 1.2 «Garantizar la Seguridad Nacional”; y coadyuvante del objetivo 1.6 “Salvaguardar a la población, a sus bienes y a su entorno ante un desastre de origen natural o humano”. Para el desarrollo de las actividades, se tomaron como referencia las líneas directrices del alto mando, contenidas en su Plan de Trabajo; quedando estructurado en el caso de la SEDENA por cinco objetivos sectoriales, 21 estrategias y 121 líneas de acción; así como, en tres estrategias correspondientes a los programas transversales: “Igualdad de Oportunidades y no discriminación contra las mujeres”, “Gobierno Cercano y Moderno” y “Democratizar la Productividad”. Para la SEMAR, dentro del programa Sectorial de Marina se señala en la Estrategia 2.5 Fortalecer la capacidad de Vigilancia y apoyo aéreo a las operaciones de la Armada de México, se mencionan las siguientes Líneas de acción: 2.5.1 Establecer un Sistema de Vigilancia Marítima por medios electrónicos para áreas estratégicas. 2.5.2 Modernizar la flota aeronaval para fortalecer las operaciones de la Armada de México. 2.5.3 Reforzar los programas de mantenimiento y la infraestructura logística de unidades aeronavales. Estos objetivos, representan compromisos de las Fuerzas Armadas para contribuir al logro de las metas nacionales establecidas en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018. En el informe de actividades del año 2014, la Sedena, señala que como parte del objetivo 3. Renovar las capacidades de respuesta operativa del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, se adquirieron 3,155 vehículos de diversas características, lo que permitirá renovar parcialmente el parque vehicular que ha cumplido con su tiempo de vida útil. Además se adquirieron 74 aeronaves de ala fija y 33 de ala rotativa como parte de la renovación del material de vuelo de la Fuerza Aérea Mexicana. Visto lo anterior, no hay mucho de que asombrarse, salvo que estos nuevos equipos no hayan llegado antes a México. La compra de equipo militar históricamente ha estado ligada a factores internos y externos que han conformado la actualidad de la aviación militar mexicana identificándose claramente tres etapas de transformación de la misma. La primera gran transformación de dio de cara a la Segunda Guerra Mundial, cuando bajo la amenaza real de una invasión japonesa a la península de Baja California y el hundimiento de buques mexicanos, por submarinos alemanes, se dio la llegada de material de guerra en cantidades nunca antes vista. La Segunda Guerra Mundial trajo también cambios en las estructuras de gobierno, ya que en 1944 la aviación militar mexicana obtiene su carácter constitucional como Fuerza Aérea Mexicana (FAM). El reequipamiento para defensa trajo aviones, vehículos, buques y armamento en grandes cantidades. La aviación militar se fortalecería en primer lugar con la llegada de los aviones de combate P-47D después de la guerra, así como con la experiencia adquirida en el frente de guerra por los integrantes del Escuadrón 201. Así las cosas las aeronaves adquiridas dentro del esquema de una guerra mundial, fueron paulatinamente sustituidas en los años sesenta del siglo pasado, los AT-6 por T- 28, y los P-47D también por T-28¡ ese retroceso de fuerza militar se evidencio en 1959, cuando P-51 Mustang de la Fuerza Aérea Guatemalteca, atacaron a barcos pesqueros mexicanos en aguas internacionales. Para contrarrestar ese hecho se activo en 1961, un escuadrón de aviones a reacción ingleses DeHavilland Vampiro para la defensa aérea. Aunque desde 1958, la FAM llevaba ya algunos años tratando de incorporar aviones jet no lo pudo concretar sino hasta 1961 con la llegada del entrenador a reacción T-33 y el Vampiro. Por muchos motivos la vida útil del Vampiro no fue larga, desactivándose en 1967, quedando la defensa aérea a cargo de un avión entrenador el T-33. Por un largo periodo de 15 años México no contaría con un avión adecuado para esa función. La segunda etapa inicia en los primeros años de la década de los ochenta, cuando se hacía evidente que los aviones a pistón como los AT-6, T-28, DC-3, DC-4 y DC-7, eran ya anticuados, por lo que empezaron a ser sustituidos por aviones más modernos, en el caso del T-28 por los turbohélices Pilatus PC-7, en todos los Escuadrones Aéreos. Es en esa época, en que la FAM entra a la era supersónica a través del entonces sofisticado interceptor Northrop F-5E/F. Con 15 años de retraso el sustituto del Vampiro, se encargo de la defensa aérea. Este periodo marco también la llegada del C-130 y del Boeing 727, que incrementarían la capacidad de las fuerzas militares para el transporte y logística. Así como más T-33, llegando la FAM a operar más de 40 de estos aparatos en tres escuadrones aéreos. Ese impulso llegó también a la Aviación de la Armada de México, que incorporo un escuadrón de helicópteros embarcados MBB-105 y otro de aviones multipropósito CASA C-212, empleándolos para misiones de transporte, búsqueda, rescate y patrulla marítima. La tercera
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Por: José Antonio Quevedo C. En 1995, el T-6 fue el ganador de un concurso para elegir el avión de entrenamiento estándar de la Fuerza Aérea y Marina norteamericanos. La disposición de ambas instituciones por seleccionar una misma plataforma para obtener ahorros y estandarizar su doctrina fue calificada como histórica y sumamente trascendental para el futuro de sus fuerzas armadas. Al parecer eso mismo sucede ahora en México. Es importante destacar que el T-6C Texan II es una nueva versión actualizada de este avión, que a su vez es un derivado del Pilatus PC-9M –su mismo rival suizo para el contrato mexicano- modificado a estándares estadunidenses. La legislación norteamericana obliga a que las aeronaves de diseño extranjero adoptadas por sus fuerzas armadas sean construidas por empresas nacionales, generando empleos y consecuentemente protegiendo la derrama económica de su compra y generando condiciones tecnológicas para darles servicio posterior. Si bien en México no existe una legislación similar, para la elección de este avión hubo un factor que jugó en contra de la elección del PC-9 y del Súper Tucano, aunque el T-6 Texan II es ensamblado por la empresa Beechcraft en Wichita Kansas, ésta empresa cuenta con dos plantas en Chihuahua, y Textron, su nueva compañía matriz, dueña de Cessna y Bell Helicopters, también cuenta con una planta de piezas de helicópteros en Chihuahua. De esta manera el Texan II tiene una parte importante de componentes fabricados en México y con la posibilidad también de ser ensamblado y recibir su ciclo de mantenimiento completo en Chihuahua. El T-6C no es propiamente un entrenador como su sus versiones anteriores, cayendo más en la definición de avión multipropósito ya que incorpora puntos fijos duros bajo las alas para el porte de armamento de entrenamiento, un head-up display (HUD), panel de control de cristal integrado y una avanzada suite de aviónica Esterline CMC 4000 que aumenta en gran medida las capacidades de formación avanzada que puede brindar el avión. Los sistemas se integran con un acelerador Hands-On And Stick (HOTAS), ofreciendo al alumno piloto y al instructor una interfaz más simple en la cabina de mando digital. La Fuerza Aérea Mexicana (FAM) opera el Texan II en la Escuela Militar de Aplicación Aerotáctica de la Fuerza Aérea (E.M.A.AT.F.A.) en la BAM 11 en Chihuhua, además de los escuadrones aéreos 402, (Ixtepec) 201 (Cozumel, Q. Roo.), 203 (El Ciprés, B.C.) y 204 (Hermosillo, Son.). Reemplazando a los aviones Pilatus PC-7 de esas bases aéreas. El escuadrón aéreo 201, junto con el 402, conforma el distrito aéreo militar sureste, cuya tarea prioritaria es interceptar las avionetas del narcotráfico que atraviesan el territorio mexicano de manera ilícita procedentes de los países de América Central. Su zona de responsabilidad coincide con el área donde las autoridades mexicanas registran el mayor número de vuelos no autorizados. El proyecto de incorporación de aviones T-6C en la FAM es de suma importancia pues confirma continuidad en los programas de la Secretaria de la Defensa Nacional. El primer pedido por seis T-6C se dio en 2011 a un costo de dos mil 100 millones de pesos pues incluía un paquete considerable de infraestructura de apoyo. El segundo pedido costó 678 millones de dólares en el 2012. A través de un documento llamado Logros 2014, del «Programa Sectorial de Defensa Nacional 2013-2018» la Secretaria de la Defensa Nacional da a conocer las principales actividades de la Fuerza Aérea Mexicana durante el año 2014, estableciendo como meta anual incrementar la movilidad estratégica en un 11.3% que equivale a la adquisición de 33 aeronaves, superándose la meta establecida en un 18.7%, al adquirirse 107 aeronaves de diferentes características, para renovar la flota aérea de la Fuerza Aérea Mexicana, entre ellos un avión Learjet 45XR, 18 aviones T-6C+, un helicóptero AGUSTA AW109SP y un avión CHALLENGER 605. El Texan II es actualmente usado no sólo por los Estados Unidos, sino por una amplia gana de fuerzas aéreas como: La Real Fuerza Aérea de Canadá, La Fuerza Aérea Alemana así como Las fuerza aéreas de Israel, Grecia e Iraq. México se sumó a la lista de usuarios del T-6C Texan II en el año 2012, cuando un primer lote de seis fue entregado a la Fuerza Aérea Mexicana, que los asignó a la Escuela Militar de Aplicación Aero Táctica de la FAM o EMAATFA, en la desértica y aislada Base Aérea de Santa Gertrudis, en el Norte de México y que son fácilmente identificables por sus tonos de anaranjado en el timón del avión. A reserva de que más aeronaves sean compradas en el futuro, una vez que todas las entregas se completen México se habrá convertido en un importantísimo socio de la marca Beechcraft al tener en operación no solo más de 70 aviones T-6C Texan II y por lo menos 11 turbo hélices King Air 350i/ER recientemente adquiridos; sino que aparte, desde el año 2007 Beechcraft instaló una planta en el Estado de Chihuahua que actualmente ensambla placas de metal y hace trabajos de cableado eléctrico a aviones King Air y Jets Hawker empleando a más de 1000 personas.
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En punto de las 09:30 horas (tiempo local), en las instalaciones de la “Unión Ganadera Regional de Sonora”, de Hermosillo, Son., se llevó a cabo la inauguración de la Magna Exposición Militar “Fuerzas Armadas… Pasión por Servir a México”. El evento fue presidido por el General Salvador Cienfuegos Zepeda, Secretario de la Defensa Nacional, acompañado del Almirante Vidal Francisco Soberón Sanz, Secretario de Marina y de la Lic. Claudia Pavlovich Arellano, Gobernadora del estado de Sonora. El General de División Diplomado de Estado Mayor, Adolfo Domínguez Martínez, Comandante de la Segunda Región Militar fue el encargado de dirigir unas palabras al público asistente, donde manifestó que la Exposición es una muestra a los sonorenses, de la forma de operar y equipo con que se encuentra dotado el Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos y asimismo, es el espacio donde la sociedad mexicana puede convivir en un ambiente sano y seguro con las mujeres y hombres que forman parte del Instituto Armado, con el fin de que los sonorenses conozcan más a los militares mexicanos. De igual forma, manifestó que la exposición cobra realce en esta ocasión, por el cumplimiento de los 100 años de la Industria Militar y 50 de la Aplicación del Plan DN-III-E, siendo motivo de satisfacción mostrar los recursos con que cuenta el Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos. Por su parte, la gobernadora Pavlovich, agradeció y valoró la apertura de la magna exposición, demostrando el honor que significaba participar en eventos de la Secretaría de la Defensa Nacional, afirmando que representaba una gran oportunidad para reiterar la admiración, reconocimiento y agradecimiento por el patriotismo y compromiso de las Fuerzas Armadas por la Nación. Asimismo manifestó que las Fuerzas Armadas son vistas con orgullo por su entrega diaria con pasión para servir, siendo un símbolo para México. La exposición se encuentra conformada por 19 módulos y un área interactiva, donde en 12 stands se exhiben 6 aeronaves de la Fuerza Aérea Mexicana como un jet entrenador T-33, un avión multipropósito PC-7 y un helicóptero MD-530F entre otros, además de 20 vehículos militares, 10 equinos y 24 canes. La Magna Exposición Militar “Fuerzas Armadas… Pasión por Servir a México”, se encontrará abierta al público en forma gratuita del 23 de noviembre al 18 de diciembre de 2016 en un horario de 9:00 A.M. a 18:00 P.M. de lunes a domingo. Durante la presente administración, la expo ha registrado un incremento en la afluencia de visitantes, destacando que en 2013, asistieron 4´760,269 visitantes en cinco exposiciones establecidas; en 2014 se registró una afluencia de 5´981,062 asistentes en cinco exposiciones; en 2015 se superó la cantidad en 6´053,262 en seis exposiciones y para el presente año se han recibido 657,104 en dos exposiciones. La Magna Exposición Militar “Fuerzas Armadas… Pasión por Servir a México”, tiene el objetivo de crear un ambiente de armonía y convivencia entre el personal militar y la ciudadanía para sensibilizarlos sobre las actividades que realizan las fuerzas armadas del país en beneficio de los mexicanos, fortaleciendo así la imagen institucional del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos.
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