MÉXICO AEROESPACIAL 
Redacción. – Según el reciente informe “Pérdidas de aeronaves estadounidenses en combate durante la Operación Furia Épica: Consideraciones para el Congreso”, presentado por el Servicio de Investigación del Congreso, se detallan varias aeronaves pertenecientes a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos que resultaron dañadas o perdidas en servicio durante las operaciones militares de la Operación Furia Épica (OEF) contra Irán. Con base en la información proporcionada en informes de prensa y declaraciones del Departamento de Defensa (DoD) y el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), se especifican un total de 42 aeronaves, incluyendo aviones de ala fija y rotatoria, así como aeronaves no tripuladas o drones. El informe detalla 42 aeronaves de ala fija y rotatoria, incluyendo cuatro cazas F-15E Strike Eagle y un F-35A Lightning II, un avión de ataque a tierra A-10 Thunderbolt II, siete aviones cisterna KC-135 Stratotanker, un avión de sistema de alerta temprana y control aerotransportado E-3 Sentry, dos aviones de operaciones especiales MC-130J Commando II, un helicóptero de búsqueda y rescate HH-60W Jolly Green II, además de veinticuatro drones MQ-9 Reaper y un vehículo aéreo no tripulado MQ-4C Triton. De la lista total de 42 aeronaves involucradas en la Operación Epic Fury, el mayor número de pérdidas son vehículos aéreos no tripulados (VANT). El informe indica que se han perdido un total de 24 drones MQ-9 Reaper desde el inicio de las operaciones militares con Irán. Al respecto el general Kenneth S. Wilsbach, jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos señalo ante una comisión del congreso el 20 de mayo de 2026, “Para Epic Fury, tal vez el jugador más valioso fue el MQ-9, realizamos muchos ataques… No quiero decir cuántos porque el número es clasificado, pero ninguna otra plataforma se acerca siquiera al MQ-9. Así que obtenemos mucha utilidad de ellos y no ponemos en riesgo a nuestra gente” Aunque los MQ-9 son relativamente caros, siguen estando diseñados para asumir misiones de ISR de mayor riesgo que no se asignarían a una aeronave tripulada debido al riesgo para la tripulación, es así que tiene sentido que esos activos tengan números más altos de pérdidas en combate. Entre las 17 aeronaves de ala fija analizadas, varias fueron derribadas y destruidas tras ser alcanzadas por fuego enemigo, mientras que otras resultaron dañadas y tuvieron que realizar aterrizajes de emergencia en bases aéreas cercanas en la región. Tres cazabombarderos F-15E fueron derribados por fuego amigo sobre Kuwait el 1 de marzo; sus tripulaciones se eyectaron de las aeronaves y fueron rescatadas, según el CENTCOM. De manera similar, el Comando informó del derribo y destrucción de un F-15E en Irán a principios de abril; sus pilotos fueron rescatados en varias operaciones de búsqueda y rescate (SAR), durante una de las cuales un helicóptero HH-60W fue alcanzado por fuego de armas ligeras, causando daños a la unidad, como declaró el presidente del Estado Mayor Conjunto, el General de la Fuerza Aérea Dan Caine, en la conferencia de prensa del 6 de abril. Además, varias cadenas de noticias informaron que dos aeronaves MC-130J que participaban en operaciones SAR fueron destruidas intencionalmente en territorio iraní después de sufrir daños que impidieron su despliegue; sus tripulaciones fueron evacuadas a salvo. En esa conferencia de prensa, el General Caine informó que una aeronave A-10 Thunderbolt II fue alcanzada por fuego enemigo el 3 de abril, lo que provocó que se estrellara y fuera destruida; su piloto se eyectó de la unidad y fue rescatado a salvo. También a mediados de marzo de este año, el CENTCOM informó que dos aeronaves de reabastecimiento de combustible KC-135 Stratotanker estuvieron involucradas en un incidente sobre espacio aéreo amigo. Una de las unidades se estrelló en Irak, provocando la pérdida de sus seis tripulantes; la otra aeronave realizó un aterrizaje de emergencia. En el contexto de los ataques iraníes con drones y misiles contra la Base Aérea Príncipe Sultán en Arabia Saudita, cinco aviones cisterna KC-135 y un avión E-3 Sentry sufrieron daños; se confirmó la destrucción de este último como resultado de los ataques, según la confirmación visual obtenida mediante imágenes OSINT. Durante el mismo período, un caza F-35A resultó dañado por fuego terrestre iraní, lo que obligó a la aeronave a realizar un aterrizaje de emergencia en una base estadounidense. Por su parte el contralor del Pentágono, Jules W. Hurst III, declaró que los costos estimados del departamento para las operaciones militares en Irán han aumentado a 29 mil millones de dólares y afirmó que: “Gran parte de este aumento se debe a una estimación más precisa de los costos de reparación o reemplazo del equipo”
READ MORE
Redacción. -El T-7A Red Hawk ha recibido la autorización oficial para su producción. Tras la aprobación del Hito C el 23 de abril, la Fuerza Aérea avanza con un contrato de 219 millones de dólares para los primeros 14 aviones de entrenamiento avanzado, junto con los repuestos, el equipo de apoyo y la capacitación correspondientes, a cargo de Boeing Defense, Space & Security. Este logro marca un momento crucial para el Programa de Entrenamiento Avanzado de Pilotos del T-7. Es el resultado de un año de progreso enfocado bajo una estrategia de «gestión activa», un esfuerzo de colaboración entre la Fuerza Aérea, el Comando de Educación y Entrenamiento Aéreo y Boeing. Este enfoque, en consonancia con las directivas de transformación de adquisiciones del Departamento de la Fuerza Aérea, está diseñado para optimizar tanto el riesgo programático como el operacional, con el fin de proporcionar capacidades al combatiente de la forma más rápida y segura posible. “Alcanzar el Hito C es una muestra de la dedicación de los equipos gubernamentales e industriales que han trabajado diligentemente para superar complejos obstáculos técnicos”, declaró William Bailey , quien desempeña las funciones de Subsecretario de la Fuerza Aérea para Adquisiciones, Tecnología y Logística. “El T-7A es un programa fundamental para el futuro de nuestras fuerzas aéreas de combate, y su entrada en producción nos acerca un paso más a poner esta capacidad esencial en manos de nuestros pilotos instructores y estudiantes”. El T-7A Red Hawk es el primer avión de la Fuerza Aérea diseñado y construido mediante métodos totalmente digitales, un proceso destinado a optimizar el desarrollo, la producción y el mantenimiento. Los avanzados sistemas de la plataforma proporcionarán a los pilotos en formación las habilidades necesarias para la transición a cazas y bombarderos de cuarta, quinta y sexta generación. Esta decisión relativa al Hito C es la primera de varias en un enfoque innovador y por fases. La Oficina del Programa T-7A de la dirección solicitará la aprobación de cada uno de los tres primeros lotes de producción inicial a baja tasa de forma individual. Esto permite al equipo gestionar el riesgo de concurrencia incorporando los conocimientos derivados de las pruebas de desarrollo en curso y otros avances del programa antes de comprometerse con los lotes de producción posteriores. “Recibir la aprobación del Hito C es un hito trascendental”, declaró Rodney Stevens , Director Ejecutivo del Programa de Entrenamiento y Director de la Dirección de Entrenamiento del Centro de Gestión del Ciclo de Vida de la Fuerza Aérea.” Esto demuestra nuestra confianza en el diseño de la aeronave y nuestra disposición para comenzar a producir esta capacidad revolucionaria a un ritmo adecuado junto con el Comando de Educación y Entrenamiento Aéreo. Si bien aún queda trabajo por hacer, contamos con una sólida colaboración y un camino claro para ofrecer el sistema de entrenamiento de pilotos más avanzado del mundo”. El programa general contempla la entrega de 351 aviones T-7A y 46 simuladores de entrenamiento en tierra a cinco bases del AETC durante la próxima década. “Nuestra misión es entrenar a la próxima generación de pilotos de combate, y el T-7A Red Hawk es la herramienta que necesitamos para lograrlo”, declaró el general de brigada Matthew Leard , director de Planes, Programas, Requisitos y Asuntos Internacionales del AETC. “Reemplazar nuestros T-38, con más de 60 años de antigüedad, es una prioridad absoluta. Los sistemas avanzados del T-7A brindarán a nuestros alumnos un entorno de entrenamiento mucho más realista, garantizando que estén preparados para las cabinas de los aviones del futuro”. Con el objetivo de lograr la Capacidad Operativa Inicial del T-7A para 2027, la oficina del programa seguirá centrada en completar la fase de Desarrollo de Ingeniería y Fabricación, al tiempo que apoya al cuadro inicial de instructores y personal de mantenimiento mientras sientan las bases para la próxima generación de Entrenamiento de Pilotos de la Fuerza Aérea. Imágenes USAF/Sam Worrel
READ MORE
Redacción. – Estados Unidos ha perdido al menos 16 drones MQ-9 Reaper sobre Irán desde el 28 de febrero, confirmó CBS News a través de funcionarios estadounidenses. Fuentes iraníes afirman que 24 o más fueron derribados. Ocho de estos drones han sido dados como perdidos solo desde principios de abril. A unos 32 millones de dólares por fuselaje, eso equivale a entre 500 y 770 millones de dólares en hardware esparcido por el suelo iraní en seis semanas. El MQ-9 Reaper liquido a Qasem Soleimani. Definió veinte años de dominio aéreo estadounidense desde Afganistán hasta Yemen y Somalia. Fue la plataforma que hizo la guerra barata, remota y políticamente indolora. Un piloto en Nevada al otro lado del mundo, volando un Reaper usaba un misil Hellfire sobre Kandahar, para eliminar un objetivo sin que una bota tocara suelo extranjero. El último MQ-9 Reaper se entregó a la Fuerza Aérea en 2025. La línea de producción está cerrada. General Atomics ya no fabrica el fuselaje. El inventario de la USAF estaba en 230 aeronaves antes de que comenzara la guerra, ya en una reducción gradual de retiro a 140 para 2035, porque las propias evaluaciones de la Fuerza Aérea concluyeron que el Reaper no puede sobrevivir en espacio aéreo disputado contra adversarios pares. Irán acaba de confirmar esa evaluación a un ritmo de aproximadamente tres fuselajes por semana. Dieciséis pérdidas confirmadas de 230 es el siete por ciento del inventario total consumido en seis semanas. No hay producción de emergencia para reemplazarlos. El MQ-9B, la variante de próxima generación no comienza las entregas hasta 2028. Cada Reaper perdido se resta de un número fijo que nunca aumentará. Las vulnerabilidades son estructurales, no incidentales. Una sección transversal de radar de uno a dos metros cuadrados. Una silueta impulsada por turbopropulsor visible para cualquier radar moderno. Velocidad de crucero de 200 millas por hora, lo suficientemente lenta para que un misil tierra-aire de la época de 1970 la intercepte. Órbitas de ISR predecibles, porque la vigilancia persistente requiere mantener la posición sobre las mismas coordenadas durante horas. Enlaces de datos SATCOM retransmitidos a través de la Base Aérea de Ramstein en Alemania, vulnerables a los sistemas de interferencia suministrados por Rusia que Irán ha desplegado en toda su red. El Reaper fue construido para cielos donde nadie podía disparar de vuelta. Irán puede disparar de vuelta. La Doctrina Mosaico de la Guardia Revolucionaria Iraní, conocida por sus siglas en inglés como IRGC fue activada cuando los ataques del 28 de febrero mataron a sus lideres, distribuyendo la defensa aérea a través de 31 comandos provinciales semi-autónomos. Cada uno opera su propia red en capas: Bavar-373 para intercepciones de gran altitud, variantes S-300 para mediano alcance, MANPADS de corto alcance para cualquier cosa por debajo del horizonte del radar. Cuando los ataques estadounidenses decapitaron el mando central, estos nodos no colapsaron. Continuaron operando de manera independiente, exactamente como se diseñó. El sistema se construyó estudiando la guerra de Irak de 2003, donde la defensa aérea iraquí centralizada se desintegró bajo ataques de precisión estadounidenses. Irán aprendió la lección y construyó lo opuesto: una red sin cabeza que lucha más fuerte después de perder su cabeza. El secretario de Guerra dijo el 8 de abril que Estados Unidos había usado solo “una fracción de nuestra fuerza”. Eso puede ser cierto en conjunto. Pero el Reaper no es reemplazable con fracciones. Es un inventario finito de una línea de producción cerrada que se está consumiendo en un teatro que se suponía sería su ejercicio de retiro. Las alternativas más sigilosas aún no están desplegadas a escala y las demandas de inteligencia de una campaña aérea de seis semanas sobre un país del tamaño de Alaska no dejan espacio para la conservación. Al parecer el MQ-9 sobre Irán es el sonido de una era terminando. No porque la tecnología fallara, sino porque el entorno para el que fue diseñado ya no existe, y la fábrica que lo construyó ya no opera.
READ MORE
Redacción. – El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) publicó el 15 de marzo de 2026, tres imágenes de aviones de ataque A-10C Thunderbolt II operando en una ubicación no especificada en apoyo de la Operación Furia Épica. Estas son las primeras imágenes oficiales que tenemos del A-10 participando en esta operación, aunque su participación había sido confirmada por escrito por el CENTCOM durante las primeras 48 horas del conflicto. Ahora, con las imágenes disponibles, podemos observar la carga útil que transportan estos aviones especializados en apoyo aéreo cercano. En estas imágenes, vemos que la aeronave está equipada con armamento antiaéreo y antisuperficie. En primer lugar, en el ala de estribor, los A-10 llevan un pod de designación de objetivos LITENING y un misil guiado aire-superficie AGM-65 Maverick. Un tanque auxiliar estándar de 600 galones está montado en el punto de anclaje central, para otorgar a la aeronave mayor alcance y tiempo de permanencia en el aire. En el ala izquierda, los aviones llevan otro misil Maverick, dos misiles aire-aire AIM-9M Sidewinder y un único lanzacohetes LAU-131 de siete cohetes equipados con el kit de guiado APKWS II (Advanced Precision Kill Weapon System II). Los A-10 han estado equipados habitualmente con misiles Sidewinder como última línea de defensa contra aeronaves hostiles, pero con el mayor uso de pequeños vehículos aéreos no tripulados (UAV) como el Shahed 136 como municiones de ataque, el A-10 ahora puede utilizarlos en un rol más ofensivo. Lo mismo puede decirse de los cohetes equipados con APKWS II. Si bien el kit de guiado fue concebido originalmente como una forma de aumentar la eficacia del omnipresente cohete Hydra 70 en entornos donde los daños colaterales son una preocupación importante, el sistema ha demostrado su eficacia contra objetivos aéreos. Además de permitir una carga útil mucho mayor que la de la mayoría de los misiles aire-aire convencionales, estas armas también son mucho más económicas, por lo que su uso contra drones relativamente baratos no resulta tan desequilibrado como, por ejemplo, un misil Sidewinder. Por supuesto, los cohetes guiados también pueden emplearse contra objetivos terrestres en la misma misión. Los A-10, armados con misiles Sidewinder y APKWS, que sobrevuelan Irak y Jordania, pueden interceptar eficazmente drones hostiles con destino a bases amigas. Sin embargo, cabe destacar que, dado que el A-10 carece de radar propio, a menos que los drones sean detectados visualmente o mediante infrarrojos, los pilotos probablemente recurrirán a medios externos para dirigirse hacia dichos objetivos. Cabe destacar que hasta el momento no existen pruebas que indiquen que los A-10 participen en misiones sobre Irán. A pesar de que las capacidades antiaéreas de Irán se han visto gravemente mermadas —hasta el punto de que se ha observado a los F/A-18 utilizando sus propios cañones a baja altitud contra objetivos en la ciudad iraní de Chahabar sin aparente resistencia—, el perfil de combate del A-10, caracterizado por su vuelo lento y a baja altitud, lo hace particularmente vulnerable a los sistemas móviles de defensa aérea, como los cañones antiaéreos o los sistemas portátiles de defensa antiaérea (MANPADS). Además, la flota de A-10 desplegada sigue operando desde la base aérea de Muwaffaq Salti en Jordania. Es casi seguro que otras aeronaves desplegadas en esta base, entre las que se incluyen, al menos en algún momento, los F-15E Strike Eagle, los F-35 Lightning II y los F-22 Raptor, se están empleando en el frente de batalla sobre Irán, pero integrar el A-10 en estas misiones de largo alcance sería complicado. En cualquier caso, aunque el A-10 no realice misiones sobre Irán, su disponibilidad para operaciones contra milicias afines a Irán permite preservar mejor la disponibilidad de otros tipos de aeronaves. Puede que los días del Warthog estén contados, pero está demostrando que aún conserva un valor significativo en ciertos escenarios de combate.
READ MORE
Redacción. – La Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF) ha elevado el ritmo de operaciones de los aviones E-3 Sentry de alerta temprana y control aerotransportado (AWACS) en un despliegue sin precedentes sobre Jordania, el norte de Arabia Saudí, el sur de Irak y el Mediterráneo oriental. Al parecer estos AWACS han pasado a cumplir una función clave en la detección persistente de drones y misiles iraníes lanzados contra objetivos en Jordania e Israel, después de la destrucción de buena parte de la red de radares terrestres de alto valor. Se ha confirmado que 17 instalaciones militares estadounidenses han sido atacadas por Irán desde que Estados Unidos e Israel iniciaron la ofensiva militar contra ese país el 28 de febrero. En ese contexto, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica habría destruido sistemas de radar valorados en 2.700 millones de dólares. Poco después del inicio de las hostilidades entre Estados Unidos, Israel e Irán, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica destruyó el único radar AN/FPS-132 situado fuera de territorio estadounidense, en Catar. También destruyó dos radares AN/TPY-2 vinculados a sistemas THAAD en Jordania y en Emiratos Árabes Unidos, además de otros radares de menor valor. Esa situación dejó a Israel y a las unidades del Ejército y de la Marina de Estados Unidos encargadas de proteger el territorio israelí con una fuerte dependencia de datos de alerta temprana más limitados, procedentes de radares instalados en Turquía y de aviones E-3 AWACS de la Fuerza Aérea estadounidense desplegados en la región. Antes del inicio de los ataques contra Irán, la Fuerza Aérea de EE. UU. ya había trasladado a Oriente Medio y Europa la mayor parte de su flota operativa global de E-3. Estas aeronaves llevan los radares aerotransportados más grandes del mundo y se emplean para coordinar el espacio de batalla táctico mediante enlaces de datos que mejoran la conciencia situacional de las redes antiaéreas estadounidenses y aliadas. La cobertura aérea, sin embargo, depende de reabastecimientos en vuelo cada cuatro a seis horas y no compensa de forma óptima las pérdidas en tierra, debido a la antigüedad de los sensores del E-3 y a que el sistema no fue concebido para la defensa frente a misiles balísticos. La situación también ha reavivado las dudas sobre la viabilidad de la flota E-3. Las tasas de disponibilidad han caído de forma marcada tras décadas de servicio, mientras que sus radares y sistemas de aviónica son considerados cada vez más obsoletos. Esa limitación reduce la capacidad de detección frente a amenazas furtivas, como los drones Shahed 191 de Irán, y aumenta la exposición a la guerra electrónica. Pese a ello, el Departamento de Guerra ha impulsado desde 2025 la cancelación de los planes de adquisición del E-7, llamado a sustituir al E-3. La decisión ha generado controversia, ya que esos aparatos son vistos como una necesidad urgente y reflejan, al mismo tiempo, una fuerte presión sobre el presupuesto de la Fuerza Aérea. Aunque los E-3 pudieron sostener una presencia continua en torno a Irak durante la Operación Tormenta del Desierto de 1991, esas mismas aeronaves son hoy mucho más viejas y menos numerosas, y mantenerlas en condiciones de vuelo exige un esfuerzo mucho mayor. En paralelo, la Real Fuerza Aérea Australiana desplegó el 11 de marzo un E-7 en la región del golfo para respaldar las operaciones de defensa aérea. Ese movimiento coincide con la participación creciente de países occidentales en el esfuerzo bélico contra Irán. Al mismo tiempo, el Ejército de Estados Unidos ha retirado sistemas de defensa aérea terrestre, incluidos radares de alto valor, de distintos puntos del mundo para redesplegarlos en Oriente Medio. Entre esas posiciones figuran emplazamientos avanzados de importancia estratégica en Corea del Sur.
READ MORE