Por José Antonio Quevedo C. En días pasados la Fuerza Aérea Mexicana ha liberado imágenes de varios de sus aviones T-6C, Texan II artillados con ametralladoras y lanzacohetes, lo que permite pensar que se continúa con su proceso de artillado. México cuenta con un programa de adquisición de armas para sus tejanos pertenecientes a la Fuerza Aérea y la Armada de México. Para la Fuerza Aérea Mexicana se propone contar con 60 contenedores para equipar a 30 aviones T-6C+ y emplearlos en misiones de adiestramiento, reconocimiento, patrullaje, vigilancia e intercepción aérea. La inversión de la FAM para dotar a 30 aviones T-6C con este sistema de artillería aire-aire y aire-tierra asciende a 322 millones, 684 mil 847 pesos y consiste en la adquisición de contenedores para aviones T-6C+, con sus respectivos accesorios, herramientas, repuestos, documentación técnica y adiestramiento para su operación y mantenimiento, a fin de reforzar las operaciones aéreas con equipo para emplearse en misiones de Adiestramiento, Reconocimiento, Patrullaje, Vigilancia e Intercepción aérea como complemento del sistema de defensa aérea”. Los aviones T-6C+ de la Fuerza Aérea Mexicana, no cuentan con equipo adecuado para el cumplimiento de sus misiones, lo que ha limitado su empleo únicamente para actividades de adiestramiento y reconocimiento. La incorporación de aditamentos para portar sistemas de fuego aéreo y terrestre da a los tejanos de la FAM un nivel superior de operatividad, pudiendo satisfacer las necesidades de adiestramiento, reconocimiento, patrullaje, vigilancia e intercepción aérea, así como otras misiones dentro del territorio nacional, señala la Sedena además los mandos de la FAM aseguran que con este armamento “se dispondrá de una flota de aeronaves equipada con equipo adecuado de nueva tecnología, capaces de apoyar las actividades que desarrolla la Fuerza Aérea Mexicana en la vigilancia del espacio aéreo de nuestro país, recordemos que la Fuerza Aérea Mexicana comenzó el retiro gradual del que fue el avión táctico más numeroso de esa fuerza, el Pilatus PC-7, al inicio de este año todos los PC-7, restantes alrededor de 30 se concentraron en la Escuela Militar de Aviación, en Zapopan Jalisco, donde realizan ahora labores de adiestramiento aunque conservan su capacidad de ataque a tierra, estando listos para cualquier contingencia. Durante la pasada FAMEX 19, se conoció que los Escuadrones Aéreos 201, en Cozumel, 202, en Tuxtla Gutiérrez, 203 en Ensenada, 204 en Hermosillo y 205 en Chihuahua están ya equipados con el T-6C, asumiendo ya los roles de para misiones de vigilancia y adiestramiento y poco a poco el T-6C está asumiendo las misiones de apoyo aéreo cercano que tenían los PC-7. Los T-6C de la Fuerza Aérea Mexicana están siendo equipados contenedores Dillon Aero, los cuales llevan ametralladoras M-134 Minigun, calibre 7.62 y van montados debajo de las alas de los aparatos con una cadencia de disparo de 3000 dpm. El Dillon Aero Gun Pod es un sistema de armas autónomo M134D-H que se monta en el avión a través de los puntos fijos del Texan II. Cada tejano lleva dos contenedores, lo que les da un poder de fuego de al menos 6 mil disparos por minuto. Cada contendor vacío pesa 73 kilos y medio y hasta 158 kilos ya cargado con la cinta de 3 mil balas calibre 7.62. El sistema es alimentado eléctricamente con dos baterías de 24 voltios cada una. El montaje permite disparos vía control remoto y lleva un sistema de aviso para que el piloto sepa cuando al contenedor le quedan al menos cien cartuchos. Además la Sedena ha señalado que los contenedores, al estar certificados por la empresa fabricante de los aviones T-6C+, garantizan su empleo sin que se afecte la estructura de las aeronaves. La Aviación de la Armada de México que opera 13 aviones Texan T-6C ha adquirido contenedores FN Herstal HMP 250 en el 2014. El HMP 250 LCC es un sistema autónomo de armas que incluye una ametralladora FN M3P de calibre 12,7 mm, caja de munición de 250 disparos y sistema de disparo en el pod, con una cadencia de fuego de 1100 dpm. Este sistema de armamento se integra al sistema de armas de la aeronave, pudiendo emplearse en cualquier condición meteorológica, siendo de fácil remoción y bajo mantenimiento.
READ MOREPor: José A. Quevedo Con la creación de la Guardia Nacional y la eventual desaparición de la Policía Federal, sus activos están siendo reubicados en otras dependendencias del gobierno federal. Durante el mes de junio de 2019, la Aeronáutica Naval, llevó a cabo acciones orientadas a incrementar la flota aeronaval que participa en operaciones navales para disminuir la violencia en el país terminado la transferencia de la Policía Federal de dos aviones Learjet 45, para incrementar su capacidad operativa, será empleado como ambulancia aérea para el personal naval o la población civil en casos de desastre. En tamaño, el Learjet 45 y el 45XR, son similares a los Learjet 31 y Learjet 40 pero sin llegar al tamaño de un Learjet 60, tiene capacidad para nueve pasajeros además de sus dos tripulantes. Es impulsado por dos motores turbofan Honeywell TFE731-20AR-1B de 3,650 libras de empuje cada uno, que le permiten una velocidad de crucero de 445 nudos, (804 km/h), una altitud de crucero de hasta 51,000 pies y una autonomía de hasta 1,710 millas náuticas unos 3,167 km. Los aviones volaron para operadores privados en los Estados Unidos con las matrículas N414FX y N414BX el primero y la matrícula N405FX y N405BX el segundo para después ser operados por la Policía Federal. Siendo después transferidos a la Armada de México asignándoles las matrículas ANX-1207 y ANX-1208. La Aviación de la Armada de México ha empleado desde 1975 varios aviones Learjet de las versiones 24D, 25D, 31A y 60. La Fuerza Aérea Mexicana opera una unidad del Learjet 45XR asignado a la Unidad Especial de Transportes Aéreos del Alto Mando (UETAAM) matriculado 3912. Otras naciones que operan al Learjet 45 en sus flotas militares son Irlanda y Perú.
READ MOREPor: José Antonio Quevedo La aeronave que el gobierno de México envió a Bolivia para traer a Evo Morales, fue fabricada en 2015 y tuvo un costo de venta de 54 millones de dólares. La aeronave es marca Gulfstream, modelo GV-SP G550, con matrícula XC-LOK y número de registro en la Fuerza Aérea Mexicana es FAM 3916 GLF5. El avión es propiedad de la Fuerza Aérea Mexicana y se encontraba en la Base Aérea Militar N° 1 en Santa Lucia. La ficha técnica indica que el certificado de aeronavegabilidad es el 20161179 y es una de las 72 aeronaves que el gobierno determinó vender a través de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS), con la intención de “garantizar la austeridad en el ejercicio de la función pública”. En el Catálogo de Aeronaves Susceptibles de Venta, que difundió la oficina de la Presidencia de México, en abril de 2019, se detallan las aeronaves en venta. Este avión jet ejecutivo fue utilizado por el entonces Grupo Aéreo de Transportes Presidenciales o GATP para transporte de funcionarios al servicio de la Presidencia de México. Después se decidió su venta sin embargo, 11 meses después no hay ninguna oferta de compra. Incluso, el gobierno mexicano ha omitido revelar la cantidad de ofertas existentes por la flotilla de aviones y helicópteros que pusieron a la consideración de compradores de todo el mundo. En el Catálogo de Aeronaves se detalla que el Avión GV-SP G550 está “en buen estado” y en junio de 2018 le realizaron los servicios de mantenimientos correspondientes a los 12 y 36 meses. También especifica que el siguiente servicio tendría que haberse aplicado en junio de este año. De acuerdo con Gulfstream su avión 550 es uno de los más equipados. Tiene capacidad para cuatro tripulantes y hasta 18 pasajeros. Su sistema de cabina de vuelo es de los más modernos, cuenta como una cámara infrarroja para facilitar la visión del terreno y la iluminación de la pista en condiciones de baja visibilidad. Es capaz de hacer viajes de gran alcance, es decir, cubre largas distancias sin necesidad de escalas para el reabastecimiento de combustible. La tarde del lunes 11 de noviembre, Marcelo Ebrard, Secretario de Relaciones Exteriores anunció que el gobierno de México concedió asilo político a Evo Morales, por razones humanitarias, por lo que desplego la aeronave G-550 matricula 3916 a Bolivia para traer al expresidente a México. Calificada como una “operación secreta”, la encomienda para traer en “refugio humanitario” a Evo Morales fue otorgada al general de grupo, Miguel Eduardo Hernández Velázquez, quien partió en un largo trayecto de nueve horas hacia el aeropuerto de Chimoré, ubicado en Cochabamba, lugar en el que aterrizaron a las 21:30 (hora local). El equipo de pilotos estuvo comandado por el general de grupo, Hernández Velázquez, el teniente coronel Felipe Jarquín Hernández y el capitán Julio César Romero Sánchez Ruperto, todos adscritos a la Unidad de Transporte Aéreo del Estado Mayor de la Secretaría de la Defensa Nacional. De ese grupo destaca la trayectoria del general Hernández Velázquez, hijo del general de Ala Fernando Hernández Vega, quien perteneció al Escuadrón 201 de la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana que combatió, como parte de la 5/a Fuerza Aérea de Estados Unidos, en el Teatro de Operaciones del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial. También es autor de la letra del himno oficial de FAM que se estrenó en 2015 con motivo de su primer centenario; dicha pieza musical la compuso junto con el sargento primero músico, José Cupertino Dehesa Badillo, quien se hizo cargo de los arreglos musicales. En conferencia de prensa, Ebrard Casaubón destacó la labor “excepcional” del general Hernández Velázquez, de quien resaltó su “sangre fría” en los momentos de tensión que vivió la tripulación del Gulfstream G550, así como su habilidad para dialogar con sus contrapartes que pusieron trabas a la misión. Según la relatoría del titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), los gobiernos de Bolivia, Perú, Brasil y Ecuador se resistieron a dar paso al avión mexicano por su espacio aéreo. En las negociaciones participaron tanto la Cancillería como el grupo de rescate. A través de redes sociales se filtró el audio del momento exacto en el que se le niega el aterrizaje al avión de la Fuerza Aérea mexicana al aeropuerto de Lima, Perú, mientras transportaban al expresidente de Bolivia, Evo Morales. Esta es la grabación “Pendientes para autorización, el Fuerza Aérea Mexicana 3916″, dijo el piloto mexicano a través de la radio. “Fuerza Aérea Mexicana 3916, estamos esperando la autorización del FIR Lima. Hasta el momento no está autorizando el ingreso a la, el nivel de vuelo y tampoco el ingreso a la FIR Lima“. La decisión de último minuto del Gobierno peruano, retrasó el arribo de la aeronave mexicana, explicó el canciller en conferencia de prensa, la ruta que tenía prevista el Gobierno federal era retornar, luego de recoger a Morales, por Lima, Perú y salir a aguas internacionales para posteriormente dirigirse a México, pero ya casi por salir, el Gobierno de Perú comunicó que por valoraciones políticas suspendía el permiso para bajar a Lima para recargar combustible”. Desde ese punto, la delegación compuesta por el expresidente boliviano, su hija Eva Liz Morales, el exvicepresidente Álvaro García Linera y Gabriela Montaño, exministra de Salud de Bolivia, vio arribar el Gulfstream G550 a punto de las 23:30 (hora local). Dos horas más tarde partieron rumbo a México en un viaje que se prolongó hasta las 11:15 de la mañana (hora de México). El canciller Marcelo Ebrard reconoció a los pilotos aviadores de la Fuerza Aérea Mexicana que rescataron con vida al expresidente de Bolivia, Evo Morales después de su renuncia a la presidencia de Bolivia, Reconocimiento especial merece la tripulación de la Fuerza Aérea Mexicana que con más de 24 horas de vuelo sin descanso cumplieron la misión, señalo en un tweet. Al pisar suelo mexicano por primera vez en su calidad de asilado político, Evo Morales agradeció al presidente de
READ MOREEl día de hoy inicio en el Auditorio General del Centro Militar de Ciencias de la Salud (CEMICSA) el 3/er Congreso Internacional de Seguridad Aérea 2019, que es un evento organizado por la Secretaría de la Defensa Nacional por conducto de la Comandancia de la Fuerza Aérea Mexicana. Este congreso se organizó con el objeto de crear un espacio para que las autoridades e instancias aeronáuticas nacionales e internacionales, divulguen avances, tendencias, información y experiencias en materia de seguridad operacional en la aviación que sea de utilidad a la comunidad aeronáutica nacional e internacional para: Fortalecer la cultura de prevención y gestión del riesgo operacional; adoptar mejores prácticas y estándares internacionales en la planeación, adiestramiento y desarrollo de operaciones aéreas; así como, en los mecanismos de prevención, análisis e investigación de incidentes y accidentes, para contribuir a su reducción y preservar los recursos humanos, materiales y económicos. De igual manera se busca incrementar la seguridad en las operaciones de la Fuerza Aérea Mexicana; fortalecer las relaciones de entendimiento y cooperación entre diversos actores del ambiente aeronáutico, impulsando una participación incluyente y comprometida en foros multilaterales, que coadyuve a cumplir los compromisos del Estado Mexicano en materia de seguridad operacional en la aviación. De acuerdo con información oficial se contara con la asistencia y participación de personalidades de reconocidas instituciones tales como: O.A.C.I.; I.F.A.L.P.A. (ESPAÑA); Formula 1, Gran Premio de México (MÉXICO); TRISH-NASA (U.S.A.); J.I.A.A.C. (ARGENTINA); ISAE-SUPAERO (FRANCIA); Cranfield University (INGLATERRA); U.S.A.F. (U.S.A.); U.S. Army Aviation Center of Excellence (U.S.A.); SEDENA (MÉXICO); FUERZA AÉREA MEXICANA (MÉXICO); SEMAR (MÉXICO); S.C.T. (MÉXICO); SENEAM (MÉXICO); U.N.A.Q., (MÉXICO); El congreso, que durará entre el 12 y el 14 de noviembre tendrá la participación de diversos funcionarios federales entre los más destacados se encuentran los secretarios de Defensa Nacional, Marina y Comunicaciones y Transportes, el General Luis Crescencio Sandoval González, el Almirante José Rafael Ojeda Durán y Javier Jiménez Espriú, respectivamente. Imagenes por Ihuitl Maldonado
READ MOREPor José Antonio Quevedo C. Mi 16 de septiembre empezó muy temprano, desde la madrugada, al levantarme a las tres de la mañana, ya que habíamos sido citados a las cuatro, en el edificio sede de la Secretaría de la Defensa Nacional; nuestro destino era la ahora famosa base aérea militar de Santa Lucia, al llegar, todavía de madrugada, el grupo de intrépidos reporteros y yo nos dirigimos a la enfermería para realizar nuestro examen médico prevuelo, esto es importante porque debes estar físicamente apto para volar, arriba las tripulaciones deben concentrarse en su trabajo y no se deben distraer, además los agrupamientos no se pueden romper por una persona enferma. Desafortunadamente algunos compañeros periodistas no pasaron el examen y se quedaron en tierra. Después de la plática antes del vuelo, que en la jerga aeronáutica se llama “Briefing”, que es donde se ven los últimos detalles de la operación aérea, los pilotos, personal de tierra y controladores se dirigen a sus posiciones para esperar la hora “H” es en este momento que los miembros del grupo son designados a las distintas aeronaves. En mi caso me toca volar en un avión de transporte medio C-295M, nuestra escuadrilla se denomina “Avispa” y se integrara por cuatro de estas naves, pintadas en un color gris obscuro y en donde resaltan las marcas de identificación de la Fuerza Aérea Mexicana. Contrario a lo que podría pensarse, este es un avión de última generación, equipado con pantallas de vuelo y sistemas digitales, aunque es un turbohélice, sus aspas tienen una forma distinta, están dobladas en cierto ángulo que las hace más eficientes, una característica de los aviones más modernos, cuando subes a la aeronave ves que no tiene asientos como tal, cuenta con filas de asientos desplegables a largo de las ventanas, en los que te puedes acomodar, ya que está configurado para transporte de tropas. Lo mejor empieza con el encendido de la aeronave, poco a poco la aeronave despierta, se llena de luces y sonidos, conforme los sistemas de a bordo cobran vida, las pantallas digitales se encienden, salvo por las hélices, bien podrías estar en una aeronave de película, como las que salen en los Vengadores. Es así que las cuatro aeronaves se dirigen a la cabecera de pista, los que vamos a bordo llevamos ya puesto un arnés que nos permitirá mantenernos dentro de la aeronave, en caso de alguna contingencia ya que según nos ha informado el Líder de la Escuadrilla y Comandante del Escuadrón Aéreo 301, el Teniente Coronel Marcos Amparan, este avión abrirá su compuerta trasera para que se realicen las tomas fotográficas. Después del despegue las aeronaves comienzan a formarse para volar juntas y nos dirigimos a la Ciudad de México para unirnos a las otras 70 aeronaves que participan en la Parada Aérea del Desfile Militar de este 2019, en cuestión de minutos nos encontramos realizando nuestro patrón de espera al sur de la Ciudad, es en este momento cuando el maestro de carga se asegura que todos estemos en posición y seguros, para abrir la puerta del compartimiento trasero, una masa de aire frio inunda la aeronave y te das cuenta que estas a unos pasos del vacío, en el que otros tres aviones vuelan debajo de ti. Después de contemplar esa imagen de los aviones volando formados junto a ti, bajo la cabeza y puedo ver donde estamos, abajo alcanzo a divisar una de las estaciones del metro de la línea 12, estamos realizando un circuito sobre Tláhuac y Xochimilco, observo también el Cerro de la Estrella en Iztapalapa, también puedo divisar el canal de Cuemanco y el distribuidor vial sobre la glorieta de Vaqueritos. La sensación de este momento es indescriptible ya que literalmente estas volando¡ en esto estaba cuando empiezo a ver un paisaje distinto, estamos ya sobre Taxqueña y veo el Centro Nacional de las Artes y la avenida Rio Churubusco, también distingo la Alberca Olímpica, volamos paralelo a Calzada de Tlalpan, nos dirigimos al Zócalo para nuestra primera pasada. Conforme nos acercamos al Zócalo la formación se cierra y el movimiento en la aeronave se vuelve mayor, ya que los pilotos tienen que mantener la formación, que se ve muy bien para los que observan el desfile en tierra, pero los que vamos arriba aguantamos como podemos los tumbos y brincos del avión. Las aeronaves hacen un ligero descenso a la altura de la Torre de Telecomunicaciones en Xola y Eje Central, para que las aeronaves luzcan a su paso por el Zócalo, después vuelven a ganar altura y dan un giro pronunciado a la derecha para realizar un nuevo patrón, sobrevolando el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. En un par de minutos estamos otra vez en Xochimilco, pero ahora nuestro patrón es más amplio, se puede ver el estadio Azteca ya que estamos bordeando periférico para dirigirnos al poniente y llegar al centro de la ciudad pero ahora cruzando la zona de Polanco y Chapultepec para sobrevolar de frente al balcón presidencial en Palacio Nacional. Después de volver a sobrevolar el aeropuerto, realizamos dos patrones de espera sobre la zona de la Colonia del Valle y Portales, para realizar un último sobrevuelo sobre el Zócalo en dirección Sur Norte, conforme ganamos altura puedo ver la zona de Reforma y después Tlatelolco lo que me indica que volamos ya de regreso a Santa Lucia, las aeronaves relajan la formación y se preparan para aterrizar. Nosotros a bordo, nos retiramos a nuestros asientos, se cierra la compuerta y nos preparamos para el aterrizaje, el cual se realiza sin ninguna dificultad. Para lo que a mí, me han parecido algunos minutos, han sido en realidad tres horas y media de vuelo. Es así que con este pequeño relato podemos dar fe del nivel de adiestramiento y la capacidad con la que cuentan nuestras fuerzas armadas para realizar operaciones militares a gran escala, ya sea con fines de demostración como el de hoy poniendo en el aire al
READ MOREPor José Antonio Quevedo C. La Brigada de Fusileros Paracaidistas es conocida como una unidad de élite, debido a que sin importar el tipo, naturaleza, complejidad, irregularidad o clandestinidad de sus misiones siempre son cumplidas. Dado que es la única unidad de la Secretaría de la Defensa Nacional especializada en paracaidismo y su amplia experiencia en combate, se sabe que varios elementos de esta unidad han sido seleccionados para formar parte de la Fuerza Especial del Alto Mando. Su historia surge después de las muchas misiones exitosas que llevaron a cabo las aerotropas en la Segunda Guerra Mundial, por lo que el entonces Secretario de la Defensa Nacional, general Francisco L. Urquizo, y el entonces Jefe de la Dirección de Aeronáutica Militar el General Gustavo Salinas Camiña, presentaron una propuesta para crear un cuerpo de tropas aéreas que estuviera altamente capacitado en el manejo de las diferentes armas y en la radiotelefonía que era la forma de comunicación más moderna de la época. Siendo así que la Dirección de Aeronáutica Militar emitió, a mediados de abril de ese año, una convocatoria a todos los integrantes de la Secretaría de la Defensa Nacional, en especial a los oficiales y tropa de los planteles militares, invitándolos a formar parte de la nueva unidad que se iba a formar. En la convocatoria solo se pedía que los aspirantes tuvieran un mínimo de servicios encuadrados en alguna unidad, sin importar si eran de arma o servicio. A la invitación respondieron más de 360 elementos, 170 oficiales y 190 de tropa, los cuales presentaron rigurosos exámenes de cultura general, médicos y sobre todo físicos. Siendo aprobados 20 oficiales y 30 de tropa, entre los que se contaba personal de caballería, infantería, transmisiones, mecánicos aéreos e incluso un cadete del Colegio Militar. A todos se les dividió en dos grupos. El primer grupo quedó integrado por ocho oficiales y 17 de tropa, quedando al frente del mismo el entonces capitán B. A. Plutarco Albarrán López, primer paracaidista militar de nuestro país y que a la larga ostentaría el grado de General Brigadier Paracaidista DEM. Para el 18 de mayo de 1946, un avión C-47 despego del campo de Balbuena, con los 25 elegidos, que formarían pie veterano de los fusileros paracaidistas mexicanos, para realizar el curso y entrenamiento de paracaidismo en el Airborne School de Fort Benning, Georgia, Estados Unidos. Un segundo grupo recibió el mismo entrenamiento que el primero y recibió sus alas y diploma de paracaidistas y planeadoristas el 3 de agosto. Una vez que ambos grupos fueron reunidos, se preparó el primer salto de paracaidistas en nuestro país para celebrar un aniversario más de la Independencia de nuestra nación, el 15 de septiembre de 1946. El salto colectivo se llevó a cabo en el Puerto Aéreo Central de la Ciudad de México, en presencia del Secretario de la Defensa Nacional, autoridades militares y gran cantidad de público. Al concluir el evento se le impusieron las alas de paracaidistas a los 18 oficiales y 32 de tropa, los cuales fueron el pie veterano de los paracaidistas en México. Al mes siguiente los 50 paracaidistas se trasladaron a Puebla, para tomar un curso de infantería y que todos tuvieran una formación complementaria y unificar los criterios de las aerotropas. El 28 de agosto de 1948 se graduó la primera antigüedad de paracaidistas entrenados en México y cuatro años después la Compañía Mínima de Aerotropas pasó a ser el Batallón de Paracaidistas, el cual fue abanderado el 15 de septiembre de 1952, por el entonces presidente de la República, Miguel Alemán Valdés, en el Campo Marte. El 1/o de abril de 1953, el Batallón de Paracaidistas dejó de pertenecer al Cuerpo de Guardias Presidenciales y pasó a depender de la Jefatura de la Fuerza Aérea Mexicana, con lo que el Alto Mando del Ejército y Fuerza Aérea Mexicana volvió a contar con una unidad capaz de realizar operaciones especiales con personal altamente calificado, sin importar la integridad física, con una mística única en la que cada uno de los paracaidistas forma parte de una unidad capaz de operar en todo terreno y en cualquier momento que se le requiera. En donde se necesitaba la decisión, el coraje, un alto sentido de la disciplina y un alto adiestramiento, ahí estaban los paracaidistas. En de enero de 1969, surge la actual Brigada de Fusileros Paracaidistas (BFP) organizada en Cuartel General, una compañía de cuartel general y dos batallones. El tercer batallón es creado el 1o. de julio de 1974. En 1983, se gradúa la primera antigüedad con personal femenino de la escuela Militar de Enfermeras. En 1994 es creada la Fuerza Especial (Anteriormente Grupo Aeromovil de Fuerzas Especiales) como unidad para misiones específicas con un alto nivel de discrecionalidad. La Escuela Militar de Paracaidismo fue establecida el 1 de agosto de 1999 y posteriormente fue reasignada como Centro de Adiestramiento de Paracaidismo, en mayo de 2002. La Brigada de Fusileros Paracaidistas cuenta con un programa de adiestramiento anual, cuenta con instalaciones apropiadas en el Campo Militar Número 1-A; y se utilizan las zonas de salto de la Base Aérea de Santa Lucía, los campos de Tiro de San Miguel de los Jagüeyes, San Juan Teotihuacán, y La Marquesa, todos ellos en el estado de México, así como la región del Ajusco, en el D.F., y las regiones cercanas a los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, en el estado de Puebla. Los elementos de la BFP se encuentran constantemente en operaciones de alto impacto y contra el crimen organizado, por lo que su adiestramiento es constante y consta de Rescate de rehenes Protección y traslado de personalidades y detenidos Operaciones de Intervención a instalaciones y vehículos Combate urbano Emboscadas y contraemboscadas Insurgencia y contrainsurgencia Sabotaje de instalaciones enemigas Eliminación de objetivos3 Operaciones de alto impactoAsí mismo la Brigada de Fusileros Paracaidistas es la Fuerza de Reacción Inmediata del Plan DN-III-E. Por lo que sus elementos también son entrenados en Rescate Primeros Auxilios Rescate de aeronaves siniestradas (Operaciones de jurisdicción
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