MÉXICO AEROESPACIAL 
Redacción. – La Fuerza Aérea Mexicana (FAM) y la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF) realizaron en Ensenada un ejercicio binacional en el que simularon la detección, intercepción y transferencia de una aeronave sospechosa en el espacio aéreo. El ejercicio, Amalgam Eagle 2026, diseñado para fortalecer la vigilancia, coordinación e interceptación de aeronaves que representen una posible amenaza para el espacio aéreo nacional, se llevó a cabo en las instalaciones de la Segunda Zona Aérea Militar, con el objetivo de fortalecer la coordinación, el intercambio de información y la capacidad de respuesta ante posibles amenazas en el espacio aéreo. Lo anterior porque, aunque no es común el ingreso de vuelos ilícitos o fuera de norma, las Fuerzas Armadas deben mantenerse capacitadas para interactuar con instituciones de otros países ante situaciones relacionadas con aeronaves. Durante la práctica se simuló el ingreso de una aeronave estadounidense a territorio mexicano, coordinándose de manera conjunta con el Comando Norte de Estados Unidos. En el escenario planteado, las autoridades estadounidenses informaron sobre la aeronave, así como datos relacionados con su altitud, velocidad y distancia. Una vez localizada de manera simulada, personal de la Fuerza Aérea Mexicana debía guiarla de regreso hacia territorio estadounidense para que las autoridades de ese país realizaran las acciones correspondientes. El ejercicio formó parte de las acciones de cooperación entre México y Estados Unidos para fortalecer la coordinación y capacidad de respuesta ante situaciones que involucren el espacio aéreo de ambos países. El ejercicio, realizado en coordinación con el Comando Norte de Estados Unidos, contempló la detección, seguimiento, interceptación y entrega de una aeronave simulada como traza de interés, en un escenario que puso a prueba los mecanismos de comunicación e intercambio de información entre las fuerzas aéreas de ambos países. Durante el escenario desarrollado, una aeronave King Air fue utilizada como la traza de interés. Tras ser detectada, por una aeronave de Vigilancia Aérea Cessna Citation 501 Eagle II, aviones T-6C+ todas de la Fuerza Aérea Mexicana realizaron el seguimiento mientras la aeronave mantenía rumbo hacia Hermosillo. De acuerdo con la narrativa del ejercicio, aproximadamente 30 millas náuticas antes de Hermosillo, la aeronave modificó su trayectoria hacia San Luis Río Colorado, por lo que continuó el seguimiento mediante las plataformas participantes y se estableció coordinación con las autoridades estadounidenses. Al aproximarse al río Colorado se realizó la coordinación correspondiente para que, conforme al memorándum de entendimiento bilateral, la traza fuera entregada y continuara bajo seguimiento de las autoridades de Estados Unidos una vez que ingresara a su espacio aéreo. En territorio estadounidense, aeronaves F-16C del 138th Fighter Wing continuaron con el seguimiento de la aeronave simulada y la condujeron para su aterrizaje en Twenty Nine Palms, California, mientras los T-6C+ mexicanos concluyeron su participación y retornaron a México. El ejercicio Amalgam Eagle 2026 contempló la participación de 52 elementos mexicanos: 24 desarrollaron actividades en Estados Unidos y 28 en México. En materia de vuelo se utilizaron 13 aeronaves tripuladas y dos aeronaves pilotadas a distancia. Estados Unidos participó con cinco aeronaves tripuladas y un MQ-9, mientras que México interviene con ocho aeronaves tripuladas y una aeronave pilotada a distancia Hermes 900. La actividad también permite evaluar los procedimientos de comunicación y respuesta ante las denominadas “trazas de interés”, término utilizado para referirse a aeronaves detectadas mediante los sistemas de vigilancia y cuyo comportamiento puede requerir una respuesta operativa.
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Redacción. – En días pasados el buque ARM “JUÁREZ” (POLA 101) ingresó al dique seco ubicado en el Astillero de Marina Número Uno, en Salina Cruz, Oaxaca, con la finalidad de efectuar trabajos de mantenimiento programado, encaminados a preservar sus capacidades operativas y garantizar el adecuado funcionamiento de sus sistemas y equipos. Este ingreso a Dique representa una nueva etapa para esta unidad de superficie, después de tres años de Operaciones Navales al servicio de la Patria, tanto en aguas nacionales como internacionales, contribuyendo al cumplimiento de las atribuciones de la Armada de México. Dicha unidad cuenta con 320 singladuras (días de navegación) y alcanzó un total de 724,320 millas vigiladas. Así mismo, destaca su participación en ejercicios Internacionales como Rim of the Pacific (RIMPAC) en el año 2024 y 2026; UNITAS en el 2024; SOLIDAREX en el 2024 y TRIDENT FURY en el 2025 contribuyendo al fortalecimiento del adiestramiento de su tripulación, la interoperabilidad con otras Armadas del mundo y la proyección del Poder Naval mexicano en escenarios marítimos internacionales. Los trabajos de mantenimiento en carena permiten conservar las condiciones de alistamiento para el combate y continuar desempeñando de manera eficiente las misiones que le sean encomendadas en beneficio de los intereses marítimos nacionales a efectos de generar el entorno de seguridad para el desarrollo marítimo nacional. El buque ARM Benito Juárez (POLA-101) es la fragata más moderna y tecnológicamente avanzada de la Armada de México, clasificada como Patrulla Oceánica de Largo Alcance (POLA). Entró en servicio en 2020, basada en el diseño holandés SIGMA 10514, y destaca por su capacidad antisubmarina, de superficie y de vigilancia en la Zona Económica Exclusiva, siendo un activo clave en seguridad nacional ya que está equipado con tecnología para detectar la presencia de otros buques, aeronaves, sumergibles y semisumergibles. Además, su sistema de telecomunicaciones mantiene a la tripulación conectada en tiempo real con el centro de mando, lo que optimiza las operaciones navales mexicanas. Tiene una cubierta de vuelo en donde opera un helicóptero AS-565Mbe Phanter
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