One of america's oldest malls is closing
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- febrero 25, 2015
MÉXICO AEROESPACIAL 














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Redacción. – La industria naval representa una capacidad clave para el desarrollo, mantenimiento y modernización de la infraestructura marítima que impulsa el crecimiento económico, fortalece el poder naval y contribuye al poder marítimo del Estado mexicano. A través de la construcción, reparación, mantenimiento y modernización de embarcaciones e infraestructura especializada, la industria naval fortalece las capacidades nacionales para atender las necesidades del sector marítimo, portuario, comercial y de seguridad, contribuyendo al aprovechamiento sustentable de los espacios marítimos nacionales. Como parte del compromiso del actual gobierno, la Secretaría de Marina mantiene proyectos que forman parte del Plan Nacional de Construcción Naval 2024-2030 el cual proyecta la fabricación de 32 embarcaciones. Entre ellas 12 patrullas costeras para vigilancia de litorales; 12 patrullas interceptoras para el combate al narcotráfico; un buque logístico; y siete dragas autopropulsadas para el mantenimiento de puertos estratégicos. Asimismo, con el propósito de fortalecer la defensa en profundidad del nuevo concepto operacional de la Armada de México, continúa la construcción de un buque multipropósito (MPV). En este ámbito, la Secretaría de Marina desempeña un papel fundamental mediante la operación de cinco astilleros navales, cuatro centros de reparación naval y seis grupos de apoyo de unidades a flote que permiten construir y mantener unidades en óptimas condiciones robusteciendo la capacidad de respuesta operativa de la Armada de México y con ello garantizar el mantenimiento del estado de derecho y la salvaguarda de la soberanía nacional. Cabe hacer mención que estas instalaciones navales que se encuentran distribuidas estratégicamente en el litoral del golfo de México y océano Pacifico, son una muestra de la capacidad productiva de la industria naval mexicana impulsando la generación de empleos, la especialización técnica, la innovación y la consolidación de las capacidades productivas del sector marítimo nacional. Los Astilleros de Marina, a lo largo de los años, han construido diversos tipos de buques para la investigación, la logística y la vigilancia marítima; en apoyo a las actividades científicas, económicas, tecnológicas y de seguridad, tanto para la Marina, como para industrias privadas, lo que destaca su experiencia. La Dirección General de Construcciones Navales (DIGECNSNAV) cuenta con personal de ingeniería naval con estudios de licenciatura y maestría en universidades del extranjero, así como diversas especialidades de ingenierías, para el diseño conceptual, preliminar, de detalle y de producción, para llevar a cabo los proyectos de construcción de las Unidades de Superficie requeridas por la Institución. Asimismo, con el propósito de fortalecer la defensa en profundidad del nuevo concepto operacional de la Armada de México, continúa la construcción de un buque multipropósito (MPV). En este ámbito, la Secretaría de Marina desempeña un papel fundamental mediante la operación de cinco astilleros navales, cuatro centros de reparación naval y seis grupos de apoyo de unidades a flote que permiten construir y mantener unidades en óptimas condiciones robusteciendo la capacidad de respuesta operativa de la Armada de México y con ello garantizar el mantenimiento del estado de derecho y la salvaguarda de la soberanía nacional. Cabe hacer mención que estas instalaciones navales que se encuentran distribuidas estratégicamente en el litoral del golfo de México y océano Pacifico, son una muestra de la capacidad productiva de la industria naval mexicana impulsando la generación de empleos, la especialización técnica, la innovación y la consolidación de las capacidades productivas del sector marítimo nacional. Los Astilleros de Marina, a lo largo de los años, han construido diversos tipos de buques para la investigación, la logística y la vigilancia marítima; en apoyo a las actividades científicas, económicas, tecnológicas y de seguridad, tanto para la Marina, como para industrias privadas, lo que destaca su experiencia.
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Redacción. – Entrenar a un piloto de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) es una tarea costosa. El entrenamiento de un aspirante a piloto cuesta entre 1,1 y 2 millones de dólares, dependiendo de la plataforma, lo que convierte la captación y formación de pilotos en uno de los procesos de reclutamiento de personal más caros. El costo se ve impulsado por las aeronaves, el combustible, los instructores y el tiempo invertido. El enseñar a alguien sin experiencia a pilotar una aeronave sofisticada para llevar a cabo misiones complejas es una tarea sumamente costosa. Uno de los mejores análisis para estimar los costos de entrenamiento de pilotos sigue siendo un informe de Rand, publicado en 2019, que utiliza cifras de 2018. La Corporación Rand es un centro de investigación y análisis de políticas globales sin fines de lucro estadounidense, y concluyó que el costo de entrenar a un piloto de caza de los Estados Unidos oscila entre 5,6 millones de dólares para un piloto de F-16 Fighting Falcon y 10,9 millones de dólares para un piloto de F-22 Raptor. Comparativamente, la formación de pilotos para volar aviones de transporte como el C-17 Globemaster III y el C-130J Super Hercules resultaba más económica. La formación de pilotos del C-17 costaba alrededor de 1,1 millones de dólares, mientras que la de pilotos del C-130J Super Hercules rondaba los 2,5 millones de dólares. El adiestramiento de un piloto de C-130J Super Hércules requiere formación militar básica, entrenamiento de vuelo inicial en aviones multimotor y una rigurosa fase de transición específica en simuladores y aeronaves reales. Cuando Lockheed Martin comenzó a desarrollar la siguiente generación de C-130, el modelo L-382J Super Hércules recibió nuevas plantas motrices y hélices, una cabina digital totalmente de cristal con cuatro unidades de visualización multifunción en color (CMDU) y pantallas individuales para los pilotos. La cabina rediseñada eliminó la necesidad de un ingeniero de vuelo y un navegante, lo que permitió que el avión fuera pilotado por una tripulación compuesta por dos pilotos y un jefe de carga. El adiestramiento es exhaustivo ya que el C-130J está certificado para 20 tipos de misiones diferentes y ha demostrado su interoperabilidad en múltiples flotas a nivel mundial por lo que proporciona capacidades al país usuario. La flota mundial de más de 555 aviones C-130J ha superado los 3 millones de horas de vuelo, lo que proporciona información real y contrastada obtenida de misiones realizadas en todo tipo de entornos y escenarios. Estas horas proporcionan a la comunidad de operadores del Super Hercules datos validados que se traducen en una reducción de los costes del ciclo de vida y una mayor disponibilidad de la aeronave Cada piloto dispone de una pantalla de visualización frontal (HUD) de Flight Dynamics. Los ordenadores de misión duales, suministrados por BAE Systems IEWS, operan y supervisan los sistemas de la aeronave y proporcionan actualizaciones de estado a la tripulación. La cabina está equipada con la pantalla de radar a color de baja potencia de Northrop Grumman. El mapa muestra datos de imagen almacenados digitalmente. El C-130J está equipado con un sistema de posicionamiento global/navegación inercial (GPS/INS) dual integrado de Honeywell, un sistema mejorado de alerta de tráfico y prevención de colisiones (E-TCAS), un sistema de prevención de colisiones en tierra, un sistema de mantenimiento de posición SKE2000 y un sistema de aterrizaje instrumental (ILS). Aunque en un principio se incorporaran solo dos aviones, se espera contar con una flota de al menos cuatro aeronaves para los siguientes años, por lo que el pie veterano será muy importante para apoyar en el adiestramiento de los nuevos pilotos. Es sabido que todos los escuadrones de Fuerza Aérea Mexicana se trabaja permanentemente en el adiestramiento de los pilotos y personal que tripula las aeronaves, en el caso del C-130 Hércules y C-27J Spartan pertenecientes al Escuadrón 302 de la Fuerza Aérea Mexicana, es necesario contar con capacidad de respuesta para responder ante una emergencia de ayuda humanitaria o Plan DN-III de auxilio a la población, trasladando personal y carga, así como insumos médicos o víveres. El adiestramiento comienza en tierra en donde se estudia toda la ingeniería de la aeronave y los requisitos para poder operarla, después pasan a la fase de vuelo en donde se practican las maniobras que previamente se revisaron en tierra. Al termino del adiestramiento se evalúa que el personal cumpla con las capacidades operativas y condiciones de seguridad para operar las aeronaves de la mejor forma posible, esto es que el manejo de los diversos sistemas de la aeronave, la toma de decisiones y operación de la aeronave se realicen de forma segura. En este momento el Escuadrón 302 cuenta con cuatro aviones C-27J Spartan y 17 pilotos aviadores capacitados en este tipo de aeronaves; además de tres aviones C-130 Hércules y 13 pilotos adiestrados para este tipo de aeronaves, mismas que serán remplazadas por los nuevos C-130J-30 “Súper Hércules” El Escuadrón ha realizado misiones de ayuda humanitaria a Haití, Cuba, Estados Unidos y Guatemala. Pero su función primordial es el Plan DN-III de auxilio a la población en territorio nacional.
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